Cáscaras de avellana roídas por rata negra (Rattus rattus)

Fig 1. Caseta del pozo./ C. Pradera 08-2020

C. Pradera, Barcelona, 18-10-2020

En una granja de vacas en la que realizo la desratización con carácter mensual, tengo algunas zonas que hay que cuidar porque son ideales para que se instale la rata negra (Rattus rattus). En la imagen número 1, se puede ver una de estas zonas. Se trata de la caseta del pozo que consiste en una modesta construcción de ladrillo con una cubierta de plancha ondulada de fibrocemento. Queda a unos 50 metros de las instalaciones. Por una parte se encuentra rodeada por un campo de cultivo de cereal. Y por otra, de un campo de olivos que tiene en su perímetro algunos avellanos. Alrededor de la caseta crece una espesa cubierta vegetal en la que destaca una zarzamora y una higuera.

Fig 2. Dos crías de rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 08-2020

El pasado mes de agosto, vi que volvía a haber rata negra. Si no recuerdo mal, el año pasado durante el verano también detecté su presencia en la caseta. Sin embargo, esta vez las pude ver. Nada más abrir la puerta, vi salir un adulto y varias crías por la parte alta de la caseta. Justo salieron por un agujero bajo la cubierta que daba a la higuera. Pero no todas huyeron porque quedaron dos crías a las que intenté tomar alguna fotografía (figura 2). El rodenticida había sido totalmente consumido. Y junto al portacebos, había cáscaras de avellana roídas.

Esta caseta es ideal para la rata negra. Tienen un buen lugar de refugio y alimentos no les falta. En agosto pasado tenían higos, avellanas y moras, entre otros alimentos al alcance de la mano [1]. De hecho, prefiero que estén en la caseta que no en la granja. Aunque existe el peligro de que roan los cables eléctricos y dejen sin suministro de agua. También tienen competencia porque en el campo de olivos hay topillo mediterráneo (Microtus duodecimcostatus) y conejo (Oryctolagus cuniculus), además de ratones como Mus spretus y Apodemus sylvaticus.

Fig 3. Avellano cercano a la caseta del pozo./ C. Pradera 08-2020

Me entretuve observando y recogiendo cascaras roídas que encontré dentro de la caseta, pero también había fuera. En la imagen número 5, se pueden ver algunas de las cáscaras roídas que recogí. Y en las imágenes 6 a 9 se ve detalle de algunas de estas cáscaras. Las fotografías están enfocadas para que se vea el trabajo realizado por los incisivos de la rata negra. No es fácil acceder al fruto, ya que es necesario un buen trabajo de roedura. Y esto les debe lleva un buen rato. Es interesante la imagen número 9, porque encontré una avellana que estaba roída solo por su extremo, lo cual significa que la rata la abandonó, cayó o dejó de interesar. Y justo esta avellana la he colocado junto a una calavera de rata negra en la imagen número 10. Esto da idea del trabajo que tienen que hacer porque los incisivos han de desbastar mucha cáscara. Si se observa bien la roedura, tiene una inclinación que es debido a la posición de los incisivos de la rata.

Fig 4. Avellanas maduras./ C. Pradera 08-2020

Después de recoger las cáscaras, vi que el avellano más próximo estaba a unos 10 metros. Me acerqué y vi en el suelo también cascaras de avellana. Pero estas no estaban roídas. Tenían un punto de rotura limpio y algunas grietas (figuras 11 y 12). Daba la sensación de que la cáscara había reventado por una presión fuerte. Entonces vi que en el suelo había numerosos excrementos de conejo (figura 13). Y supuse que el responsable era este animal que posee unas fuertes mandíbulas.

Encuentro muy interesante observar las señales que dejan los micromamíferos, en especial los que son objeto del control de plagas. De hecho, es lo que nos indica su presencia, porque verlos es difícil por sus hábitos nocturnos. En el caso del trabajo de roedura, se puede llegar a identificar una especie por ello. En algunas especies es muy característico este trabajo. Esto se ve bien con los frutos de cáscara dura como avellanas, almendras o nueces. En este punto recomiendo el libro de José Vicente Turón dedicado a las huellas y señales de los micromamíferos [2].

Notas:

[1] C. Pradera. 26-04-2019. Dificultad en el control de rata negra (Rattus rattus) y ejemplo de su dieta. El desinsectador y desratizador.

[2] José Vicente Turón Artigas. 2012. Huellas y señales de los micromamíferos ibéricos. Muskari, Zaragoza. 210 pp. 21 x 15 cm. Segunda edición. Depósito Legal Z-3982-10.

Fig 5. Avellanas roídas por rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 10-2020

Fig 6. Avellana roída por rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 10-2020

Fig 7. Avellana roída por rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 10-2020

Fig 8. Avellana roída por rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 10-2020

Fig 9. Avellana roída por rata negra (Rattus rattus)./ C. Pradera 10-2020

Fig 10. Calavera de rata negra (Rattus rattus) junto a avellana roída./ C. Pradera 10-2020

Fig 11. Cáscaras de avellana consumida probablemente por conejo./ C. Pradera 10-2020

Fig 12. Cáscaras de avellana consumida probablemente por conejo./ C. Pradera 10-2020

Fig 13. Excrementos de conejo./ C. Pradera 10-2020

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