Lagartija parda

Fig 1. Podarcis liolepis en una pared del río Besós a la altura de Santa Coloma de Gramanet./ Desinsectador 05-2013

Las lagartijas pueblan los parques y jardines de nuestras ciudades. Son animales benéficos, ya que se alimentan de insectos. No obstante, el temor y el desconocimiento pueden llevar a más de uno a arrearles un escobazo. Los niños, en cambio, sienten curiosidad por las lagartijas. ¿Quién no ha perseguido una lagartija cuando era niño y se ha sorprendido viendo que su cola se desprendía?

En la zona donde vivo, la especie común es la lagartija parda, cuyo nombre científico es Podarcis liolepis. Esta especie hasta hace pocos años ha sido considerada como una subespecie de Podarcis hispanica. Ahora bien, siguiendo el manual de Albert Masó y Manuel Pijoan de 2011 [1], la clasificaré como una especie aparte. La distribución de esta lagartija ocupa la mitad norte de la Península Ibérica desde León hasta Girona. Se la puede encontrar desde el nivel del mar hasta hasta los 1.400 metros. Esta lagartija quiere terrenos pedregosos y muy soleados. No se la encontrará en zonas cubiertas de vegetación. Un buen lugar para observarla son las paredes soleadas de una casa. Aunque no es fácil acercarse a una lagartija, ya que cuando nos ve echa rápidamente a correr. Y es una excelente trepadora.

Fig 2. Podarcis liolepis en una pared del río Besós a la altura de Santa Coloma de Gramanet./ Desinsectador 05-2013

Un ejemplar adulto de lagartija parda puede llegar a medir unos 14 centímetros de longitud. Tiene el cuerpo aplanado y la cabeza triangular. El dorso es de color pardo con tonos verdes. Y tiene una línea vertebral negra y fragmentada que va de cabeza a cola. Esta coloración la ayuda a esconderse. Los tonos verdes del dorso me recuerdan al color de los líquenes que crecen sobre piedras y paredes. Sin embargo, existe gran variabilidad de un ejemplar a otro. Las fotos de esta entrada corresponden a dos ejemplares diferentes. Las dos primeras las he hecho esta mañana en una pared de la ribera del río Besós (figuras 1 y 2). Y las dos últimas son de un ejemplar cazado por un niño en septiembre de 2012 (figuras 3 y 4). Como se puede ver, hacer una descripción del aspecto no es fácil, ya que entre cada individuo hay variabilidad de aspecto.

En la época del año en la que estamos se habrá producido ya el apareamiento. Imagino que las hembras de la lagartija estarán realizando la puesta. Esta realiza entre 1 y 3 puestas por año con una media de 4 huevos. En la época de frío, la lagartija pasa por el letargo invernal. Este es un buen momento para hacer fotos si encontramos alguna bajo una piedra. La lagartija tiene bastantes depredadores entre las aves. En el río Besós las lagartijas deben de tener además cuidado con la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus). La rata es omnívora y cuando tiene hambre es peligrosa. Imagino que estas lagartijas deben de estar muy bien en la ribera de este río. La cercanía del agua hace que haya muchos insectos. Hoy he podido observar que los charcos y el agua arremansada del río estaban llenos de larvas de quironómidos (Chironomidae).

Notas:

[1] Masó, Albert y Manuel Pijoan: Anfibios y reptiles de la Península Ibérica, Baleares y Canarias, Ediciones Omega, Barcelona, España, 2011, primera edición, ISBN: 978-84-282-1368-4 (848 páginas).

Fig 3. Paseando por el río Besós me encontré que un niño había capturado una lagartija y le pedí que me dejara hacer una foto./ Desinsectador 09-2012

Fig 4. Imagen del vientre de Podarcis liolepis./ Desinsectador 09-2012

2 comentarios en “Lagartija parda

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