Estudio sobre la reducción de eficacia en cebos comerciales contra Blattella germanica en California

Fig 1. Cepas utilizadas en el estudio realizado en California./ Shao-Hung Lee et. al. 2022

C. Pradera, Barcelona, 02-05-2022

Uno de los temas con los que hemos de lidiar en control de plagas es la reducción de la eficacia de los formulados insecticidas a causa de las resistencias. Sin embargo, vamos a ciegas. No tenemos información y caemos en suposiciones. En algunos clientes no conseguimos controlar la infestación a pesar de aplicar por todas partes y pasar horas. En esta tesitura me he encontrado en varias ocasiones. Espero que esta entrada sirva un poco para ser más conscientes. Hablamos de resistencias, pero quienes deberían ayudarnos, los distribuidores de productos, enmudecen. Y en este país no disponemos de alguien a nivel científico a quien acudir.

En control de plagas urbanas tenemos dos especies que son objeto de nuestros esfuerzos, la chinche de cama (Cimex lectularius) y la cucaracha germánica (Blattella germanica). Son especies que se han adaptado a vivir con las personas y han encontrado su nicho. Hemos aplicado todos los compuestos insecticidas nuevos que aparecían porque lo anteriores parecían que perdían efectividad. Al ejercer esta presión de control, hemos seleccionado individuos que resistían a los compuestos. Y al insistir más cuando se nos han resisten, solo conseguiremos seleccionar aún más y obtener una población con individuos poco susceptibles. También funciona lo contrario, si dejamos de ejercer presión la resistencia va desapareciendo.

ESTUDIO SOBRE RESISTENCIA EN BLATTELLA GERMANICA

En la revista Journal of Economic Entomology fue publicado el pasado trimestre un artículo que hay que leer con detenimiento: ‘Reduced susceptibility towards commercial bait insecticides in field german cockroach (Blattodea: Ectobiidae) populations from California‘ [1]. Sus autores son entomólogos especialistas en el tema. De hecho, dos de ellos, Michael K. Rust y Chow-Yang Lee, fueron editores del monográfico dedicado a la cucaracha germánica que fue publicado el año pasado: ‘Biology and management of the german cockroach’ [2].

El estudio mide la resistencia en cucaracha germánica de dos maneras. Por un lado, se alimenta a cucarachas con cinco cebos comerciales que contienen una materia activa diferente: fipronil, clotianidina, indoxacarb, emamectina e hidrametilnona. Y por otro lado, se realiza una prueba de dosis de estos compuestos por vía dérmica. En esta parte del estudio, se sustituye la emamectina por abamectina y se añade la deltametrina, ya que es muy utilizada en productos comerciales para pulverización. Como podemos apreciar, a excepción de la hidrametilnona, que perdió su autorización a nivel Europeo con la implantación de la Directiva de Biocidas de 1998, son compuestos disponibles para el control de plagas en España. Se han elegido los cebos en tanto que representantes de las diferentes familias de insecticidas neurotóxicos que actúan cada una sobre una parte diferente del sistema nervioso. Aunque en el caso de la hidrametilnona es otro modo de acción que no es un neutrotóxico, ya que inhibe el transporte de electrones en la mitocondria. En resumen, el estudio es una muestra de lo que hay disponible en el mercado.

Para poner a prueba estos compuestos, se usaron cinco cepas salvajes recolectadas de edificios (figura 1). A excepción de una de las cepas (CDR), habían sido tratadas previamente con insecticidas. Algunas tenían un largo historial de tratamientos. Como cepa de referencia, se utilizó una de laboratorio (UCR) que nunca ha sido expuesta a insecticidas en 40 años.

El estudio es muy riguroso. Los geles fueron probados con todas las cepas. Cada prueba fue replicada tres veces. Y para cada réplica ha habido otra de control. La prueba consistió en lo siguiente. Se dispusieron 10 machos adultos en un terrario con comida para perros, agua, un refugio y papel de filtro cubriendo el fondo. Al inicio de cada prueba se introdujo 0,3 gramos del cebo a probar. Las cucarachas tenían los dos alimentos a disposición. Se registraba la mortalidad cada 2 horas durante las primeras 24 horas y luego cada 12 horas hasta los 14 días. Los individuos muertos eran retirados del terrario.

En cuanto a la prueba de dosis, se utilizaron 10 machos adultos de cada cepa. Se anestesiaban durante un breve tiempo con CO2 y se ponía en contacto el primer y segundo esternito abdominal con 0,5 μl de solución insecticida con ayuda de un microaplicador. Fueron aplicadas dos dosis: 3 x LD95 y 10 x LD95. A las cucarachas tratadas se las ubicaba en un lugar con comida para perros, agua y refugio. Tras 72 horas (120 h. para la hidrametilnona) se registraban los individuos muertos. Cada réplica tuvo su prueba de control donde se aplicó acetona. Cada dosis fue replicada 3 veces.

Fig 2. Mortalidad en la evaluación del cebo./ Shao-Hung Lee et. al. 2022

En la imagen número 2 se puede ver una tabla con la mortalidad para cada uno de los cebos y con cada una de las cepas. En la cepa de laboratorio (UCR) la mortalidad fue del 100% con todos los cebos. Para las otras cepas, el resultado fue el siguiente: fipronil 0,05% (50-80%), clotianidina 1% (50-96,7%), indoxacarb 0,6% (80-100%), emamectina 0,1% (93,3-100%), hidrametilnona 2% (60-93,3%). El cebo menos eficaz fue el formulado con fipronil. No consiguió eliminar ninguna de las cepas salvajes. Con una consiguió una mortalidad máxima del 80%. Por contra, el más eficaz fue el formulado con emamectina con mortalidades próximas al 100%. Sin embargo, lo determinante a mi entender del experimento es que todas las cepas salvajes tuvieron individuos resistentes a uno o varios compuestos.

En la imagen número 3 se puede ver la mortalidad tras 72 horas en la prueba de dosis. Queda reflejada de una forma más clara la resistencia a los diferentes compuestos. Todos fueron susceptibles con la cepa de laboratorio (UCR) con la mortalidad del 100% con la dosis 3 x DL95 y 10 x LD95. La peor materia activa fue la deltametrina con 0 mortalidad después de la dosis 3 x LD95 y de un 20% en algunas cepas a la dosis 10 x LD95. Después, como peor materia activa le sigue el fipronil con un rango del 20 al 70% a la máxima dosis. Por contra, la abamectina tiene una mortalidad elevada a la mínima dosis y del 100% a la máxima. Como se deduce de los datos ambas pruebas, de cebo y dosis, muestran resultados parecidos.

Fig 3. Mortalidad con pruebas de dosis./ Shao-Hung Lee et. al. 2022

CONCLUSIONES

El estudio constata la presencia generalizada de resistencias a los compuestos insecticidas estudiados. Incluso en algunas cepas la resistencia es múltiple. También constata que es más eficaz el insecticida por vía oral que por contacto. Esta es una razón por la que los profesionales del control de plagas nos pasamos a usar geles a principios a finales de la década de 1990. Además, la prueba con dosis muestra que disminuye la resistencia a mayor dosis. Algo que todos entendemos como lógico, porque hay que huir de dosis bajas o subletales con insectos que sabemos que pueden ser resistentes. Y justo esto es lo que permite el cebo, que la cucarachas ingiere una dosis alta muy superior a lo que sería la letal. Ahora bien, esto es una gran presión de control. Y no deja de redundar en la creación de resistencias por saturación al insistir una y otra vez con el mismo cebo.

La pregunta que me hago es si las conclusiones del estudio son extrapolables a España. Y mi respuesta es que sí. No me caben dudas. Llevamos muchos años aplicando los mismos compuestos contra la cucaracha germánica. Creo que no hay profesional del control de plagas con años de experiencia que no se haya encontrado algún caso en el que se ha empleado a fondo y le ha costado mucho controlar esta cucaracha. Y si no la ha eliminado, sabe que debe estar encima del cliente para que la población no se dispare. Esto es especialmente importante en zonas turísticas y con mucha restauración. Y más si se añade un clima templado o proclive como el de la costa mediterránea, islas Baleares o islas Canarias.

En este punto, no cabe otra que cambiar de materia activa, aunque no es garantía tampoco de éxito. Pero sí son recomendables dos acciones. Por un lado, solicitar ayuda al cliente para que incida en medidas preventivas de tipo higiénico como mayor limpieza de las instalaciones y de tipo estructural que modifiquen condiciones de humedad y calor en algunas zonas. Por otra parte, nosotros debemos mejorar las medidas correctivas y utilizar aspiración, polvos desecantes, mejores trampas de captura, etc., para no basar la estrategia en métodos químicos y dejar de ejercer presión. Y en caso de los métodos químicos, complementar con un gel con diferente materia activa, polvos, granulados, pastas insecticidas, etc.

Al tema de la resistencia, hay que añadir la calidad de los cebos. Todos sabemos lo que es la competencia alimentaria en una cocina. Y si está sucia, observamos que los cebos por muy bien formulados que estén dejan de ser apetecibles. Es por ello que nos esforzamos en llevar el gel hasta los lugares donde se ubican las cucarachas. Podemos además añadir el tema de la aversión a la glucosa [3]. Pero de ello ya se ha hablado y solo cabe comprar lotes frescos y guardarlos en neveras especialmente durante la época de calor.

Por último, hay que felicitar una vez más a los norteamericanos por ilustrarnos. Ellos poseen una verdadera industria de control de plagas y reflejo de ello es unos científicos y universidades que apuestan por los estudios en control de plagas urbanas. Nosotros carecemos de ello. Así que las resistencias pasan de largo sufriéndolas las empresas de control de pagas y, más en concreto, los técnicos aplicadores. Tenemos una falta de nivel científico que queda patente en toda la cadena desde las empresas aplicadoras, pasando por quienes comercializan, formulan y por las asociaciones del sector. En pocas ocasiones se recaban datos y luego son puestos en conocimiento del sector de una manera clara y honesta. Reconozco que hay alguna excepción como es el caso de MYLVA SA (mylva.eu). Ejemplo de ello es su detección y estudio sobre la aversión a la glucosa en las islas Canarias a la que he hecho referencia [3]. Y además aportaron una solución mientras alguna otra negaba la mayor.

Notas:

[1] Shao-Hung Lee, Dong-Hwan Choe, Michael K. Rust & Chow-Yang Lee. 2022. Reduced susceptibility towards commercial bait insecticides in field german cockroach (Blattodea:
Ectobiidae) populations from California
. Journal of Economic Entomology, 115(1): 259–265.

[2] Changlu Wang, Chow-Yang Lee & Michael K. Rust (editores). 2021 Biology and Management of the German Cockroach. CABI Publishing. 320 p.

[3] C. Pradera. 09-04-2018. Aversión a la glucosa de Blattella germanica en Islas Canarias. El desinsectador y desratizador.

Fig 4. Supervivencia de cepas de cucarachas en la evaluación de cebos./ Shao-Hung Lee et. al. 2022

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