Notas para una historia del establecimiento de la cucaracha americana (Periplaneta americana) en España

C. Pradera, Barcelona, 12-04-2020

Hace años que me pregunto desde cuándo la cucaracha americana (Periplaneta americana) se encuentra en España. Debería ser fácil responder a esta pregunta porque se trata de una especie invasora de gran tamaño, vistosa y sinantrópica. Entiendo que la llegada de esta especie a una población no pasó desapercibida. Antiguamente, los barcos que viajaban por los trópicos iban cargados de estos insectos que causaban importantes problemas. Los puertos de mucho tráfico pronto se llenaron de ellas. Y por lógica, esta infestación debería dejar un registro en algún documento escrito, ya sea una artículo en un periódico, una publicación científica o incluso alguna norma emitida por un Ayuntamiento. Pues bien, por el momento, he encontrado pocas citas de la llegada de la cucaracha americana y de su expansión. En alguna ocasión he comentado que también hay ausencia de datos de la expansión de la rata de alcantarilla (Rattus norvergicus) en España, la cual constituyó un serio problema sanitario. En esta entrada voy a anotar las citas más antiguas que he encontrado con la idea de hacer acopio de datos. En esta investigación he recurrido a bibliotecas disponibles online como la ‘Biblioteca Nacional de España’, la ‘Biblioteca Virtual de Prensa Histórica’ así como a la ‘HathiTrust Digital Library’, entre otras.

1600, ITALIA

Fig 1. Grabado de 1889 publicado en el semanario ilustrado ‘El Museo Popular’ de Madrid.

La cucaracha americana fue llamada primero Blatta americana por Linneo en 1758. Y fue incluida en el género Periplaneta por Burmeister en 1838 [1]. Linneo situó erróneamente su origen en el continente americano de acuerdo a lo que se pensaba en la época. Esto era una consecuencia lógica al observar los barcos llegados de aquel continente llenos de cucarachas. Sin embargo, hoy sabemos que es originaria de la zona tropical de África. Esto mismo sucedió con otras cucarachas sinantrópicas como Blatta orientalis y Blattella germanica, ambas también con origen en África, pero que se pensó que una venía de Oriente y otra de Alemania. La cucaracha americana fue llevada desde África a América en barcos que se dedicaban al comercio. En aquella época, los que asiduamente visitaban la zona del trópico de África eran los que se dedicaban al comercio de esclavos. Los barcos iban cargados de cucarachas e infestaban los puertos donde llegaban. Lógicamente, las ciudades portuarias de América de clima caluroso y húmedo fueron principalmente infestadas y desde allí a otros puertos de climas más fríos.

Ahora bien, de la misma manera que las cucarachas viajaron hacia América, también lo hicieron hacia Europa. Es probable que llegaran pronto a nuestro continente, aunque el clima era poco propicio para su desarrollo, a excepción de las zonas más al sur. Es por ello que el establecimiento fue más lento y no ha sido hasta tiempos recientes cuando la globalización las ha llevado hasta lugares recónditos. Respecto a Europa, el registro más antiguo sobre la cucaracha americana es del 1600 en Italia. Este dato lo he encontrado reportado en un artículo de 2010 de Rasplus y Roques publicado en BioRisk [2]. Sin embargo, a pesar de las referencias que aparecen en el artículo, no he localizado la fuente exacta. En resumen, bien pronto fue vista la cucaracha americana en Europa.

1864, DICCIONARIO MARÍTIMO ESPAÑOL

Fig 2. Voz ‘cucaracha’ en el Diccionario Marítimo Español, pág. 188, 1864.

Para dar cuenta de la presencia de la cucaracha americana en barcos, nada mejor que recurrir al ‘Diccionario Martítimo Español’ de 1864 [3]. Sus autores dan cuenta de las voces más utilizadas en la navegación. Y dedican una entrada a la cucaracha por ser un problema importante incluso mayor que la presencia de ratas y ratones (figura 2). De hecho, en el diccionario no se le dedica ninguna entrada a los múridos sinantrópicos más que para hacer mención de las roeduras. Transcribo la entrada:

«CUCARACHA. s. f. Insecto de ocho patas y cuatro alas, oblongo, pardusco con dos cuernos largos en la cabeza y dos cerdas gruesas hacia la cola. Existen dos clases; una como de media pulgada de largo y otra que es la más abundante, como de pulgada y cuarto: especialmente las de la segunda son una plaga en los buques que llevan mucho tiempo de navegar entre trópicos, pues comunican á todo cuanto tocan un olor desagradable y á veces suelen roer de modo, que apenas hay ropa, libro ú objeto alguno que se libre d ellas, particularmente si tiene algo de dulce, grasa ó sustancia farinácea, no exceptuándose en este caso el cabello ni la epidermis de los dedos de las personas. Con tiempos chubascosos ó aturbonados salen en gran número de sus escondrijos y corren y vuelan por todas partes. Fr. Cancrelas. Ing. Cockroach. It. Scarafaggio marino.» (página 188).

1866, GALICIA

Fig 3. López Seoane, pág. 56, 1866.

El registro más antiguo que he encontrado se encuentra en el libro que Víctor López Seoane publicó en 1866 titulado ‘Reseña de la Historia Natural de Galicia’ [4]. Este médico y naturalista nacido en Ferrol (La Coruña), menciona en su obra tres especies de blátidos como muy abundantes (figura 3). Transcribo el párrafo dedicado a los ortópteros:

«Mucho nuevo podria hallar en Galicia el que se dedicase al estudio de este órden. Entre las especies mas conocidas, tenemos las tijeretas, Forficula aurticularia, habiendo observado la F. montana en Lugo. Son muy abundantes tambien las cucarachas, Blatta livida, americana y orientalis» (página 56).

Respecto a la primera especie, también conocida entonces como Ectobia livida, pero no sé a qué especie correspondería en la actualidad. Aunque está claro que se trata de una cucaracha silvestre del género Ectobius que abundará en la zona. Respecto a las otras dos especies, su autor las menciona como abundantes, lo cual sería bastante cierto para la cucaracha oriental, muy extendida por toda Europa desde la época en que los fenicios la trajeron de África. Sin embargo, menos abundante debía de ser la cucaracha americana, la cual soporta menos el frío. Aunque es de notar que esta cucaracha estaría presente en puertos importantes que comerciaban con América. Y Galicia era un importante enclave con destacados puertos.

1875, MÁLAGA

Fig 4. Luis Parody, pág. 156, 1875.

Otro registro antiguo relativo a la cucaracha americana en España, lo he encontrado en un artículo de Luis Parody López de 1875 titulado ‘Apuntes de selección artificial para la provincia de Málaga’ y publicado en la ‘Revista de Andalucía’ de Málaga [5]. Este autor, destacado médico y aficionado a las ciencias naturales, cita para esta provincia dos cucarachas: Blatta orientalis y Blatta americana (figura 3). Transcribo el párrafo de gran interés porque explica que estas cucarachas son abundantes en la provincia:

«Todos los Ortopteros corredores, á los cuales pertenecen como especies típicas el Forficula gigantea ó corta pico, tigereta, el Blatta orientalis / Blatta americana ó cucaracha, curiana y el Mantis religiosa ó teresa, abundan extremadamente en nuestra provincia: los cortapicos y cucarachas emplean para su alimento casi todas las sustancias orgánicas conocidas, prefiriendo la primera los vegetales en descomposición, y las segundas las materias azucaradas; sin llevar á cabo para el hombre la tigereta utilidad alguna de notar, perjudican en cambio las segundas con especialidad en las habitaciones, destruyendo nuestros azúcares, y comunicando á las sustancias que tocan, el infecto olor que exhalan sus organismos […]» (página 156).

Este registro de Málaga da cuenta de que la cucaracha americana entró en los puertos más importantes que tenían comercio con América. Andalucía fue un enclave importantísimo. De la misma manera que esta cucaracha se encontraba en Málaga, debía abundar en las otras ciudades portuarias.

1876, SINOPSIS DE LOS ORTÓPTEROS DE ESPAÑA Y PORTUGAL

En 1876, el naturalista y entomólogo Ignacio Bolívar y Urrutia publicó ‘Sinopsis de los ortópteros de España y Portugal’ [6]. Se trata de una obra muy importante. Su autor mencionan las tres especies comunes de cucarachas sinantrópicas: P. americana, Blatta orientalis y Blattella germanica. Y además de su descripción aparecen datos de interés sobre su localización.

Fig 5. Ignacio Bolívar, pág. 50, 1876.

Respecto a la cucaracha americana, escribe que se encuentra localizada en puertos de Andalucía y en Ferrol (figura 5). Cita como autor del registro de Ferrol a López Seoane. Por tanto, Bolívar confirma el dato de Parody López para Málaga que la menciona como insecto común. Es interesante que, dentro del apartado dedicado a la cucaracha americana, se describe también la especie Periplaneta australasiae que, según Bolívar, “se ha encontrado en Suecia y en Bélgica, y como pudiera también hallarse en algun puerto de la Península, he creido deber señalar los caractéres que la distinguen de la anterior para que no se confunda con ella”.

Interesante también es lo que dice Bolívar sobre las otras dos especies comunes de cucarachas sinantrópicas en España. Respecto a la cucaracha oriental, la clasifica como Periplaneta (Stylopyga) orientalis (figuras 12-13). Apunta que “esta especie vive en el interior de las casas, es omnívora, y las larvas sufren siete mudas hasta alcanzar todo su desarrollo, en lo que invierten por lo comun cuatro años […]” Por tanto, la cucaracha oriental era la especie común en todo el territorio.

Respecto a la cucaracha germánica, Bolívar la clasifica como Phyllodromia germanica (figura 11). Y como distribución para España tan solo se cita Barcelona y se explicita: “Parece falta en Andalucía, no habiéndose encontrado tampoco en Portugal ni en Madrid”. Hay que destacar que me ha sorprendido bastante esta reducida distribución para la Península Ibérica. Y más cuando en la actualidad se la encuentra muy extendida y es uno de los enemigos principales en la industria alimentaria. Ahora bien, según Bolívar, clasifica a este cucaracha de cosmopolita al tratar los filodrominos (figura 10).

Apunte importante es que Ignacio Bolívar menciona una especie exótica de la que en la actualidad no hay constancia en la península. Se trata de la cucaracha de Madeira que clasifica como Panchlora (Leucophaea) maderae. Sitúa el registro para el “arsenal del Ferrol” y a López Seoane como fuente (figuras 14-15). Dice: “Esta especie no ha sido hasta ahora citada del continente, aunque sí de Lóndres, segun el señor Fischer Fr. Tambien he visto y tengo en mi coleccion ejemplares recogido en Canarias por el señor Calderon”. Y añade: “otra especie encontrada en Europa, y segun parece con abundancia, en las estufas del Jardin de plantas de París, es la P. (Leucophaea) surinamensis L., bien distinta de la anterior por su menor tamaño, 14 mm á 18 mm; por su pronoto negro, brillante, con el borde anterior amarillo y por otros varios caractéres”. Por tanto, ya rondaba por entonces la cucaracha del Surinam (Pycnoscelus surinamensis).

1886, GRAN CANARIA

Fig 6. Revista de Geografía Comercial, pág. 74, 1886.

Además de los puertos de Andalucía que tenían un clima privilegiado para el desarrollo de la cucaracha americana, las Islas Canarias también tuvieron un papel básico en la comunicación con América. Estas islas tienen, si cabe, un clima mucho más benigno. Y teniendo en cuenta que hacían de puente entre España y América es probable pensar que pronto llegó la cucaracha americana. Sin embargo, el registro más antiguo para las islas es de 1886 para Las Palmas de Gran Canaria. En la ‘Revista de Geografía Comercial’ de Madrid [7], fue publicado un extenso artículo sobre una expedición realizada al Sáhara en 1884 por miembros de la Sociedad de Geografía Comercial. Partieron para la expedición de de Las Palmas. En el artículo se hace una crónica en detalle de la expedición y se da cuenta de todos los descubrimientos. Después de la crónica, se publican catálogos de minerales, plantas y animales encontrados tanto en el Sáhara como en Las Palmas. En la página 74 (figura 6), aparece parte del listado elaborado por  el naturalista y entomólogo Ignacio Bolívar y Urrutia en el que se registran para Las Palmas dos cucarachas: Periplaneta americana y Periplaneta australasiae. Según parece, los objetos recolectados en esta expedición fueron depositados en el Museo de Historia Natural de Madrid.

1889, SEMANARIO EL MUSEO POPULAR

Fig 7. Texto explicativo del grabado de 1889 del semanario ‘El Museo Popular’ de Madrid.

En una número de 1889 del semanario ilustrado ‘El Museo Popular’ de Madrid [8], he encontrado un extraordinario grabado sobre la cucaracha americana (figura 1). El grabado habla por sí solo, ya que el artista ha dibujado la larva y el adulto de la cucaracha americana con todo detalle. Incluso dibujó un adulto planeando, detalle de su comportamiento que causaba pavor. Y además, el autor las sitúa en el ambiente portuario donde se encontraba la cucaracha. Se puede ver una cucaracha sobre unas maderas en la playa. Lugar ideal, ya que la madera mantiene la humedad. Junto al grabado, fue publicado un texto que describía su contenido (figura 7). El texto es interesante:

«La cucaracha americana. Larvas y adultos. Este ortóptero corredor, oriundo del continente americano, tiene invadido también nuestro hemisferio. Mide de 28 á 32 milímetros de longitud; es de color rojizo y de fuertes y largas antenas; sus dos pares de alas la permiten volar rápidamente. Su mansión predilecta son las embarcaciones, desarrollándose en ellas con tanta rapidez que lo infectan todo. Cuando llega la noche se posesionan del buque; corren por cima de los pasajeros dormidos buscando en sus labios restos azucarados, ó bien les roen las uñas de los pies, que parece ser para ellas delicadísimo ma[n]jar. Ni aun despiertos pueden librarse de ellas porque entonces emprenden tales revoloteos dándoles en el rostro y posándoseles en todas partes, que no hay más remedio que huir y cederles el campo, yendo á refugiarse á la cubierta del buque donde el viento las ahuyenta algo. Nada hay tan repugnante como el contacto de este animal; á los más viejos hombres de mar prodúceles asquerosa sensación.»

1969, ISLAS BALEARES

A pesar de la expansión de la cucaracha americana por las ciudades portuarias de España, los registros son escasos. Baste como ejemplo el hecho de que nadie ha anotado, por ejemplo, cuándo llegó a una ciudad como Barcelona que cuenta con un importante puerto. Para Cataluña, por ejemplo, el registro más antiguo es su mención en la ‘Guia del insectes del Països Catalans’ de 1986 [9].

Fig 8. ‘La fauna de Menorca y su origen’, 1968, pág 82.

Excepción a lo dicho es el excelente artículo publicado por Arturo Compte Sart en 1968 titulado ‘La fauna de Menorca y su origen’ [10]. Este estudioso hizo un catálogo de la fauna de Menorca con referencia a todas las Islas Baleares. En el apartado dedicado al suborden Blattodea (figuras 8-9) se mencionan las tres cucarachas sinantrópicas comunes en España: Blattella germanica, Blatta orientalis y Periplaneta americana. Y aparecen dichas especies citadas para todas las islas: Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Este estudio aporta, desde luego, datos muy interesantes que es lástima que no existan para otras partes de España, lo cual muestra una vez más el poco interés científico en general de la población.

Para finalizar, quiero agradecer la colaboración de Mac Riera, quien está haciendo su tesis doctoral sobre especies invasoras. Espero ir encontrando nuevas citas de las que daré cuenta.

Notas:

[1] P. B. Cornwell. 1968. The cockroach. Volume I. A laboratory insect and an industrial pest. The Rentokil Library, London.

[2] Jean-Yves Rasplus & Alain Roques. 2010. Dictyoptera (Blattodea, Isoptera), Orthoptera, Phasmatodea and Dermaptera. Chapter 13.3. BioRisk 4(2): 807–831.

[3] José de Lorenzo, Gonzalo de Murga & Martín Ferreiro. 1864. Diccionario Marítimo Español que además de las voces de navegación y maniobra en los buques de vela, contiene las equivalencias en francés, inglés e italiano, y las más usadas en buques de vapor. Establecimiento Tipográfico de T. Fortanet, Madrid.

[4] Víctor López Seoane. 1866. Reseña de la Historia Natural de Galicia. Imprenta Soto Freire, Lugo. 70 pp.

[5] Luis Parody López. 1875. Apuntes de selección artificial para la provincia de Málaga. Animales útiles y perjudiciales. Revista de Andalucía, Málaga, Segundo Año, Tomo III, pp. 153-163.

[6] Ignacio Bolívar y Urrutia. 1876. Sinopsis de los ortópteros de España y Portugal. Imprenta T. Fortanet, Madrid. 360 pp.

[7] Francisco Quiroga et al. 1886. Expedición al Sáhara. De Río de Oro á Iyil. Revista de Geografía Comercial, Madrid, Año II, Núm. 25 a 30 (julio-septiembre de 1886), pp. 1-78.

[8] La cucaracha americana. Larvas y adultos. El Museo Popular. Periódico Biblioteca. Semanario Ilustrado de Literatura, Ciencias, etc., Año II, Núm. 66, 1889, Madrid. 4 pp.

[9] Juli Pujade & Víctor Sarto. 1986. Guia del insectes del Països Catalans. Kapel, Barcelona.

[10] Arturo Compte Sart. 1968. La fauna de Menorca y su origen. Síntesis de la fauna de Menorca, su naturaleza y un ensayo acerca de su origen. Revista de Menorca, publicación del Ateneo Científico, Literario y Artístico, Mahón. Año LIX, Época Séptima, pp. 5-212.

Fig 9. ‘La fauna de Menorca y su origen’, 1968, pág 81.

Fig 10. Ignacio Bolívar, pág. 46, 1876.

Fig 11. Ignacio Bolívar, pág. 48, 1876.

Fig 12. Ignacio Bolívar, pág. 49, 1876.

Fig 13. Ignacio Bolívar, pág. 50, 1876.

Fig 14. Ignacio Bolívar, pág. 51, 1876.

Fig 15. Ignacio Bolívar, pág. 52, 1876.

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