Fogo Mata Hormigas con diclorvós

C. Pradera, Barcelona, 03-08-2013

Gracias a la publicidad antigua, tengo información sobre las materias activas que se usaban en los productos insecticidas. Hasta la década de 1970, cuando se publicitaba un producto, se mencionaba la materia activa que contenía, ya que se quería demostrar con ello su eficacia. En la década de 1940 y 1950, decir que un producto insecticida contenía DDT o lindano era asegurarse las ventas. A finales de la década de 1960 se empezó a recelar de los insecticidas. El DDT no era todo lo bueno que se creía. Se empezaron a acumular evidencias del daño provocado en el medio ambiente por su uso intensivo. Además, aparecieron poblaciones de especies resistentes sobre los que el DDT ya no era tan eficaz.

Fig 1. Bote insecticida de Fogo Mata Hormigas de finales de la década de 1980./ C. Pradera 08-2013

Para combatir estas resistencias, la industria química desarrolló otras familias de materias activas como los organofosforados y los carbamatos. Con el tiempo, el público se fue concienciando y se empezó a restringir, y prohibir luego, el uso de materias activas biocidas. A partir de la década de 1970, la publicidad de los insecticidas ya no suele mencionar qué materia activa contienen. Por tanto, de la década de 1970 y 1980 tengo poca información si no es el caso de tener a mano el envase. Tengo puestas las antenas para detectar algún bote de insecticida. De hecho, hace un par de semanas tuve la suerte de dar con un viejo bote de Fogo Mata Hormigas (figura 1). Ya he escrito algo sobre la marca Fogo en una entrada anterior donde escribí sobre su historia desde su aparición en 1945 [1].

En la imagen número 2 se puede ver la etiqueta de Fogo Mata Hormigas. Tiene el número 492-INS del Registro de la Dirección de Farmacia y Productos Sanitarios (RDGFPS). Este registro estuvo vigente hasta 1991, pero no fue hasta 1993 que los insecticidas fueron comercializados con el nuevo sistema de registro que sigue hoy vigente. En el envase hay un icono en el que pone “sin gases supuestamente destructores de la capa de ozono”. Gracias a este dato, puedo situar el envase a principios de la década de 1990. La problemática sobre la capa de ozono empezó a ser recogida por los medios de prensa hacia 1980. Pero no fue hasta finales de esta década que la sociedad fue consciente cuando se dedicaron grandes espacios informativos a exponer todas las implicaciones de los gases CFC. Estos gases eran usados como refrigerantes y propelentes en aerosoles. En la CE fue prohibida su fabricación e importación a partir del 1 de enero de 1995.

Fig 2. Etiqueta de Fogo Anti Hormigas./ C. Pradera 08-2013

La composición según la etiqueta está compuesta por dos materias activas: fosfato de dimetil diclorovinilo (0’477 %) y fenitrotión (0’955 %). Esta composición es realmente eficaz, ya que contiene dos organofosforados. El primer compuesto es también conocido como diclorvós, DDVP o vapona [2]. Bajo cualquiera de estos nombres aparece en la gran mayoría de insecticidas formulados en aerosol de la época. El segundo compuesto no fue tan usado como el diclorvós por la industria de insecticidas. Este producto fue creado para insectos rastreros. La aplicación consistía en rociar perímetros y zonas de paso de hormigas para crear un efecto barrera. Seguramente, con tal composición, las hormigas debían desaparecer durante semanas. Sobre todo si esto se hacía en interiores donde la luz y la humedad no degradaran las materias activas. Hay que tener en cuenta que el diclorvós tiene una acción insecticida immediata por su alta presión de vapor. Y el fenitrotión tiene una mayor persistencia.

Es interesante que en la etiqueta se pueda leer lo siguiente: “Recomendado para uso profesional: bares restaurantes, hospitales, clínicas…” Hay que decir que en el registro anterior a 1991 no había distinción entre productos para uso doméstico y uso profesional. Desconozco este aspecto. Me gustaría saber si había productos que solo podían ser vendidos a profesionales. Claro que en aquellos años no había una formación reglada y específica para aplicadores de insecticidas y que fuera de obligado cumplimiento.

Para acabar, anotar que el fabricante de Fogo Mata Hormigas es Benkiser, compañía alemana que en 1986 compró la marca Fogo a SEIMEX. Benkinser estaba instalada en Granollers (Barcelona) y todavía sigue en esta población, aunque ha cambiado de propietarios. En 1999 la compañía inglesa Reckitt & Colman compró Benkiser y pasó a llamarse Reckitt Benkiser.

Notas:

[1] C. Pradera. 29-03-2013. Insecticida Fogo. El desinsectador y desratizador.

[2] C. Pradera. 05-12-2015. Un poco de historia sobre el diclorvós. El desinsectador y desratizador.

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