Vídeo 1. Cossyphus entre Tetramorium semilaeve en Alcácer do Sal./ C. Pradera 05-2024
Carlos Pradera, Barcelona, 03-06-2014
Estuve la semana pasada unos días en Portugal para visitar el Alentejo, una bonita región situada en el centro sur. Pernocté en Alcácer do Sal, población que se encuentra junto al río Sado. Este curso de agua discurre de sur a norte en un recorrido de 180 km y desemboca en el Estuario del Sado. El estuario queda cerrado al mar por la península de Troia. Recomiendo visitar la zona. Alcácer do Sal es conocido por sus salinas, pero también por sus arrozales. El agua conforma un bonito paisaje y una gran riqueza de fauna y flora.
Entre lo destacable que encontré en Alcácer do Sal fue un pequeño y aplanado tenebriónido del género Cossyphus que solo había visto en fotografías. En la península Ibérica tenemos cinco especies de este género [1]. No dispongo de claves, pero es probable que lo que vi perteneciera a la especie Cossyphus hoffmanseggii si hago la comparación con imágenes de páginas confiables. Me entretuve un rato contemplando estos interesantes tenebriónidos. Expongo aquí lo que vi, más algunos datos que he encontrado en relación a su ciclo biológico.
Vídeo 1. Cossyphus en Alcácer do Sal dándose la vuelta./ C. Pradera 05-2024
En primer lugar, me di cuenta de la presencia de Cossyphus al observar hormigas al anochecer en una acera de las afueras (figura 1). En el vídeo número 1, se puede ver un ejemplar que estaba junto a la entrada de un hormiguero de Tetramorium semilaeve. Durante esos días salieron los reproductores de esta especie, pero también de Pheidole pallidula y de Linepithema humile, ya que vi machos junto a las entradas. Como se puede ver, el ejemplar de Cossyphus emprende la huida. Lleva encima varias obreras que atacan, pero poco hacen ya que este coleóptero está provisto de una coraza como si de un carro blindado se tratara.
En el vídeo número 2, se puede ver lo que pasa cuando se encuentra un Cossyphus boca arriba. Está uno o dos minutos haciéndose el muerto y luego se da rápidamente la vuelta. Me sentí un poco tonto pensando que tendría mayores dificultades de darse la vuelta. Luego vi que se escondía en unas grietas anchas que había en la acera (figura 2). Vi también que iba boca abajo sin problemas. Es importante este lugar donde se esconde, porque al día siguiente emprendí una búsqueda más amplia por la acera y solo había allí donde había grietas. Según los datos que he encontrado, vive en grupos escondido bajo las piedras en lugares secos [2].
En la imagen número 3, se puede ver lo pequeño que es en torno a 10 mm de longitud. Lo que sorprende, además de este caparazón que parece que lleve un sombrero mejicano, es lo delgado que es de unos pocos milímetros (figuras 4 y 5). Siguiendo con el símil, como un sombrero tiene el ala curvado hacia arriba en los extremos. En la imagen número 6 se aprecia este detalle y además se pueden ver varios ácaros que se encuentran sobre el ejemplar de Cossyphus como si de polizontes se tratara.
En la imagen número 7 he intentado tomar unas fotografías de detalle para que se pueda admirar este coleóptero. No vuela, no tiene alas. Pero tiene una sutura en los élitros que, aunque no se pueden separar, en su extremo están divididos. Camina lento, excepto cuando las hormigas lo persiguen. PeNo es un insecto común. No es fácil verlo. Su distribución ocupa la mitad sur de la península Ibérica. Yo vivo en la mitad norte con lo que me parece una suerte haberlo encontrado.

Fig 2. Grieta en el pavimento de la acera en Alcácer dos Sal donde vi entrar Cossyphus./ C. Pradera 05-2024
Además de este tenebriónido, en Álcacer encontré otros de mayores dimensiones (figuras 8 y 9). Además eran los coleópteros más abundantes en las zonas de costa, especialmente en las dunas litorales. En la imagen número 10 se puede ver unas dunas en Vila Nova de Milfontes. Allí vi varias especies de tenebriónidos deambulando. Me entretuve en una pareja de Pimeliinae que estaban copulando (figura 11). Remarco que la costa del Alentejo es bellísima. Y más para quienes nos gustan los paisajes sencillos y desnudos.
Ahora bien, como he indicado en Alcácer do Sal y río abajo hay campos de arroz, para la sal y además tenemos las mareas (figuras 12 y 13). Todo ello conforma un paisaje propicio para los mosquitos. Al anochecer, me encontré con lo que esperaba, con hembras sedientas de Aedes caspius (figura 14). También es un paisaje ideal para los anfibios (figura 15). De fondo, la música era el croar de las ranas.
Notas:
[1] Alonso-Zarazaga, M.A. 2014. Genus Cossyphus. A.G. Olivier, 1791. En: IBERFAUNA. El Banco de Datos de la Fauna Ibérica. Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). Enlace: iberfauna.mncn.csic.es/showficha.aspx?rank=T&idtax=55238
(consulta: 02-06-2024).
[2] Jiri Zahradnik & Amadeo Blasco. 1990. Guía de los coleópteros de España y Europa. Ediciones Omega, Barcelona. 570 p.













