Carlos Pradera, Barcelona, 31-07-2025
La semana pasada subí a Sant Joan de l’Erm, enclave situado a 1.690 metros de altitud en el término municipal de Montferrer i Castellbò, comarca del Alto Urgel. En un claro del bosque había acumulados grandes troncos de pino (figura 1). Paré porque desde allí se veía la belleza de las montañas lejanas del la sierra del Cadí y del macizo del Port del Comte. Vi varios insectos sobre los troncos. Vi un bupréstido verde que, cuando me acerqué para tomar una fotografía, alzó el vuelo como diciendo ahí te quedas.
No es fácil ver ejemplares de esta familia de coleópteros fuera de los meses más calurosos del verano y en horas de mayor insolación. Así que observé más de cerca y vi otro de colores llamativos, como es típico en esta familia. Era de color oscuro con manchas amarillas sobre los élitros. Lo identifiqué como perteneciente a Buprestis novemmaculata (figuras 2 y 3). Poco después vi otro ejemplar de la misma especie, pero que no tenía definidas las nueve manchas (figuras 4 y 5). Y para acabar, entró en escena otro bello ejemplar de otra especie que he identificado como Buprestis haemorrhoidalis (figuras 6 y 7)
Los bupréstidos son coleópteros xilófagos. Muy puntualmente pueden afectar a madera puesta en obra. Años atrás un compañero de Cádiz me pasó un caso interesante que afectaba a unas vigas de eucalipto [1]. Fuera de esto, no tengo más datos sobre su afectación en edificios. He echado mano de Gustav Kraemer, pero habla de los ataques a árboles debilitados y se establecen básicamente entre la corteza y la albura [2].
Las dos especies de Buprestis que encontré tienen una amplia distribución por la Región Paleártica de donde son nativas. Completan su ciclo sobre conífera y, más en concreto, sobre especies vegetales del género Pinus, pero también sobre Larix y Picea. Sin embargo, Buprestis novemaculata ha sido llevada a otras partes del mundo como Chile donde se la considera una plaga forestal [3]. Estamos acostumbrados a que especies exóticas tengan un comportamiento diferente al que tiene en su región nativa. Buprestis novemmaculata se alimenta de tejido leñoso muerto, por lo que ataca troncos recién cortados, pero también puede llegar a atacar árboles muy debilitados [3]. Se supone que llegó a Chile con madera importada. Fue detectado un primer ejemplar en 1940 [4].
Notas:
[1] C. Pradera. 25-07-2018. Coleóptero Eurythyrea micans (Buprestidae) en vigas de madera. El desinsectador y desratizador.
[2] G. Kraemer Koeller. 1958. Compendio de la conservación de maderas. Santander. 528 pp.
[3] FAO. 2007. Overview of forest pests: Chile. Forest Health & Biosecurity Working Papers. Roma. 30 pp.
[4] L. E. Olave O. 1953. Buprestis novemmaculata Linnaeus en Chile. Revista Chilena de Entomología, 3: 74.







Un comentario en “Un par de bupréstidos (Coleoptera, Buprestidae) en Sant Joan de l’Erm (Lérida)”