Hexaclorociclohexano (HCH)

Fig 1. Insecticida Cuchol fabricado por Insecticidas Cóndor.

El hexaclorociclohexano (HCH), conocido también como hexacloruro de benceno, es un compuesto orgánico sintético que fue preparado por vez primera en 1825 por M. Faraday (1791-1867). Pero no fue hasta mediados de la década de 1930 cuando Bender descubrió las propiedades insecticidas del HCH. La síntesis se produjo mediante cloración de benceno a luz de día. A esto se le llama fotocloración del benceno. Tras la reacción se obtiene una mezcla de 8 isómeros de HCH en proporción desigual. Esta mezcla es conocida como HCH-técnico y está formada principalmente por 5 isómeros: 53-70% alfa-HCH, 3-14% beta-HCH, 11-18% gamma-HCH, 6-10% delta-HCH, y 3-5% épsilon-HCH. De todos estos isómeros el gamma es el que tiene mayores propiedades insecticidas. Este isómero recibe el nombre de lindanelindano debido a que en 1912 el químico holandés Teunis van der Linden (1884–1965) fue el primero en aislarlo. En 1942 empezó la producción del lindano en el Reino Unido de la mano de la Imperial Chemical Industries Ltd (ICI). Durante la década de 1940 se utilizó principalmente el HCH-técnico como materia insecticida. Pero el mercado fue demandando productos más letales y el lindano se fue imponiendo como ingrediente técnico con un 99% de pureza. Esto conllevó un proceso de producción muy contaminante, puesto que hay que purificar la mezcla de HCH-técnico. En este proceso aproximadamente un 80%  es materia residual, compuesta principalmente por isómeros alfa y beta más disolventes. Estos residuos son altamente contaminantes y no tienen ninguna salida comercial. Así pues, los fabricantes se deshacían de estos de cualquier manera. Por lo general se vertían en escombreras e, incluso, directamente a ríos.

Fig 2. Envase de polvos de talco perfumados con lindano de la década de 1950.

El lindano es un insecticida organoclorado que fue producido a escala industrial en todo el mundo. España también tuvo producción propia de HCH-técnico y lindano que se concentró principalmente en las provincias de Vizcaya, Barcelona, Pontevedra y Huesca [1]. Insecticidas Cóndor fue la responsable del inicio de la fabricación de isómeros de hexaclorociclohexano (HCH) en nuestro país en el año 1947. Esta empresa tuvo una producción continuada hasta mediados de los años 80. Con el paso del tiempo se fue constatando el impacto negativo en el medio del isómero gamma del HCH. A partir de la década de los 70 se empieza a restringir su fabricación y uso. La primera prohibición de uso fue en Japón en 1973. En EUA la EPA prohíbe la producción comercial en 1976. La UE en 1979 se prohibió la mezcla técnica de HCH (menos de 99% de gamma-HCH). Más tarde la UE prohíbe su uso a gran escala en el año 2000, aunque con una salvedad. Se permitió el uso como intermediario en la fabricación de otros compuestos y como insecticida tópico veterinario y para salud pública hasta 2007. Hasta hace poco podíamos ver en las estanterías de una farmacia champús contra los piojos a base de lindano.

Fig 3. Cartel publicitario del producto Tecsanil a base de DDT y lindano de la casa Merck.

Tantos años de producción a gran escala tuvieron un impacto negativo. Una vez desaparecidas las plantas de producción quedaron suelos contaminados de cuyo saneamiento tuvo que responsabilizarse la administración de turno. Nuestro país tiene una larga lista de delitos ecológicos perpetrados de tiempos atrás cuando actuábamos de una manera alegre e inocente. Creíamos que el uso de insecticidas como el HCH o el DDT nos iban a librar de toda suerte de males. Durante estos años de inocencia, las fábricas vertían directamente al medio sin ningún tipo de complejo. El lindano es muy insoluble en agua y poco soluble en lípidos. Se bioacumula menos que otros insecticidas organoclorados. En el suelo es muy persistente en suelos y aguas. La vida media en suelos es de más de 1 año. Es decir, el tiempo que tarda en descomponerse la mitad de un producto aplicado. En aguas, es de 2 años. Claro que la persistencia del lindano depende de factores como la temperatura o la cantidad de materia orgánica. Si a la persistencia de este producto añadimos el gran uso que se le dio al producto, es fácil deducir que todos tenemos gamma-HCH en ínfimas cantidades acumuladas en nuestros cuerpo. Y el hecho de que sea muy insoluble en agua ayuda. Sobre los efectos tóxicos sobre la salud en las personas, se sabe que afecta principalmente al sistema inmunitario, al sistema nervioso, al hígado y a los órganos reproductores masculinos. Se ha demostrado que el HCH es carcinogénico en animales.

Notas:

[1] Apuntes sobre la producción de Hexacicloclorohexano (HCH) en España, Desinsectador, 21-01-2013.

Fig 4. Insecticida doméstico Orión a base de Lindane, DDT y Pelitre de triple efecto letal. Anuncio publicado en el periódico ABC el 01-06-1966.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.