Sobre los tratamientos contra chinches de cama

Fig 1. La Vanguardia el 7 de agosto de 1934.

C. Pradera, Barcelona, 15-08-2013

Estaba mirando antiguos anuncios publicitarios aparecidos en prensa escrita, cuando me he encontrado con uno interesante (figura 1). Fue publicado en 1934 en el periódico La Vanguardia de Barcelona. Se trata de un anuncio bien diseñado. En la parte superior se puede ver una persona que va a ser atacada por unas chinches de cama gigantes. Bonita magnificación de la perturbación psicológica que siente una persona que padece una infestación de chinches de cama en su casa. En la parte inferior, está el icono del insecticida Flit, el soldadito con traje militar decimonónico, atacando a las chinches con un pulverizador de émbolo.

Al ver el anuncio, mi cabeza ha empezado a hacerse preguntas. Las chinches de cama fueron hasta la década de 1950 un problema importante en España (figura 2). De hecho, fue la causa de la legislación de la segunda mitad de la década de 1920 que dio origen al sector de control de plagas. Con la llegada de los insecticidas sintéticos organoclorado, DDT y lindano principalmente, estos insectos fueron derrotados a partir de 1945. No es mi intención hacer apología de tales insecticidas de gran impacto negativo para el medio ambiente, aunque sí hacer constar lo que les debemos. Eran de fácil aplicación y persistentes, aunque en la época se desconocían sus consecuencias y se utilizaron masivamente. Su aplicación ayudó a la mejora de las condiciones higiénicas en las que vivía la mayor parte de la población y a controlar artrópodos transmisores de enfermedades. Por otra parte, su descubrimiento inició una carrera en la lucha química con la creación constante de compuestos insecticidas hasta la actualidad que mejoraron la producción agraria.

A partir de la introducción de los insecticidas de síntesis, se fueron controlando las chinches de cama en España hasta hacer convertirlas en algo anecdótico. Sin embargo, estas no desaparecieron, ya que era una plaga común en los cuarteles donde se realizaba el servicio militar. Y también aparecían en barrios humildes del suburbio siempre en relación a condiciones de vida pésimas. Pero fue hasta que empezó en la década de 2000, cuando se inicia la presente hiperglobalización, que resurgió en España en las principales plazas turísticas. Está el caso de ciudades muy turísticas como Nueva York que empezaron las chinches a despuntar a finales de la década de 1990. En España, fueron Barcelona, Madrid y la ruta del Camino de Santiago los lugares en los que empezaron a abundar. Ahora bien, no se puede afirmar que desaparecieran de España como alguien afirma.

Fig 2. Anuncio de 1950 publicado en el ABC de Madrid.

La eliminación de chinches de cama es uno de los tratamientos cuya demanda va en aumento en la zona donde trabajo desde mediados de la década de 2000. En este blog, recibo correos y comentarios preguntando sobre las chinches y su control. Son muchas las personas que se levantan un día con picaduras. Algunos tienen la suerte de encontrarse con una chinche. Otros tardan más en apercibirse. Hay casos de personas que han ido varias veces al médico preguntando. Si el facultativo no está preparado para la consulta, no hace más que marear. Algunos diagnostican que se trata de sarna, recetan productos para este ácaro, pero no hacen más que agravar la situación. También está el caso, aunque son los menos, de quienes tienen una respuesta alérgica severa a la picadura.

Es por ello que me gustaría dar algunas indicaciones que sirvan de ayuda a la personas que acudan a una empresa de control de plagas solicitando un tratamiento. El control de chinches de cama es una tarea difícil. No se trata de un trabajo de control, sino de un exterminio total. Es un todo o nada. Dejar una sola chinche, por pequeña que sea, es motivo de molestia e insatisfacción del cliente. Uno puede realizar un control de cucarachas y dejar unas cuantas vivas a las que no ha llegado el insecticida. No pasa nada. En la próxima visita se acabará de controlar. Pero es que una cucaracha está en una zona determinada y va a lo suyo. En cambio, una chinche te busca para alimentarse.

Hasta hace unos años, materias activas como el clorpirifós permitían controlar chinches en una sola aplicación y con poca cantidad. Tan solo se requería que el aplicador fuera una persona detallista y observadora para brochear insecticida en cualquier rincón donde pudieran instalarse las chinches. Una aplicación para el control de chinches requiere su trabajo y diligencia. Hoy en día, ya no disponemos de los insecticidas de antes. Ahora tenemos piretroides principalmente y algunos inhibidores del crecimiento de los insectos (IGRs). Si se realiza un tratamiento químico con los productos insecticidas que tenemos, el técnico tiene que esforzarse todavía más que en el pasado. Y además requiere dos o tres tratamientos. Es necesario tener un buen protocolo para abordar este tipo de desinsectación. La realización de un tratamiento es hoy en día algo complejo que hay que hacer muy bien porque puede resultar fallido.

La persona que contrate un servicio de desinsectación de chinches debe pedir garantías a la empresa de control de plagas. ¿Qué pediría yo a una empresa de control de plagas si viniera a mi casa? Esta es mi lista:

Primero. Si no hay prisa, se piden varios presupuestos. Un par por lo menos. Y remarco que se piden presupuestos, no el precio tan solo del servicio. No recomiendo que se solicite información vía telefónica. Mejor por escrito para poder estudiar el tema.

Segundo. ¿Qué protocolos se deben seguir? Surgen muchas preguntas. ¿Se debe abandonar el piso? ¿Tiro la cama y otros muebles? ¿Paso la aspiradora? ¿Cómo debo limpiar antes y después del tratamiento? ¿Cómo trato la ropa y todo lo que haya en los armarios? ¿Qué pasa con mi perro o gato? ¿Es tóxico para las personas? Y respecto al tratamiento: ¿Cuántas aplicaciones se harán? ¿Cuánto tiempo hay entre aplicaciones?

Tercero. ¿Qué productos se van a utilizar? Con esta información se puede investigar en internet para saber si estos productos son eficaces: qué materias activas contienen, qué plazo de seguridad requieren, si pueden causar problemas de alergia, sin son inflamables, si manchan, etc.

Cuarto. ¿Qué técnicas se van a usar? Importante esto. Van a usar una lacadora, una mochila, una brocha, una máquina nebulizadora, un espolvoreador o una pistola de silicona para aplicar laca en forma de gel. Hay que saber cómo va a llegar el insecticida hasta las zonas donde están las chinches.

Quinto. Una vez realizado el tratamiento, ¿van a hacer algún tipo de inspección posterior para ver si todavía hay chinches? Esto es importante en el caso de los establecimientos hoteleros. Un cliente particular va a llamar a la empresa que contrató si ve una chinche o tiene una picada. En un hotel, el cliente no suele quejarse si no se trata de una persona que reaccione alérgicamente a las picaduras o la habitación está llena de chinches. Un cliente que duerme una noche en un hotel entra confiado y relajado. Si le pican unas cuantas chinches, puede que ni se dé cuenta.  Además, las picaduras pueden aparecer entre las 12 horas y los tres días después cuando el cliente ya esté en otro hotel o en su casa. Tras un tratamiento en una habitación de hotel, es necesario volver y hacer una buena revisión.

Sexto. Si no me erradican las chinches, entonces ¿qué? Si tras varios tratamientos no se soluciona la infestación, hay que analizar qué ha pasado. Puede haber un caso de resistencia, un caso de una aplicación no minuciosa, un producto en mal estado o una reinfestación. Yo recomiendo que cuando no se sepa dar solución lo más inteligente es dejar en manos de otros más preparados el asunto.

De lo dicho se extrae que el cliente debe tomar parte activa en la erradicación de las chinches de cama. No solo para estudiar bien el tratamiento que se va a realizar, sino para colaborar de manera activa en todo lo que se le pida. La eliminación de una plaga implica la colaboración entre ambas partes.

Es lastimoso encontrarse que un aplicador tiene que hacer un tratamiento en una casa donde no se han recogido las habitaciones ni se ha puesto orden. Si se le pide al cliente una serie de medidas y no las toma, puede que no se solucione la infestación. Un tratamiento en estas condiciones resultará complicado. Es mejor negarse a hacer el tratamiento hasta que las habitaciones estén preparadas correctamente.

3 comentarios en “Sobre los tratamientos contra chinches de cama

  1. Juanra dijo:

    Hola. Explicas la elmiminacion de chinches con insecticidas, como se hacia antes del DDT? Gracias por la info que pones en el blog, es muy interesante.

  2. Francisco dijo:

    Hola, desde que estoy en guerra con estos bichos y me he ido informando, siempre he escuchado que antes de los insecticidas o quienes no los conocían los erradicaban con agua hirviendo, pero claro, hay que bañarlo todo, camas, estructuras, etc.. Era el método habitual.

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