Carlos Pradera | Barcelona, 22-09-2026
En julio de 2018 realicé un tratamiento de protección de la madera en una vivienda de Monistrol de Calders (Barcelona) con motivo de unas abejas que horadaban la madera [1]. El cliente había llamado preocupado porque, cuando llegaba el mes de julio, la actividad de las abejas era alta y no dejaban de sacar serrín. El caso afectaba a madera estructural que sujetaba el porche de una casa unifamiliar. Identifiqué las abejas como pertenecientes al género Lithurgus (Megachiliadae), pero no pude apreciar los daños, ya que las abejas se introducían por largas fendas en las vigas. A partir de la entrada que escribí en este blog, me llegaron comentarios de compañeros del sector que habían tenido casos similares. Sin embargo, no pude confirmar la especie de estos otros casos.
Recientemente, en julio de este año 2026, he atendido un caso similar, también afectando a un porche de una casa de campo en Castellterçol (Barcelona) (figuras 1 y 2). Por suerte la madera tan solo sostiene una ligera cubierta que sirve de comedor y lugar de descanso. Entre el caso de 2018 y el de 2026 hay en línea recta unos 10 kilómetros de distancia. Quiero agradecer a mi compañero Jordi Devesa (Anticimex Girona) haberme dado a conocer el caso, lo que ha permitido documentarlo y compartirlo.
La situación en este segundo caso es que desde hace unos cuantos años ha ido aumentando la población de abejas Lithurgus chrysurus durante el par de meses en el que están activas. Esto sucede a finales de junio, pero especialmente activas durante el mes de julio. Se trata de una especie con una sola generación anual (univoltina) y con un periodo de actividad corto, pero intenso. Emergen los adultos, copulan y las hembras emprenden una laboriosa tarea. Tienen que horadar la madera para construir una galería donde alojar las celdas. En cada celda depositar alimento y un huevo. La larva se desarrolla y permanece casi toda su vida en la madera hasta que emerge la próxima temporada.
Cuando visité el porche, la actividad era alta. La temperatura del mes de julio es ideal para un metabolismo acelerado. El serrín cubría los muebles que había bajo el porche. Se podía ver caer una fina lluvia de minúsculos trozos de madera. En las imágenes 3 y 4, se puede ver el serrín acumulado sobre una mesa. En esta entrada he intentado documentar los daños que causan estas abejas (figuras 5 a 28). Se pueden ver los agujeros y el tamaño de estos. Además, se ven los adultos, lo que facilita su identificación. Las galerías van en sentido longitudinal al tronco aprovechando el anillo de primavera que es más fácil de horadar. Los grandes anillos de la madera hacen pensar en pino.
He buscado en la literatura escasa que se genera en España sobre abejas y no he encontrado referencia a que Lithurgus chrysurus tiene la capacidad de construir galerías como otras especies de abejas. Pienso por ejemplo en las abejas del género Xylocopa que llamamos abejas carpinteras. Ortiz-Sánchez et al. publicaron en 2012 un artículo donde constan las tres especies ibéricas del género Lithurgus que hasta el momento se conocen [2]. El párrafo dedicado a su biología es escaso: «[…] especies cuyas hembras establecen los nidos normalmente en cavidades preexistentes con fragmentos de hojas recortadas de distintas plantas. Los lugares que ocupan son galerías enmadera seca que no revisten. Presentan una generación por año y en nuestras latitudes la actividad va de junio a septiembre.»
Sin embargo, si buscamos en la literatura extranjera, obtenemos datos más certeros. Hay dos publicaciones donde se pueden ver fotografías de las galerías y de los daños que ocasionan a la madera puesta en obra. El primer estudio es de Rust et al. de 2004 y fue realizado en Kansas [4]. Lithurgus chrysurus es una especie Europea que ha sido introducida accidentalmente en América del Norte. Los autores estudian los daños que ocasionan en la madera ante la novedad de esta nueva especie exótica. Denominas a las abejas de este género como carpinteras, ya que todas excavan galerías en madera seca, blanda o podrida. Refieren que las generaciones posteriores no reutilizan las galerías, cosa que da pie a que otras abejas que sí aprovechan los agujero preexistentes, como las del género Osmia, se instalen después. Los daños pueden ser severos como para poner en riesgo estructuras de madera que se encuentran en exteriores. Las abejas de este género, parece que no revisten las galerías. En cada galería pueden ubicar un número variable de celdas entre 1 y 13. No utilizan ninguna sustancia para tabicar las celdas, simplemente utilizan virutas de madera o excrementos. En cada celda acumulan una gran cantidad de polen con muy poco néctar que sirve de alimento a la larva. En medio del néctar queda un hueco donde insertan el huevo. La larva crece hasta llegar al estadio de prepupa en el cual permanece gran parte del tiempo. Ahora bien, la entrada sí debe quedar bien sellada y hermética, ya que hay depredadores y parasitoides que acechan. En las imágenes de esta entrada se ven algunos agujeros sellados con virutas formando lo que parece un tabique sólido (figuras 26 y 28). Según los autores, por lo menos la especie Lithurgus apicalis parece utilizar néctar para barnizar la entrada.
El segundo estudio es de Rozen et al. de 2014 y fue realizado en Pennsylvania, también en Estados Unidos [4]. Se pueden ver fotos muy ilustrativas y un esquema de cómo es la celda con la provisión de polen. Describen los nidos de Lithurgus chrysurus como galerías dispuestas en series que siguen la veta de la madera y tienen un diámetro de 5-6 mm. Esto es justo lo que se puede ver en las imágenes de esta entrada. En las imágenes que publico, se puede ver agujeros de entrada en los extremos de las vigas de madera. Esto es una vía directa de acceso a la madera para las hembras. Sin embargo, también pueden horadan por los laterales de la madera para luego perforar en sentido longitudinal al anillo de crecimiento. Parece que las hembras no se conforman con una simple galería, sino que construyen varias en paralelo que conectan con el orificio de salida. En un estudio de Rozen de 2013, se puede ver un dibujo de un nido [5]. El autor también muestra que la pupa forma un capullo en el interior de la galería con el que se protege.
Dejo pues esta entrada en el blog para dar a conocer un caso que considero poco habitual de abejas carpinteras. Habrá que estar atento a descubrir otros casos. Para finalizar, hay que matizar que estos daños en madera estructural son accidentales. Estas abejas son unas grandes polinizadoras. Aprovisionar polen para las larvas significa muchos viajes de flor en flor participando en la polinización de un buen número de plantas.
Notas:
[1] C. Pradera. 26-07-2018. Abeja de la madera Lithurgus (Hymenoptera, Megachilidae) en vigas de madera en Monistrol de Calders. El desinsectador y desratizador.
[2] F.J. Ortiz-Sánchez, C. Ornosa, & F. Torres. 2012. Especies ibéricas de los géneros Lithurgus Berthold, 1827, Creightonella Cockerell, 1908 y Chalicodoma Lepeletier, 1841 (Hymenoptera, Megachilidae): claves de identificación y nuevos datos de distribución. Graellsia, 68(1): 181-206.
[3] R.W. Rust, G. Cambon, J.-P. Torre Grossa & B.E. Vaissière. 2004. Nesting biology and foraging ecology of the wood-boring bee Lithurgus chrysurus (Hymenoptera: Megachilidae). Journal of the Kansas Entomological Society, 77(3): 269-279.
[4] J.G. Rozen Jr. & E.S. Wyman. 2014. Early nesting biology of the wood-nesting adventive bee, Lithurgus chrysurus Fonscolombe (Apoidea: Megachilidae: Lithurginae). American Museum Novitates, 3804: 1-16.
[5] J.G. Rozen Jr. 2013. Larval development and nesting biology of the adventive wood-nesting bee Lithurgus (L.) chrysurus Fonscolombe (Hymenoptera: Megachilidae: Lithurgini). American Museum Novitates, 3774: 20-40.



























