
Fig 1. Adultos de Xylopertha praeusta en vista lateral, hembra (parte superior) y macho (parte inferior)./ C. Pradera 04-2026
Carlos Pradera | Barcelona, 01-04-2026
A principios de marzo, en un edificio de Barcelona, aparecieron unos coleópteros en una sala junto a las ventanas. Por las características del edificio, las ventanas no se pueden abrir. De inicio, los identificamos como bostríquidos. Y cuando los tuvimos bajo la lupa binocular, vimos que se trataba de individuos de Xylopertha praeusta (figuras 1 y 2) [1]. Me pareció raro que aparecieran tan pronto y en interiores. En un caso que tuve en 2024, aparecieron en el mes de junio en un leñero [2]. La leña era de encina (Quercus) y había sido cortada el año anterior. Esta salida temprana pudiera explicarse porque el edificio están muy bien climatizado, manteniendo una temperatura constante.
Identificado el insecto, expliqué que esta especie se reproduce en madera muerta de frondosa. Además indiqué que no la había visto nunca en madera obrada. Así que debían localizar madera que hubieran introducido con estas dos características: frondosa y cortada del año anterior. Tres semanas más tarde, el caso no estaba solucionado. Seguían apareciendo adultos junto a las ventanas (figura 2). De hecho había aumentado su número. En el caso de 2024, salieron muchísimos de la leña de encina. Es por ello que el cliente pensó que el origen estaba en la carpintería situada debajo de las ventanas: alféizar, arrimaderos, zócalos. Y la solución que había plantado era que un carpintero cambiara que forman el alféizar.
Dicho lo anterior, esta mañana hemos visitado al cliente. Había ejemplares vivos en la ventana y algunos en las cortinas. Lo primero que he dejado claro es que no era el origen la carpintería de la ventana. He explicado que se colonizan madera muerta y no madera obrada. Si se veían en esa zona es porque los xilófagos, cuando emergen como adultos de la madera, son atraídos por la luz y buscan el exterior. Algunos adultos que correteaban por el alféizar buscaban refugio y se introducían por alguna grieta. Por tanto, verlo en la grieta no significa que salgan. Esto es importante porque es un sesgo que hay que tener en cuenta cuando aparecen insectos en ventanas. Hay que conocer la biología del insecto y buscar el origen en base a ello. Este sesgo no lo tenemos, en cambio, cuando tenemos insectos atrapados en una tabla adhesiva de insectocaptor. En ambos casos, es la luz (natural y artificial) que hace de señuelo. Otra pista era que los insectos que estaban en la cortina, aparecían por la parte interior. Por tanto, no venían de la carpintería situada entre la cortina y la ventana.
Entonces hemos empezado a buscar madera que pudiera ser el origen. Pero en la sala no hemos encontrado nada después de unos minutos de búsqueda. Ahora bien, la sala no tenía puerta y daba a un pasillo. Entonces hemos buscado allí y hemos visto dos árboles decorativos como el que se puede ver en la imagen número 4. Los árboles estaban formados por una rama de encina y hojas de plástico enganchadas con pegamento (figura 5). El conjunto era triste, a mi parecer. No soy partidario de plantas de plástico. Más que alegrar, me entristecen. Rápidamente, nos hemos dado cuenta de que sería el origen. Al acercarnos, hemos visto los agujeros de salida en el tronco (figuras 6 a 10). Había muchos agujeros con serrín acumulado debajo.
Identificado el origen, hemos indicado al cliente que se retiraran. Al preguntarle sobre los árboles decorativos, nos ha explicado que hace dos meses que fueron colocados en el pasillo. La preocupación por la aparición de nuevos adultos ha quedado clara. Si se retiran los árboles, no aparecerán más. Y para los que queden en la sala, la recomendación es retirada mecánica con un aspirador, especialmente junto a las ventanas. Es probable que el fabricante de los árboles haya repartido unidades en otros clientes. Y cabe la posibilidad que hayan tenido salida de adultos. Del caso de 2024 he podido deducir que en leñeros, Xylopertha praeusta permanece varios años hasta consumir la madera.
Respecto a esta especie, en el artículo de 2017 de Yiu y Beaver aparecen muchos datos de interés, además de la descripción de los adultos para su identificación [1]. Lo primero que salta a la vista es que hay dimorfismo sexual, identificándose fácilmente ambos géneros (figura 1). Además, hay una importante variación en tamaño (4-8 mm de lontigud), siendo las hembras de mayor tamaño que los machos. En la imagen número 8, se puede ver el tamaño de un agujero de salida con un diámetro de 2-3 mm.
Xylopertha praeusta es una especie circunmediterránea que se encuentra en sur de Europa, norte de África y países ribereños del este del Mediterráneo. La larva se alimenta de madera principalmente de encina (Quercus), pero también de otras frondosas: Viburnum, Mangifera, Pistacia, Acacia, Castanea, Ficus, Eucalyptus o Populus. Completa su ciclo en un año. La larva hiberna y completa su crecimiento en la primavera siguiente. En Europa, los adultos emergen de mayo a julio. Aunque se reporta en Israel que pueden estar activos hasta noviembre. Tiene hábitos diurnos. He compartido este caso porque me ha parecido interesante. Y para dar cuenta del sesgo indicado a la hora de buscar el origen en una infestación por xilófagos.
Notas:
[1] L.-Y. Liu & R.A. Beaver. 2017. A review of the powderpost beetle genus, Xylopertha Guérin-Mé neville, 1845, with a new species and new synonymy (Coleoptera: Bostrichidae: Bostrichinae: Xyloperthini). European Journal of Taxonomy, 380: 1-22.
[2] C. Pradera. 18-06-2024. Xylotrechus stebbingi y otros coleópteros xilófagos en un leñero de Cardedeu, Barcelona. El desinsectador y desratizador.








