
Fig 1. Parterre con vegetación en la avenida Meridiana junto a la plaza de las Glorias./ C. Pradera 06-2026
Carlos Pradera | Barcelona, 27-06-2026
Beneficios de la vegetación y suelos de tierra en ciudades
Las ciudades han evolucionado mucho en las últimas décadas en su relación con la naturaleza. Quienes nacimos hace décadas hemos constatado la mejora. La gran urbe en España era un continuo de asfalto, cemento y piedra. Un monolito gris que tuvimos como telón de fondo en nuestras vidas. Barcelona tenía una legión de árboles en alcorques en las calles, pero los parques y jardines eran como un oasis que quedaban lejos. Me crié a dos calles de la Sagrada Familia. Y lo que tenía más cerca era la plaza de la Sagrada Familia con suelo de tierra y árboles. Pasaba por esta plaza varias veces al día para ir a la escuela. Pero fuera de esta plaza no había nada más parecido en mi entorno cercano. La ciudad estaba más diseñada para albergar a la mano de obra que otra cosa. Recuerdo cuando derribaron una fábrica frente a la Sagrada Familia y crearon la plaza Gaudí con su lago y rodeado de vegetación. Un lujo para quienes vivíamos cerca.
Esta situación ha cambiado mucho. Quienes viven ahora en Barcelona están en otra dimensión. Ahora se promueven los parques y jardines. Y además se promueve crear pequeñas espacios verdes. Hay una ideología de conectar con la naturaleza para promover la salud mental. Se ha tomado como dogma la regla de 3-30-300 metros respecto a espacios verdes [1]. Se cree que mejora la salud mental ver, al menos, tres árboles desde tu casa, tener una cobertura arbórea del 30% en tu vecindario y no vivir a más de 300 metros de un espacio verde. Aunque está bien no deja de ser un apriorismo (un dogma). Además, esto significa que en los pueblos, donde sí cumplen, albergan personas con menos problemas mentales. Pinta que no. El hecho de que cada vez haya más personas con problemas mentales no se soluciona con el aumento de zonas verdes. De hecho, todo apunta a un desgaste mayor de la salud mental gracias al ritmo de vida actual. El individuo está cada vez más presionado (trabajo, vivienda, impuestos, lo políticamente correcto, relación hombre-mujer, etc.), y se ha perdido la esperanza en la clase dirigente para solucionar los problemas sociales. El hecho de que estamos mal es que cada vez hay más gente creyendo que puede ayudarte a ser feliz. Las redes sociales están llenas de salvadores al precio que puedas pagar.
Para mí, aumentar la masa de vegetación en las ciudades es una necesidad prioritaria dada la situación de calentamiento global. El aumento de temperaturas es un hecho. Este año el verano se ha adelantado casi un mes con temperaturas con récords históricos. La ola de calor en Europa ha asustado. Promover más vegetación disminuye la temperatura en las ciudades. El medio urbano, debido a los materiales de construcción empleados, convierte la ciudad en un acumulador de temperatura. Basta simplemente con poner retirar las losetas de cemento y poner arena para modificar la temperatura de un barrio. Y si además plantamos vegetación, tenemos sombra, el suelo no se calienta, etc.
Transformación de la plaza de las Glorias
La plaza de las Glorias de Barcelona es el claro ejemplo de que los humanos avanzamos en zigzag. Cuanto más tonta sea una sociedad, mayores son los quiebros. Cuanto más inteligente, más suaves son los quiebros. Esta plaza ha sufrido varias transformaciones a lo largo de su historia. En la década de 1960 había jardines, luego se modificó para finales de la década de 1980 promocionando el tráfico por encima de todo. Primó el cemento y el asfalto. Y ahora, tras una nueva remodelación el resultado es espectacular. Tenemos un montón de vegetación y una zona con césped para disfrute de los vecinos. Se ha convertido en el nuevo eje para los ciudadanos, dejando la plaza de Cataluña para las hordas de turistas en su destrucción global.
Tanta vegetación ha tenido muchos beneficios. El más importante es que aumenta la biodiversidad animal. Todo lo que aumente la biodiversidad es bueno. Pero para el equilibrio mental del ciudadano estar cerca de un animal es mejor que estar de una planta. Es más positivo para un niño ir al zoológico que a un parque botánico. Puesta así, esta dicotomía es clara: la fauna emociona más que la flora. Por tanto, al mejorar la flora se introducen animales, aunque sean insectos que desagraden, será positivo. No es lo mismo ir a un bosque donde no se escuchen pájaros que donde los haya. El mero hecho de oír aves desestresa. Incluso me atrevo a decir que se deberían hacer campañas y comprender que las plagas, aunque las combatimos, tienen en una ciudad su función. Y esto con el fin de mejorar la tranquilidad mental.
Vanessa cardui en la plaza de las Glorias
El pasado domingo 21 de junio, pude ver un buen número de ejemplares de Vanessa cardui alimentándose de flores (figuras 1-6). Estaban en las flores violetas del sauce gatillo (Vitex agnus-castus). Me alegra que desde Parques y Jardines se hubiera plantado este árbol que va a alimentar a una especie migradora. Este árbol representa un alto en el largo camino para retomar fuerzas. Comúnmente se la denomina vanesa de los cardos o cardera [2].
Es una especie de tamaño medio (45-60 mm) con un patrón muy característico de colores. Es una especie de gran belleza con sus colores cálidos con manchas oscuras, típico de los ninfálidos. Es además una de las mejor estudiadas por su comportamiento migratorio. En la primavera migra del Sahel (África) a Europa. Y en otoño toma el camino opuesto [2]. Si nos parece increíble el caso de las aves migratorias, más no lo tiene que parecer en animales de unos pocos gramos. Uno de los estudios más interesantes que haya conocido documentó la migración masiva a través de los Pirineos [3]. El estudio fue realizado por entomólogos ingleses entre 2018 y 2021. Determinaron que por el puerto de Bujaruelo podían llegar a pasar anualmente hasta 17,1 millones de insectos migratorios diurnos. Pasaban insectos de cinco órdenes: Diptera, Hymenoptera, Hemiptera, Lepidoptera y Odonata. Se producía una migración hacia el sur durante finales de verano y principios de otoño. Los dípteros representaban el 89% del total.
Su vuelo hacia Europa se produce aproximadamente entre marzo y junio. La sensación que se tiene cuando se las descubre sobre plantas alimentándose es la de una oleada. No se ve una, sino un montón. Justo la semana pasada, fueron publicadas noticias en Mallorca sobre su avistamiento en gran número sobre flores [4]. Las lluvias que ha habido este año en el norte de África han permitido que aumente el número de ejemplares, siendo un año excepcional. Se calcula que la ruta que emprenden puede llegar hasta los 7.000 km. Por supuesto, algo así no es en un solo trayecto. Van avanzando y se suceden las generaciones. Pero no solo eso, sino que hay factores climáticos como el viento que ayudan. Un estudio realizado en Cataluña en 2007 explicó que el viento proveniente de África era aprovechado por las mariposas [5]. Es por ello que las vemos aparecer por oleadas.
El viento es un factor importante en el transporte de insectos. Aprovechar un viento favorable es lo más lógico y evita malgastar recursos energéticos en un camino tan largo. Otros estudios han determinado incluso la influencia del viento en la salud animal y humana. Recuerdo un estudio que explicaba cómo los fuertes vientos africanos llevaban a la península Ibérica culicoides (Ceratopogonidae), lo cual podía transportar el virus de la lengua azul del que son vectores [6]. Y en otro estudio se explicaba como Anopheles gambiae, portador del protozoo de la malaria, asciende intencionadamente a grandes alturas para ser arrastrado por los vientos monzónicos. De esta manera viajaría desde el Sahel al norte de África pudiendo llevar la malaria [7]. El descubrimiento del viento como agente en la difusión de enfermedades es un factor que dificulta el control de enfermedades.
Notas:
[1] M.J. Nieuwenhuijsen, P. Dadvand, S. Márquez et al. 2022. The evaluation of the 3-30-300 green space rule and mental health. Environmental Research, 215(2): 114387.
[2] I. Novak & F. Severa. 1984. Guía de campo de las mariposas de Europa. Diurnas y nocturnas. Editorial Omega, Barcelona. 351 pp.
[3] W.L. Hawkes, T.D. Doyle, R. Massy et al. 2024. The most remarkable migrants-systematic analysis of the Western European insect flyway at a Pyrenean mountain pass. Proceedings of the Royal Society B, 291: 20232831.
[4] Á. Torres Riera. 20-06-2026. La mariposa que desafía continentes: 7.000 kilómetros de vuelo y una escala que ha teñido de colores los campos de Mallorca. El Diario <eldiario.es/illes-balears/sociedad/mariposa-desafia-continentes-7-000-kilometros-vuelo-escala-tenido-colores-campos-mallorca_1_13317104.html> [consulta: 27-06-2026].
[5] C. Stefanescu, M. Alarcón, A. Avila. 2007. Migration of the painted lady butterfly, Vanessa cardui, to north-eastern Spain is aided by African wind currents. Journal of Animal Ecology, 76(5): 888-898.
[6] C. Aguilar-Vega, E. Fernández-Carrión, J.M. Sánchez-Vizcaíno. 2019. The possible route of introduction of bluetongue virus serotype 3 into Sicily by windborne transportation of infected Culicoides spp. Transboundary and Emerging Diseases, 66(4): 1665-1673.
[7] D.L. Huestis, A. Dao, M. Diallo et al. 2019. Windborne long-distance migration of malaria mosquitoes in the Sahel. Nature, 574(7778): 404-408.




