Los ratones infectados por Toxoplasma gondii pierden su aversión innata a la orina de gato

Fotografía publicada por el periódico ABC el 21-09-2013.

Me he encontrado con una noticia interesante: Ratones zombis pierden el miedo a los gatos (J. de Jorge, ABC, 21-09-2013). En esta noticia se reporta un estudio publicado en la revista PlosOne, titulado Mice Infected with Low-Virulence Strains of Toxoplasma gondii Lose Their Innate Aversion to Cat Urine, Even after Extensive Parasite Clearance. Según parece, el protozoo Toxoplasma gondii, causante de la enfermedad infecciosa conocida por toxoplasmosis, provoca un daño cerebral en ratones que los conduce a perder el miedo innato a la orina de gatos. Con esto, el ratón se pone a tiro. El gato se lo zampa. Y el protozoo se introduce en el cuerpo del gato para completar su ciclo biológico. Sencillamente extraordinario. Un ser tan simple como un protozoo parece dotado de una inteligencia que no podemos comprender.

El protozoo Toxoplasma gondii tiene un ciclo complicado en el que necesita dos hospedadores. Uno es un animal de la familia Felidae, es decir, gatos domésticos y salvajes. Otro puede ser un ratón, una rata, un pájaro o cualquier otro animal. Todo empieza cuando un gato come carne infectada por este protozoo, el cual sobrevive al estómago y se desarrolla en su intestino. Aquí tiene una fase sexual, de la cual saldrán unas esporas llamadas ooquistes. Estos se encontrarán por millones en los excrementos de gatos. Son muy resistentes y pueden durar largo tiempo fuera de un hospedador. Si un ratón come algún alimento contaminado por excrementos de gato con ooquistes, estos entran en su cuerpo y se desarrollan. En este hospedador, el protozoo se desarrolla de manera lenta formando quistes en los músculos y en el cerebro. Toxoplasma gondii se esconde dentro de las células, de manera que pasa inadvertido para el sistema inmune de los ratones. Se sabía que tanto ratas como ratones infectados dejaban de tener miedo a los gatos. Ahora se ha averiguado que la infección provoca que los ratones no desconfíen de la orina de gato. Una aversión innata que el daño cerebral desactiva de una manera permanente, no tan solo durante la fase más aguda de la infección, sino cuando esta remite. Según se cree, el protozoo dañaría la zona del cerebro donde está el centro olfativo. De esta manera, el ratón bajará la guardia hasta que sea atrapado por las garras de un lindo gatito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.