He dedicado algunos posteos a las arañas del género Steatoda. Para mí son sencillamente fantásticas. En lo que llevo observado, diría que las de este género son las más abundantes en el interior de las casas. No sé si esto sucede en otras partes. Me sorprenden por su capacidad para instalarse en cualquier lugar donde nosotros las dejemos tranquilas. Cualquiera que tenga la paciencia de buscar arañas en su casa las encontrará. Hace unos días levanté una tapa de registro de aguas residuales en un lavabo y quedé maravillado. Allí dentro, había unas cuantas arañas adultas de Steatoda. Me entretuve un rato en observarlas.
Primero me fijé en las arañas que habían tejido su tela aprovechando las esquinas de obra de las arquetas. Luego vi que, justo bajo la tapa, había un par de hembras que habían hecho el capullo que arropa la puesta de huevos. Me fijé en la araña de la imagen número 2 y vi lo bonito de este saco tejido en resistente seda. Luego vi que había una araña rodeada de minúsculas arañitas (imagen 3). Intenté hacer unas fotos lo mejor posible. Hasta usé la lupa de bolsillo para intentar una toma macro sin mucho éxito (imagen 4). Mientras editaba las fotografías me puse a contar las arañitas y me salió el número de 102. Vaya. Y creo que me quedo un poco corto, pues seguramente me dejé alguna. Puede que detrás del saco se escondiera alguna.
Posiblemente se trate de ejemplares de Steatoda grossa. Lo cierto es que no recogí ningún ejemplar para asegurarme. A estas arañas les tengo un poco de respeto porque muerden. A la S. grossa se le conoce como falsa viuda negra, precisamente debido a su picadura. Aunque hay que decir que no son agresivas. Si pican es porque se sienten amenazadas. Además no tienen una visión muy buena. Cosa lógica porque viven escondidas en lugares oscuros. Como se puede observar, teje una telaraña irregular.



