Matarratas Nogat

Fig 1. Anuncio publicitario aparecido en 1928 en la revista Blanco y Negro.

Hace ya días que me pica la curiosidad por saber más sobre el control de plagas en su dimensión histórica. Navegando por internet uno puede acceder a las hemerotecas de diarios centenarios como ABC o La Vanguardia. Además se puede acceder a páginas de subastas como Todocolección.com en donde hay un montón de objetos del pasado a la venta. Recientemente, he adquirido libros que explican cómo en este país se hacía frente a las plagas. Me parece muy interesante y, poco a poco, iré tirando del hilo de la historia para rescatar el pasado. Empezaré mi primer posteo histórico para escribir sobre un matarratas muy conocido y que fue uno de los primeros en ser comercializado en España. Esta historia empieza a principios del siglo XX, cuando Joan Gratacós i Vallmajó (1883-1936) se establece en el barrio del Clot de Barcelona. Allí funda una farmacia y en 1915 crea los Laboratorios Sókatarg (cuyo nombre no es más que su apellido escrito al revés), en el número 16 de la calle Ter. Al principio el nombre del laboratorio llevaba el acento como es preceptivo llevarlo en todas las palabras esdrújulas según las normas de acentuación. Pero con el tiempo, desapareció el acento en la publicidad. Esta casa comercial creó muchos productos, algunos de los cuales fueron bien conocidos en la época como Aspaime, Bañopié o Sabelín. Pero de todos estos, solo uno llegaría hasta nuestros días. Se trata del matarratas Nogat que en el año 1923 pusieron a la venta. El nombre deriva de ‘no gat’, es decir, que con este producto no se necesita gato para acabar con las ratas. Terrible, y a la vez graciosa, fue la ilustración que se creó para dar publicidad al producto. Un esqueleto de un gato con una guadaña (transpolación de la imagen humana que tenemos de la muerte), persigue a las ratas investida de ser ‘la sentencia a su maldad’.

Fig 2. Anuncio publicitario aparecido en 1968 en el periódico La Vanguardia.

Este producto fue creado antes de la llegada de los raticidas anticoagulantes, los cuales fueron desarrollados a partir de la década de 1940. Se trataba de un raticida fosforado que actuaba mediante el envenenamiento agudo. La materia activa que provocaba en pocas horas la muerte de los roedores era fosfuro de zinc. Fue presentado bajo 3 formulados: en polvo, en grano y en pasta. Los raticidas anticoagulantes apareciron con la warfarina como materia activa. Para actuar sobre las ratas era necesario que comieran unas cuantas veces el cebo envenenado. Así pues, el control de múridos se alargaba en el tiempo, pero por otra parte, se ganaba en que no levantaba suspicacias en las ratas al relacionar ingesta y muerte. También se ganó en seguridad, porque no actuaba de una manera rápida y daba tiempo a actuar contra el envenenamiento. Con la aparición de estos raticidas de acción más lenta, en la publicidad del Nogat hicieron constar esta frase: “Recuerde que NOGAT no los mata en días, los mata en horas”. El producto se mantuvo fiel a su formulación hasta finales de los 90, cuando se substituyó el fosfuro de zinc por bromadiolona.

Fig 3. Anuncio publicitario aparecido en 1993 en el periódico La Vanguardia.

Desconozco la historia de los Laboratorios Sokatarg, pero me da la sensación de que la crisis de los 90 se los llevaron por delante. O quizás fueron adquiridos por otra empresa. Esto lo digo porque, si consultamos los registros de plaguicidas del Ministerio de Sanidad y Consumo de finales de la década de los 90, veremos que el titular de un raticida con el nombre de Nogat es la empresa Nubiola Productos de Gran Consumo. Con el cambio de titular, debió de cambiar el principio activo. A día de hoy, el propietario de la marca Nogat es Europea de Productos de Gran Consumo SL, con sede social en el número 648 de la Gran Vía de Barcelona. Estas dos empresas parecen ser la misma, solo que ha padecido una actualización del nombre. Como al principio comentaba, Nogat es uno de los más antiguos raticidas comercializados en España y que todavía se sigue vendiendo [1]. Este 2013 cumple ya 90 años. España ha cambiado mucho desde la época en que apareció. Es todo un lujo contar con una marca tan añeja. No es fácil implantar una marca. Según se dice, los consumidores nos inclinamos a menudo por marcas longevas como garantía de eficacia y calidad. Deseemos que prosiga su travesía por las turbulentas aguas del mercado actual. Y también que la presentación del producto se mantenga fiel al dibujo original.

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[1] La pasta fosfórea de L. Steiner es más antigua que el Nogat. Parece que ya se vendía desde finales del siglo XIX. También estaba formulado con fósforo.

Fig 4. Imagen del tubo de pasta fosforada aparecida en una subasta de todocolección.net

6 comentarios en “Matarratas Nogat

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