‘Roedores enemigos del campo’, por José Yepes (1941)

Fig 1. Portada del libro ‘Roedores enemigos del campo’ de José Yepes, 1941./ Desinsectador 12-2016

Hace unas semanas adquirí el libro titulado ‘Roedores enemigos del campo’, publicado por la Editorial Sudamericana de Buenos Aires en septiembre de 1941. Tengo pocos libros sobre control de plagas de Sudamérica. Así que no dudé en nutrir mi biblioteca con este ejemplar. Fue escrito por José Yepes (1897-1976), quien fue Doctor en Ciencias Naturales y profesor de la Universidad de Buenos Aires. No he encontrado ninguna biografía de este autor, pero he constatado que tuvo una obra escrita prolífica.

El libro se encuentra dentro de la colección ‘Enciclopedia agropecuaria argentina’ con el número 12. Es interesante, puesto que no es un texto destinado al público en general -y en concreto, a los agricultores-, sino a un público especializado. Este público podrían ser veterinarios, ingenieros agrónomos, etc. El libro consta de 218 páginas. Las 100 primeras páginas están dedicadas a la descripción de los roedores que pueden interferir en la labores agrícolas. El resto de páginas está dedicado a medios de control, daños que causan, enfermedades que pueden transmitir, medidas constructivas a prueba de rata, etc.

Respecto a los métodos de control activo, se dedican tres capítulos: XIV (Trampas y dispositivos prácticos), XV (Cebos envenenados) y XVI (Exterminio por medio de gases). Sobre los venenos para elaborar cebos, el autor menciona los siguientes: fósforo, carbonato de bario, sulfato de talio, compuestos arsenicales, estricnina y escila roja. No aparece ninguno que yo conociera y del que no haya tratado anteriormente en algún rincón de este blog [1]. Y sobre los gases utilizados, menciona: sulfuro de carbono, gases de nafta, anhídrido sulfuroso y ácido cianhídrico. He de apuntar que el primero me parece novedoso. No recuerdo haber leído antes el uso de este líquido volátil y muy inflamable. Veamos.

Según Yepes, el sulfuro de carbono (o disulfuro de carbono CS2) se recomienda para utilizar en madrigueras o agujeros donde los roedores se escondan. El producto es suministrado en forma líquida y su aplicación “se puede hacer empapando una torunda de algodón, estopa o tapón de trapo con una cantidad de sulfuro equivalente a dos cucharadas grandes; y este pelotón se introduce en la cueva a la mayor profundidad posible, tapándose enseguida la entrada con una buena porción de barro.” Y añade el autor que hay que tener mucho cuidado, puesto que es una sustancia muy inflamable y explosiva. “En los casos de querer provocar la explosión, tal como se hace para los hormigueros, nunca se debe proceder por medio de fósforos, sino con una mecha o trozo de trapo empapado en kerosene.” En fin, otra barbaridad más para la historia.

– Yepes, José: Roedores enemigos del campo. Enciclopedia agropecuaria argentina, No 12, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1941 (218 pp).

Notas:

[1] Sustancias rodenticidas, Desinsectador, 13-01-2016.

Fig 2. Interior del libro ‘Roedores enemigos del campo’ de José Yepes, 1941./ Desinsectador 12-2016

Fig 3. Páginas 66 y 67./ Desinsectador 12-2016

Fig 4. Páginas 152 y 153./ Desinsectador 12-2016

Fig 5. Índice./ Desinsectador 12-2016

Fig 6. Índice./ Desinsectador 12-2016

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