Rata negra, exculpada de propagar la Peste Negra

Fig 1. Mapa de la difusión de la peste negra por Europa.

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Voy a dedicar este posteo a un tema que considero apasionante. Se trata de la pandemia que afectó a Europa a partir de 1347 y que recibió el certero nombre de Peste Negra. Está considerada como la epidemia más mortífera que haya sufrido la Humanidad. Su mortalidad estuvo entre el 10 y el 60%. Esta cifra varió con las sucesivas oleadas que hubo. Las primeras fueron devastadoras llegando a eliminar más de la mitad de la población. Las sucesivas fueron más benignas debido la resistencia generada en los supervivientes. La Peste Negra estuvo asolando Europa por espacio de tres siglos hasta que desapareció.

Además de interesante, la Peste Negra es un tema controvertido. En la actualidad existe un debate científico sobre qué originó esta pandemia. Ha costado mucho abrir el debate debido a los enormes prejuicios que acompañan al conocimiento. A veces nos da la sensación que en la actualidad el conocimiento debería avanzar rápido. Pero no es así. Hay partes del conocimiento en los que se mezclan apriorismos que nada tienen que ver con el pensamiento científico y que pesan como una losa.

Hasta finales del siglo XIX no había ninguna explicación para la Peste Negra. En 1894 el Instituto Pasteur envió al médico Alenxandre Yersin para estudiar la Plaga Neumónica de Manchuria (llamada posteriormente Peste Bubónica), la cual estaba afectando a la ciudad de Hong Kong. Este investigador descubrió el patógeno responsable de la enfermedad. Y también descubrió que estaba presente en las ratas. Como vector puente entre ratas y humanos se responsabilizó a la pulga de la rata. Yersin relacionó los síntomas de la enfermedad por él investigada con los de la Peste Negra y creyó que se trataba de la misma enfermedad. Uno de los síntomas que le llevó a esta relación es la presencia de bubones, de aquí que le pusieran el adjetivo de bubónica. Esta idea triunfó en una época donde los bacilos microscópicos parecían responsables de los grandes males de la humanidad. Gustó mucho la teoría y cuadraba con los conocimientos científicos de la época. La bacteria causante de la Peste Bubónica recibó el nombre de Yersinia pestis. El nombre de género, Yersinia, fue puesto en honor a su descubridor y, pestis, por ser la causante de la Peste Negra.

Teniendo en cuenta que las ratas propagaban la Peste Bubónica, se encontró que la rata negra, Rattus rattus, tenía que ser la responsable de propagar la Peste Negra por Europa. De la misma manera que la Peste Bubónica, todo empezaría con la muerte masiva de ratas a manos de la bacteria Yersina pestis. Entonces, las pulgas, sedientas de sangre, se abalanzarían sobre los humanos para saciarse. En este momento empezaría la pandemia de Peste Negra. Este relato muy bien hilvanado y razonado fue puesto en duda en 1984 cuando Grahamm Twigg, biólogo experto en roedores y enfermedades tropicales, escribió el libro titulado The Black Death: A Biological Reappraisal. Este autor argumentó que el clima y la ecología de Europa no hacían viable que las ratas y las pulgas pudieran transmitir la Peste Bubónica. En India, de donde parece originaria esta enfermedad, la rata negra es una especia nativa y tiene unas condiciones ideales para su propagación. También propuso que la Yersinia pestis no podía ser la causante de la Peste Negra debido a su lento avance. Según parece fueron necesarios casi 40 años para que la Peste Bubónica se extendiera por China. Nada que ver con la Peste Negra que se expandió en tres años por toda Europa. Hemos de tener en cuenta además el número de habitantes en la Europa del siglo XIV, el cual se estima en unos 70 u 80 millones de personas.

La teoría de Graham Twigg fue muy mal aceptada y apenas se le prestó atención. Por suerte no cayó en saco roto y otros investigadores ahondaron en las contradicciones entre la Peste Bubónica y la Peste Negra. Nuestros antepasados dejaron buenos testimonios escritos de la terrible pandemia que sufrieron. Esto ha ayudado mucho a clarificar el asunto. Citaré algunos hechos importantes. El primero es que la Peste Negra entró en Europa en 1347 a través de los refugiados genoveses que procedían del asedio de Teodosia. Esta población de Crimea estuvo rodeada por el ejército mongol, el cual lanzaba cadáveres infectados con catapulta. Según la teoría que iguala Peste Negra con Peste Bubónica, la enfermedad no se transmite por contacto con los muertos. Ahora bien, los europeos del siglo XIV se alejaban tanto de los vivos como de los muertos afectados por Peste Negra. Si se pensaba que los habitantes de una casa estaban afectados, sencillamente se emparedaba la casa y no se les dejaba escapar. La sensación general era de una enfermedad tremendamente contagiosa.

Otro hecho a destacar es que la Peste Bubónica tiene una mortalidad en India del 1%. Mientras que en Europa fue de entre el 10 y el 60% como ya he apuntado antes. Además, la Peste Bubónica, al ser llevada por las ratas avanza lentamente, mientras que en Europa se extendió por todos sus rincones en tres años. Incluso llegó a los extremos más fríos e inhóspitos donde no estaba instalada la rata negra. Uno de estos, por ejemplo, es Islandia. Ahora bien, de todos los datos que apuntan a que la Peste Negra fue diferente a la Peste Bubónica, el más claro para mí es que no existe ningún testimonio en el que se recoja una gran mortandad de ratas antes de una afectación de Peste Negra. Sin ratas, no hay posible transmisión. Otro hecho es que se ha buscado infructuosamente a la bacteria Yersinia pestis en cadáveres de la época. Valiéndose de técnicas modernas, se han buscado restos genéticos de la bacteria en los dientes de esqueletos encontrados en fosas comunes del siglo XIV.

Un último apunte. Como consecuencia de la Peste Negra, en Venecia llegaron a la conclusión de que la mejor manera de prevenir el contagio era mantener aisladas a las persona durante 40 días. Aquí nace la cuarentena como método de control. Si se sospechaba de que alguien podía ser portador de la enfermedad, se le aislaba durante 40 días en una isla alejada de la ciudad. Si al cabo de este tiempo no había muerto nadie, entonces las personas aisladas estaban sanas. Existen documentos de poblaciones inglesas en las que se anotó con precisión cada uno de los afectados de Peste Negra. Se realizó un estudio de estas poblaciones y se llegó a la conclusión de que el período entre el contagio y la muerte era de unos 37 días, cosa que coincide con la cuarentena. Y de estos 37 días, la enfermedad tan solo se manifestaba los último 4 días. Esto difiere mucho de la Peste Bubónica. Aunque también explicaría por qué se transmitió tan rápidamente por Europa. Una persona portadora de una enfermedad tan contagiosa, la podía propagar por numerosos lugares antes de que esta se manifestara. Algún estudio ha relacionado la Peste Negra con algún virus parecido al del Ébola. Esto es difícil de demostrar, pero sería muy del gusto actual en el que los virus están en boga.

Para acabar, recomendar para quienes quieran profundizar en el tema que visionen un documental interesante del Canal Historia titulado ‘La Peste Negra’:

2 comentarios en “Rata negra, exculpada de propagar la Peste Negra

  1. RICARDO dijo:

    Extraordinario artículo. Felicidades por tu blog, que contribuye a elevar el nivel técnico y cultural de un sector tan desconocido para muchos. Un fuerte abrazo. Ricardo Rodríguez, Director General de AMED.

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