Aversión a la glucosa de Blattella germanica en Islas Canarias

Fig 1. Cartucho de Magnum Gel Optimum de Mylva./ Mylva 2018

1] INTRODUCCIÓN

El pasado viernes 23 de febrero, en el marco de la feria Expocida Iberia 2018Julio Pérez de Mylva SA [1] realizó la presentación del nuevo producto Magnum Optimum (número de inscripción ES/BB(NA)-2017-18-00469). Se trata de un nuevo cebo insecticida formulado en gel diseñado específicamente para salvar la aversión a la glucosa de Blattella germanica. Para dar a entender la importancia de este nuevo desarrollo técnico, la presentación fue titulada: ‘Aversión a los cebos de cucarachas: El caso de las Islas Canarias’. Durante la exposición se dio detalle de una problemática que se detectó por primera vez en Estados Unidos, pero de la que no se tenía constancia en Europa. Sin embargo, gracias al equipo humano de Mylva, ahora sabemos que en las Islas Canarias hay poblaciones de Blattella germanica que no ingieren los geles insecticidas si en estos detectan la presencia de glucosa. Esto dificulta enormemente su control por medio de un formulado que es básico en el control integrado de plagas, ya que permite controlar grandes poblaciones de cucarachas aplicando muy pocas cantidades de biocida de una manera dirigida y específica.

Por desgracia, no pude asistir a tan interesante presentación. Y no me quería quedar con esta laguna. Así que pedí a Mylva la presentación y el permiso para dar a conocer su contenido. Considero muy importante el trabajo que ha realizado el equipo humano de esta empresa. Han detectado una importante problemática y han desarrollado una solución. Pero no solo eso, ya que han aportado más conocimiento sobre el tema. La aparición de la aversión ligada al desarrollo inicial de los geles. Esta entrada también se podría titular así: ‘Lo que Mylva nos ha enseñado sobre la aversión a los cebos’.

2] RESISTENCIA A LOS INSECTICIDAS

Cuando empecé en control de plagas, supe que a mediados de la década de los 90 en Estados Unidos se habían encontrado poblaciones de Blattella germanica resistentes a la hidrametilnona. Esta sustancia activa era la que contenía el gel Maxforce de Bayer que, por aquel entonces, era el que utilizábamos en la empresa donde trabajaba. Esto me hizo meditar porque únicamente utilizábamos Maxforce para controlar las poblaciones de Blattella. Además, teníamos como clientes muchos bares y restaurantes. Raro era el cliente que no tuviera Blattella. Y teníamos media docena de clientes en los que esta cucaracha se mostraba reacia a ser expulsada.

Es comprensible que, al aplicar siempre una misma sustancia activa sobre una misma especie, se acabe provocando una situación de resistencia. En un momento determinado, de manera natural, una cucaracha se hace insensible a los efectos de una sustancia activa, ya que su cuerpo es capaz de neutralizarla. Y si esta superviviente se aparea y transmite la carga genética en la que va esta resistencia, entonces tenemos un problema. La resistencia es una forma de defensa y adaptación a una nueva situación.

En este proceso, caben algunas consideraciones. Una es que haya una especie bien capacitada y adaptada. Y nuestra Blattella lo es. La vida en el medio urbano no es fácil, pero se ha adaptado bien. De hecho, en este medio no encuentra depredadores, por lo que su prole crece sin problemas. Otra consideración es que una especie pueda completar su ciclo de vida muchas veces a lo largo del año. De hecho, cuantas más veces completen su ciclo, mayor probabilidad de que pueda aparecer una mutación genética confiera insensibilidad. En el pasado, las primeras resistencias aparecieron con el uso masivo de los insecticidas de síntesis surgidos a partir de mediados de la década de 1940. A finales de esa década se detectaron poblaciones resistentes de mosca doméstica (Musca domestica) al DDT. Los mismo sucedió con los mosquitos. Este hecho, lo estudiaron muy bien los norteamericanos para combatir la malaria. Calcularon que, al iniciar un plan sistemático de aplicación de DDT en una zona para eliminar los Anopheles, en cinco años aparecían resistencias. Y la última consideración, ya está apuntada. Y es que apliquemos una misma sustancia activa de manera sistemática sobre una misma especie. Se entiende, pues, que somos nosotros los que hacemos resistente a una especie en este proceso. Realizamos una selección de individuos. Eliminamos los que no se adaptan a la nueva situación. Y con ello conseguimos mejorar nuestras propias plagas.

Fig 2. Cucaracha alemana (Blattella germanica) limpiando sus antenas./ Desinsectador 03-2015

3] AVERSIÓN A LA GLUCOSA

En alguna ocasión me han preguntado por qué las cucarachas se esconden cuando encendemos la luz de la cocina. Es difícil responder a un porqué. Pero intento razonar con una reflexión. Y explico que aquellas que no se escondan es probable que reciban un pisotón. Por tanto, nosotros los humanos, que hacemos vida durante el día, las obligamos a continuar en la oscuridad. Al eliminar las cucarachas que aparecen a la luz del día en nuestras cocinas, ejercemos una selección en el comportamiento de las cucarachas. Y esto es lo que ha sucedido con la aversión a la glucosa en Blattella. Llevamos muchos años combatiéndolas mediante el uso de cebos dulces.

La primera vez que leí sobre la aversión a la glucosa en Blattella fue en 2013. Hasta entonces, no imaginaba que se daba este comportamiento adaptativo en las cucarachas. A mediados de año, en varios periódicos se reportó un estudio publicado en la revista Science por Ayako Wada-Katsumata, Jules Silverman y Coby Schal en el que se daba una explicación fisiológica de este comportamiento [2]. En mayo, en el blog de Higiene Ambiental se hicieron eco de esta investigación con un excelente artículo que recomiendo su lectura [3]. En resumen, estos autores estudiaron los receptores situados en la boca de las cucarachas con el que perciben el gusto de los alimentos. Poseen unos pelos sensoriales que tienen dos tipos de receptores, uno para las sustancias dulces y otro para las amargas. En el caso de las cucarachas con aversión a la glucosa, se observó que se activaba el receptor de sustancias amargas y no el de sustancias dulces. Y esta hecho lleva a la cucaracha a repeler el alimento en el que detecta glucosa.

Este estudio de 2013 no es más que la consecución de las investigaciones de uno de sus autores, Jules Silverman, que es uno de los investigadores que más ha estudiado este asunto. De hecho, Jules Silverman junto a Donald N. Bieman fueron quienes publicaron en 1993 el primer estudio donde se daba cuenta de la aversión a la glucosa [4]. Hay que remarcar que ambos investigadores trabajaban para la compañía química The Clorox Company en el desarrollo de cebos para Blattella germanica cuando en 1988 detectaron en un apartamento de Florida que los cebos que preparaban dejaban de interesar a las cucarachas. Este dato es muy importante, porque The Clorox Company fue la compañía que desarrolló los primeros cebos para cucarachas tal y como hoy los conocemos. De hecho, en 1982 esta compañía registró la marca Maxforce para el primer producto comercializado con este nombre llamado Maxforce Roach Killer Bait Stations [5]. La sustancia activa de este primer producto era la hidrametilnona, desarrollada durante la década anterior por la American Cyanamid. Por tanto, tenemos que la aversión a la glucosa está ligado al desarrollo de los cebos formulados en gel. Y posteriormente, como he comentado, con el uso sistemático de una misma sustancia activa apareció en la década de 1990 la resistencia a la hidrametilnona.

Para entender qué es la aversión a la glucosa, veamos qué sucedió. En el artículo de 1993 de Jules Silverman y Donald N. Bieman explican cómo empezó todo. Desarrollaron un jarabe a base de dos monosácaridos, glucosa y fructosa, con hidrametilnona como sustancia activa. Empezaron a realizar pruebas de campo con este cebo contra Blattella en 1983. Y lo aplicaron de manera sistemática durante cinco años para reducir las poblaciones de esta cucaracha. En 1988, se encontraron que en dos localizaciones (T-164 y H-905) el mismo cebo era ineficaz para controlar la población de cucarachas, ya que, en lugar de disminuir, aumentaba su número. Observaron que las cucarachas rehusaban comérselo. Sin embargo, el mismo cebo dado a cucarachas que tenían en el laboratorio, y que no habían sido expuestas al consumo de los cebos de glucosa y fructosa, sí lo ingerían. A partir de aquí, recogieron una muestra de cucarachas de una de las localizaciones (T-164), que era un apartamento de Gainesville, Florida. Criaron las cucarachas y empezaron a hacer pruebas para ver qué ocurría. Hicieron pruebas con los componentes del cebo hasta determinar que era la glucosa.

Para entender bien lo que sucede con la aversión a la glucosa, nada mejor que una imagen. En la figura número 3 (abajo), se pueden ver una fotografía del experimento realizado por sus autores que fue publicada en el artículo de 1993. Se pueden ver dos cepas de Blattella. A la izquierda se encuentra la cepa Orlando que tenían en el laboratorio sin exponer al cebo insecticida. Y a la derecha, está la cepa T-164 con aversión. Ambas cepas se mantuvieron durante 48 horas sin acceso a comida y bebida. Y en el momento del experimento se les daba acceso a dos platitos. El platito de la parte superior de la imagen contiene agar más glucosa. Y en el de abajo, tan solo agar. Como se puede ver, las Blattella de la cepa Orlando ingerían principalmente del platito de arriba, aunque también ingerían del de abajo. Y las Blattella de la cepa T-164, tras probar el platito de arriba, ya no regresaban. La intensidad de la aversión era tal que las Blattella evitaban alimentarse.

Fig 3. Dos cepas de Blattella germanica. A la izquierda, la cepa Orlando. Y a la derecha, la cepa T-164 con aversión a la glucosa./ Silverman & Bieman (1993)

4] CONSECUENCIAS

A partir del descubrimiento de la aversión a la glucosa, The Clorox Company tomó nota para la elaboración de cebos. Se debía evitar el uso de la glucosa, a pesar de que este monosacárido es la fuente primaria con la que producen energía las células. Y a ello se pusieron a trabajar Silverman y Bieman quienes habían acumulado muchos conocimientos durante un decenio dedicado a la elaboración de cebos. Sus investigaciones quedaron reflejadas en varias patentes que llevaban títulos ilustrativos como ‘High fructose insecticide bait compositions’ [6 y 7] o ‘High fructose containing insecticide compositions and methods of using the same’ [8]. La primera patente tiene fecha de presentación en octubre de 1992. Se patenta un cebo en que el atrayente fuera la fructosa y no la glucosa. Y como materia activa propusieron la hidrametilnona. Posteriormente, en las otras patentes se propusieron otras como la avermectina o el fipronil. Quizás ya tenían constancia de la resistencia a la hidrametilnona. En el resumen (abstract) de la primera patente, se puede leer los siguiente:

“Esta invención se relaciona con el descubrimiento de que en muchas cepas de la cucaracha alemana Blattella germanica (L.) la alimentación se inhibe por altos niveles de glucosa y, a la inversa, la alimentación de esta cepa de cucaracha es estimulada por niveles altos o ultra altos de fructosa; por lo tanto, las composiciones de cebo preferidas de la presente invención se refieren a composiciones de cebos insecticidas para el control de insectos que contienen una relación de fructosa a glucosa no inferior a aproximadamente 9:1 y tan grande como aproximadamente 10:0, aglutinante y preferentemente amidinohidrazona (hidrametilnona)”.

Esta patente iba acompañada de un gráfico (figura 4) donde se presentaba la eficacia de dos composiciones dadas a probar en la cepa T-164, una a base de jarabe de fructosa frente a otra a base de fructosa y glucosa [9]. Sus autores descubrieron que los cebos sin glucosa conseguían una mortalidad del 100% en 10 días y también que la cantidad de fructosa debía ser aproximadamente del 40% en su composición.

Todos estos datos sirvieron a la industria de los insecticidas para evitar el uso de la glucosa. Y más cuanto con el paso de los años se fue detectando la aversión en otros lugares como California, Puerto Rico o Corea del Sur.

Fi 4. Gráfico de la US Patent 592,5670 del 20 de julio e 1999.

5] AVERSIÓN EN LAS ISLAS CANARIAS

Desde hace unos años, me han ido llegando noticias de diferentes puntos de España sobre el hecho de que los geles no funcionan como debieran. Se aplica gel, pero la población de Blattella no disminuye. Especialmente, he tenido noticias de Islas Canarias y Andalucía. En este blog, en marzo del año pasado publiqué una entrevista a Luca Genicco [10], compañero del sector que trabaja al sur de Tenerife. Él explicó la dificultad que tenía para el control de Blattella con los geles, incluso utilizando los mejores. Esto representaba un gran problema y grandes esfuerzos para su control.

Pues bien, según informa el equipo de Mylva, se encontraron los primeros casos de problemas con los geles en 2007. Parece que las primeras quejas de las empresas del sector estaban muy localizadas. Esta situación fue aumentando de tal manera que en 2015 se encontraron en un punto en el que había que estudiar esta situación. Entonces, sospecharon de que podía haber una posible aversión a la glucosa. En colaboración con empresas canarias decidieron estudiar la situación. Se procedió a localizar poblaciones de Blattella resistente a los tratamientos y se recolectaron ejemplares de Gran Canaria y Tenerife. Según parece, fueron enviadas a los laboratorios de Mylva tres muestras. Sin embargo, debido al número de individuos enviados, solo pudieron criar una de estas muestras que resultó, efectivamente, tener aversión a la glucosa.

Como hemos indicado antes, los fabricantes de cebos para cucarachas ya sabían que en sus recetas tenía que estar ausente la glucosa. El equipo de Mylva se planteó que, si sus geles no llevaban glucosa, por qué se daba esta aversión. Pensaron que esto se podía estar provocado por el envejecimiento del gel. Y ello debido a que la hidrólisis de azúcares complejos (polisacáridos) daba como subproducto la aparición de glucosa (monosacárido). Hicieron experimentos con geles recién fabricados y con otros que tenían guardados de hacía años. Y comprobaron este hecho. Por tanto, a partir de la fabricación de cualquier gel se produce un envejecimiento de los cebos que se ve agravado por la temperatura ambiental. A mayor temperatura, el proceso se acelera.

Se entiende, pues, que la aparición de la aversión a la glucosa en las Islas Canarias es consecuente. De hecho, como ya se ha indicado, la aversión fue detectada por primera vez en Florida. Ambas zonas son húmedas y calurosas. Tienen un clima privilegiado que propicia que las cucarachas puedan completar su ciclo sin problemas durante todo el año. Esto significa aplicar insecticidas de manera sistemática lo cual seleccionará poblaciones y propiciará su expansión. Por otra parte, las temperaturas de las islas provocarán el envejecimiento de los geles si estos no son conservados de manera adecuada. Cosa que es difícil, ya que en el interior de un vehículo de servicio dejado al sol la temperatura es muy elevada. Y a esto hay que añadir que los productos pueden haber sido fabricados meses atrás y llegar de lejos.

Fig 6. Laboratorios de Mylva./ Desinsectador 01-2017

6] CONCLUSIÓN

No es poco lo que nos ha enseñado el equipo de Mylva. Un cebo formulado en gel es un producto complejo. Como se puede ver en la imagen número 7, en su composición participan muchas sustancias. Se trata de un alimento que debe atraer a las cucarachas para que lo ingieran. Por tanto, es muy importante que les demos el producto lo más fresco posible, de lo contrario los resultados pueden no ser los esperados. Sin embargo, esto es difícil por varios factores. En primer lugar, los fabricantes tienen unos tiempos de fabricación. Luego está el lugar donde se fabrica. En el caso de Mylva, el gel es fabricado cerca del cliente en la península. En otros casos, el gel es fabricado en lugares como Estados Unidos o Japón. Todo ello afecta a su conservación, ya que luego hay un transporte. Y muy importante un almacenaje. Puede haber un distribuidor o empresa de aplicación que compre grandes cantidades de productos porque así le sale más económico. Y se puede dar el caso de que apliquemos productos que llevan largo tiempo parado y/o mal almacenado

Ante estas dificultades, el equipo de Mylva se planteó desarrollar un gel que soportara mejor que ningún otro el envejecimiento. Y pusieron su empeño en ello. Como ya he indicado, este producto se llama Magnum Gel Optimum. Se trata de un paso importante.

Fig 7. Componentes de un gel./ Mylva 2018

Notas:

[1] Mylva SA, mylva.es.

[2] Ayako Wada-Katsumata, Jules Silverman & Coby Schal: Changes in Taste Neurons Support the Emergence of an Adaptive Behavior in Cockroaches. Science, Vol 340, Issue 6135, pp 972-975, 24 May 2013.

[3] Cómo las cucarachas han desarrollado aversión a los cebos con glucosa. Higiene Ambiental, 28-05-2013.

[4] Jules Silverman & Donald N. Bieman: Glucose Aversion in the German Cockroach, Blattella germanica. Journal of Insect Physiology, vol 39, nº II, pp 925-933, 1993.

[5] Maxforce The Clear Choice for Cockroach Baiting History – What Makes a Great Bait. Presented by Daryle Swarz. Bayer CropScience.

[6] High fructose insecticide bait compositions. Grant US5925670A ,Jules Silverman, Donald N. Bieman, The Clorox Company. Priority 1992-10-22. Filing 1997-08-04. Grant 1999-07-20. Publication 1999-07-20.

[7] High fructose insecticide bait compositions. Grant US6162825A Jules Silverman,  The Clorox Company. Priority 1992-10-22. Filing 1999-04-16. Grant 2000-12-19. Publication 2000-12-19

[8] High fructose containing insecticide compositions and methods of using the same. Grant US5906983A, Jules Silverman, Donald N. Bieman, The Clorox Company. Priority 1997-08-20. Filing 1997-08-20. Grant 1999-05-25. Publication 1999-05-25.

[9] Jules Silverman & Mary H. Ross: Behavioral Resistance of Field-Collected German Cockroaches (Blattodea: Blattellidae) to Baits Containing Glucose. Entomological Society of America, abril de 1994.

[10] Entrevista a Luca Genicco. Desinsectador, 01-03-2017.

6 comentarios en “Aversión a la glucosa de Blattella germanica en Islas Canarias

  1. Alejandro Marquez dijo:

    Excelente artículo, lo encuentro muy instructivo.
    Realmente envídio las distintas opciones e innovaciónes que se encuentran en europa respecto a productos para el control de plagas, en este caso la blattella germánica.
    La realidad es que por lo menos en Argentina, pais donde resido, falta mucho en tema de profesionalización en lo respecta a las empresas de control de plagas, todavía se siguen usando piretroides, órganos fosforados, carbamatos y demás productos que por lo que percibo ya en europa hace años luz dejaron de utilizarse.

    • desinsectador dijo:

      Creo que tienes una imagen errónea. En Europa también tenemos autorizados para uso ambiental piretroides, un organofosforado, un carbamato, neonicotinoides, etc. La profesionalización no la da una materia activa, sino el uso que hagas de ella. Por otra parte, aquí también hay empresas poco profesionales que no se han adaptado a los nuevos tiempos. Mejor no hablo. Saludos.

      • Alejandro Marquez dijo:

        Si, quizás me mal intérprete, quise referirme más que nada a ese sector de empresas de control de plagas, muchas de gran renombre que no se han adaptado a los tiempos que corren y todavía siguen con la mentalidad ” sin clorpirifos y DDVP imposible lograr un control de blattella” .
        Coincido totalmente que no solo es el activo, sino fundamental la correcta aplicación…

  2. BMM dijo:

    Muy interesante el artículo! Coincido contigo en que claramente el ambiente donde se coloque el cebo afectará a su composición y por tanto quizá a su aversión por parte de las cucarachas. Sería recomendable que los fabricantes expliquen bien cómo usar los cebos y adviertan de las circunstancias (calor, humedad) que pueden hacer que el cebo no sea el alimento preferido por las cucarachas. Sin embargo, no me queda claro que realmente la glucosa sea lo que rechazan las cucarachas. Si consideramos que todos estos cebos tienen sustancias amargantes para evitar que las mascotas y los niños se los puedan comer, no sería más sencillo pensar que si se activan los sensores de sabores amargos es por eso y no por la glucosa en sí o bien por la mezcla de ambas o por las proporciones que se usan en la formulación?

    • desinsectador dijo:

      Si dispones de tiempo, lee los artículos científicos a los que hago referencia en esta entrada. Quizás te quede más claro que no se deba al benzoato de denatonio (BITREX).

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