Carlos Pradera | Barcelona, 28-04-2026
A mediados del pasado año 2025, Ernesto Cañón Gorostiza (Gernika, 1962) se jubiló dejando atrás una vida laboral dedicada a nuestro sector. Le solicité una entrevista para que quedara constancia de ello y como pequeño homenaje. Ernesto tiene una dilatada y rica experiencia en el control de plagas urbanas. Trabajó en destacadas empresas, ocupando diferentes puestos, por lo que tiene una visión global como pocas personas. Nuestra actividad ha evolucionado mucho, por lo que ha sido testigo de importantes cambios. Además, desde las posiciones que ha ocupado ha hecho crecer el sector, aportando conocimientos y soluciones. Quiero destacar que Ernesto tiene una dedicación y actitud únicas, que le ha permitido enfrentarse a cualquier situación con rigor y profesionalidad. Para quienes lo conocemos, admiramos su buen talante. Su paso ha dejado huella.
¿Qué formación tienes?
Estudié Ingeniería Técnica Agrícola.
¿A qué te dedicabas antes de entrar en el sector de control de plagas?
Mi actividad profesional siempre ha estado ligada al control de plagas. Comencé a trabajar en la Administración Pública el año 1986.
¿Cómo es que empezaste en el sector privado?
Surgió una oportunidad laboral en este sector, que además me permitía trabajar cerca de casa. Desconocía el mundo del control de plagas en el ámbito de la Sanidad Ambiental, pero me pareció interesante. Comencé en CORPESA desarrollando actividades diversas, tanto técnicas como comerciales, desde el departamento técnico-comercial de la empresa.
¿Qué destacarías de esta época?
Era un sector desconocido y bastante “desordenado”, donde la estrategia de trabajo se basaba en la aplicación exclusiva de plaguicidas. Nos dedicábamos a la aplicación de plaguicidas con el objeto de eliminar las diferentes problemáticas y garantizar, durante el mayor tiempo posible, que no originaría una nueva infestación. La estrategia se basaba en emplear plaguicidas altamente residuales con una elevada persistencia. Los contratos perseguían ofrecer a los clientes la garantía de que estarían libres de plagas durante un “prolongado periodo de tiempo”
¿Qué servicios eran los que más eran demandados?
Lo más solicitado eran los servicios DDD. Y dentro de estos, las desinsectaciones y desratizaciones, también los tratamientos de la madera. En aquella época destacaría las desinsectaciones por cucarachas (Blatta orientalis y Blattella germanica), desratizaciones por Rattus norvergicus y Mus musculus. Y tratamientos de madera, por anóbidos, cerambícidos y termitas principalmente.
Por lo que tengo entendido, CORPESA llegó a una implantación en la mayor parte del territorio español.
Sí. Desde los centros de trabajo en Bizkaia, Madrid y Córdoba, se prestaban servicios en la mayor parte del estado.
¿Qué sucedió con la compañía?
En aquellos años, nuestro sector comenzaba a resultar interesante para otras empresas. Éramos un sector con elevadas perspectivas de crecimiento. No recuerdo la fecha concreta, pero creo que fue a finales del año 1989 o comienzos de 1990, cuando PROSEGUR adquirió la parte de servicios de CORPESA. Desconozco las razones, pero entiendo que la propuesta de PROSEGUR resultó interesante para la propiedad de CORPESA, que mantuvo la parte de laboratorio y fabricación.
La nueva empresa dedicada a servicios fue denominada PRONATUR. ¿Qué hiciste ante la adquisición?
Tras la venta, estuve poco tiempo. Marché antes del cambio de nombre. En mayo de 1990 decido dejar la compañía. Tras la venta percibí bastante incertidumbre sobre el futuro.
¿Dónde fuiste?
Entré a trabajar en la empresa OPROCON, con sede en Bizkaia. Era una empresa muy joven. Creo que el nombre venía de las iniciales de obras, proyectos y contratas. En alguna ocasión lo escuché, pero desconozco exactamente el significado.
¿Cómo empiezas?
Tras realizar una entrevista de trabajo, fui contratado. La estructura era muy simple. Había un gerente, un técnico de servicios y yo. Empezamos con pequeños servicios que íbamos contratando, principalmente DDD y tratamientos de madera.
¿Cómo es el crecimiento?
Desarrollamos una intensa actividad comercial. También trabajamos en el campo de los concursos públicos. Poco a poco la rueda comenzaba a girar. Desde este inicio y, a medida que íbamos creciendo, incorporamos nuevas personas al equipo. Igualmente abríamos nuevas sedes y comenzábamos a diversificar servicios.
OPROCON fue una compañía que tuvo mucho prestigio en tratamientos de protección de la madera.
En el ámbito de los tratamientos de madera creamos un departamento específico en el cual dábamos un servicio integral a nuestros clientes. Inicialmente efectuábamos la diagnosis y la propuesta de tratamiento correctivo/preventivo, después pasamos a ofrecer soluciones estructurales para los elementos de madera dañados por la acción de los xilófagos y finalmente ejecutábamos trabajos de carpintería de armar en la rehabilitación de edificios con estructuras de madera.
¿Qué posición ocupaste?
Ocupaba la posición de Jefe de Departamento Técnico-Comercial.
¿Qué destacarías del sector en esa década de finales de 1990?
Yo diría que “comenzó la revolución”. El sector comenzó a ordenarse, comenzaron las formaciones y las acreditaciones, comenzamos a trabajar con biocidas, con un registro específico, y la “filosofía” del sector empieza a cambiar. Se prohíbe el uso de muchos principios activos que habían sido la base de los tratamientos y de las “garantías”, comenzamos a hablar de la “lucha integrada”. Un ejemplo es que a finales de la década de los 90 comenzamos el uso de geles contra cucarachas.
¿Cuándo te obtuviste el carnet de aplicador de tratamientos DDD?
Saqué el carnet DDD nivel cualificado, en abril de 1996, en la Escuela Agraria de Derio. Destacaría la novedad del evento. Era poco habitual recibir una formación reglada que, dependiendo del formador, te permitiera conocer aspectos novedosos de nuestra actividad.

Fig 2. Ernesto Cañón en Córdoba en marzo de 2009, en una formación de control de termitas con David Mora, en ISS./ David Mora 2009
¿Qué pasó con OPROCON?
Durante el año 2004 se vende OPROCON a ISS. A partir de enero de 2005, nos integramos en ISS
¿Cómo fue la integración en ISS?
La integración en ISS no fue sencilla. Se creó una nueva división de higiene ambiental, dentro del ámbito del Facility Services, a partir de la adquisición de empresas del sector. Nos integramos en una empresa grande, adaptándonos a sus procedimientos de funcionamiento.
¿Qué destacarías de la etapa en ISS?
La entrada de ISS en el mercado Español era muy reciente. Como empresa de limpieza, logró una rápida implantación y un notable crecimiento, convirtiéndose en una de las empresas líder del sector.
¿Qué posición desarrollaste en ISS?
La posición de Jefe Técnico y Gerente.
¿Qué destacas de esa etapa?
Fue una etapa muy activa y dinámica. Creábamos la división de control de plagas a la vez que se adquirían nuevas empresas y se integraban. El diseño de la estructura organizativa, los procedimientos técnicos, la formación, etc., nos obligaban a prestar los servicios a la vez que nos organizábamos y definíamos nuestra forma de trabajar, trasladándola a todos los integrantes del equipo. En poco tiempo, nuestra división creció de manera muy importante, prestando servicios a nivel de todo el estado. En esa fase nos conocimos muchos compañeros, procedentes de diferentes empresas, aportando cada uno nuestros conocimientos y experiencias. ISS seleccionaba las empresas que adquiría tanto por su localización como por sus especializaciones (además de aspectos económicos), si bien no se podía adquirir todo lo que se pretendía. ISS adquirió en su inicio empresas muy conocidas dentro de nuestro sector, como PEST CONSULT INTERNACIONAL (PCI) de Madrid, DESMA de Palma de Mallorca, GRUPO SERDESA de Barcelona, OPROCON de Bilbao, CIAPE DD de Barcelona, ALITECNIC de Barcelona, DOYA BIOLOGICA de Madrid, APLYTEC de Córdoba, etc.
¿Qué servicios destacarías de esa etapa?
Dentro de los cambios más relevantes en cuanto a las técnicas y productos para el control de plagas, la aparición de los cebos para termitas marcó un antes y un después. Comenzamos a utilizar los cebos a mediados de los años 90. Recuerdo que en el mercado fueron apareciendo el sistema SENTRITECH, el TERMIGARD y el EXTERRA. He trabajado con los tres productos. Al comienzo la experiencia fue algo incierta, teníamos dudas sobre la eficacia del sistema, así como de su correcta implantación. Los resultados no eran los mismos en todas las situaciones y comenzó un periodo de aprendizaje, comparación de los diferentes sistemas y la elección del más eficaz para cada uno. El resultado de la experiencia está claro, hace años que la técnica de cebos es la dominante para el control de termitas subterráneas.
¿Cuándo empezasteis con los tratamientos térmicos?
No recuerdo la fecha exacta pero creo que fue al final del periodo de ISS, en la cual realizamos algunas actuaciones con calor, principalmente contra insectos de los productos almacenados con equipos Thermokil. También se hicieron algunos contra xilófagos.
En 2013, ISS vende su división de control de plagas a ANTICIMEX.
Sí, a mediados de 2013 empezamos a trabajar como ANTICIMEX. El cambio generó cierta incertidumbre. Debíamos desvincularnos totalmente de ISS e integrarnos en ANTICIMEX. Cambiábamos de nombre. ANTICIMEX era muy poco conocida en ESPAÑA y teníamos mucho trabajo por delante. Era como si esto de cambiar de nombre y de organización no terminara nunca. Hay que entender que todos estos cambios requieren unos esfuerzos adicionales por parte de todo el equipo y, debían ser asumidos, casi en su totalidad, por los equipos existentes que, además de integrarse, tenían que seguir vendiendo, prestando los servicios, facturando y cobrando.
¿Qué destacas del cambio a ANTICIMEX?
Entramos a formar parte de un grupo que se dedicaba en exclusiva al control de plagas, conocía perfectamente la actividad y tenía las ideas claras. Creo que fue un acierto total, en poco tiempo logramos organizarnos, implantar los cambios y crecer notablemente, tanto de forma orgánica como reforzados por las nuevas adquisiciones. Además, tras la adquisición comenzamos a utilizar los dispositivos SMART. Se trataba de un objetivo estratégico por parte de la compañía y se apostó decididamente por esta tecnología.
¿Qué posición ocupaste entonces y cómo evolucionaste?
Ocupé la posición de Gerente de la delegación Norte, llevando el negocio de una amplia zona desde Galicia hasta Zaragoza. Luego pasé a la posición de Gerente Técnico, regresando a mis orígenes, dentro del área técnica. Para mí ha sido una etapa muy satisfactoria, en la que he contado con unos compañeros de equipo extraordinarios, y he podido disfrutar mucho del trabajo en aspectos estratégicos como la formación y la innovación.
¿Cómo ha sido el crecimiento de AX?
He comentado el importante crecimiento de ANTICIMEX desde su implantación en España. A veces el día a día no te permite analizar las cosas con perspectiva, pero gracias al equipo humano, hemos conseguido un crecimiento extraordinario en un periodo corto de tiempo.
¿Cómo ha sido el cambio de dejar atrás tu etapa laboral?
Es un cambio, que como todos, exige adaptación. Dejas de estar sujeto a una obligación, tanto de tareas como de horarios, y pasas a disponer de la mayor parte del tiempo para ti. He ganado en satisfacción y tranquilidad
¿Qué esperas de esta nueva etapa?
Poder disfrutar durante muchos años de mis aficiones.


