Garrapatas

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Fig 1. Hembra de Hyalomma sp./ Desinsectador 2013

Hace tres semanas, iba con mi mujer paseando por una montaña que está cerca de casa. Íbamos de subida y fuimos a parar a un camino angosto. Las plantas habían crecido bastante y lo habían estrechado aún más. Había que pasar entre matorrales. Me acordé de que otros años, al pasar por ese camino, me había llenado las piernas de garrapatas. Esta zona suele estar llena de garrapatas porque por allí pasa un pastor con un pequeño rebaño de cabras. Mi mujer no sabía nada de esto y no la quise alarmar. Quizás me hubiera hecho regresar. Dudé un poco. Yo iba con pantalones cortos. y tengo una piernas muy peludas. Esto es ideal para un insecto parásito que puede trepar por mi piernas cogiéndose a los pelos como si subiera una escalera. Mi mujer iba con pantalones largos, por suerte. A final, decidí tirar adelante un poco nervioso. No llevaba 10 metros cuando vi sobre mis piernas una garrapata. Me la sacudí y empecé a caminar más deprisa. Cuando salí del camino, me sacudí nerviosamente. Al verlas sobre el suelo, aproveché que llevaba un potecito y puse tres garrapatas dentro. El castigo por intentarme chupar la sangre sería una sesión de fotos bajo la lupa binocular. Miré a mi mujer y vi que estaba muy tranquila. Esto me molestó. Una garrapata es algo muy indeseable. Se te clava al cuerpo y te chupa la sangre. Además puede transmitir enfermedades. El resto del paseo estuve todo el rato sacudiéndome animales invisibles que querían trepar por mis piernas. Y mi mujer siguió tan pancha.

Fig 2. Hembra de Hyalomma sp./ Desinsectador 2013

Después de haber hecho fotos a las garrapatas, he intentado identificar la especie. Estas se parecen a la especie Hyalomma marginatum o Hyalomma lusitanicum, las cuales parasitan el ganado. Ambas especies las podemos encontrar en la Península Ibérica. Los tres ejemplares que me llevé son adultos: dos machos y una hembra. Las garrapatas pertenecen a la clase de los arácnidos, Arachnida. Tienen, por tanto, cuatro pares de patas. Son parientes cercanos de las arañas, aunque estas tienen el cuerpo dividido en cefalotórax y abdomen. Las garrapatas, en cambio, son ácaros macroscópicos y no tienen el cuerpo segmentado. Son parásitos que se alimentan de sangre del animal. Son animales hematófagos. Estas se dividen básicamente en dos familias. Están las garrapatas duras (ixódidos, Ixodidae) y las garrapatas blandas (argásido, Argasidae). Las garrapatas de cuerpo duro son las que principalmente transmiten enfermedades. Las que podemos encontrar en toda la Península Ibérica. En cambio, las de cuerpo blando son menos habituales y se las encuentra en zonas tropicales. Otra diferencia entre estas dos familias es que las garrapatas duras, por lo general, realizan su ciclo tomando sangre de varios hospedadores. En cambio, las de cuerpo blando realizan su ciclo tomando sangre de un único animal. El género Hyalomma pertenece la la familia Ixodidae.

Fig 3. Hembra de Hyalomma sp./ Desinsectador 2013

La garrapata es un animal muy resistente. Un adulto de la garrapata común, Ixodes ricinus, puede estar hasta 27 meses sin alimentarse. Toda una proeza que las hace temibles y nos hace comprender lo difícil que puede llegar a ser controlar una plaga de estos artrópodos. Una garrapata puede permanecer mucho tiempo escondida. La garrapata común puede tardar 4 años en completar el ciclo. Esto depende lógicamente tanto de las condiciones climáticas como de las ecológicas. Por otra parte, hay que decir que no hay ninguna especie de garrapata que se haya especializado en chuparnos la sangre a los humanos. De la que nos hemos librado. Esto quizás es debido a que las garrapatas son lentas en succionar nuestra sangre. Pueden tardar unos 9 días en ello. Tras este período, una garrapata aumenta hasta 50 veces su peso respecto al período de ayunas. Un insecto que quiera vivir a nuestra costa debe ser rápido como un mosquito o una chinche. La garrapata es un parásito que no vive sobre el hospedador. Tan solo busca su sangre. Cuando está bien llena de esta, se deja caer para digerirla y poder mudar. La garrapata no salta sobre su hospedador, sino que trepa por este buscando lugares donde la piel sea blanda para poder clavar su quelíceros. En el caso de los humanos, puede buscar zonas como el cuero cabelludo, el cuello o las ingles. En las fotografías 1, 2 y 3, podemos ver una garrapata macho. Es interesante ve que cuando está quieta alza las dos patas delanteras. Parece como si las usara a modo de antenas. En la fotografía número 4, se puede ver una garrapata hembra con las patas recogidas. Se quedó en este estado inmóvil después de que la tocara con las pinzas. Me resulta curioso pensar cómo las garrapatas saben el lugar por donde puede pasar un animal al que chupar la sangre. No sé cuánto tiempo debían de llevar apostadas sobre las hojas hasta que pasé yo con mis piernas al aire. Las garrapatas me parecen muy interesantes.

Fig 4. Hembra de Hyalomma sp./ Desinsectador 2013

Fig 5. Hyalomma sp./ Desinsectador 2013

3 comentarios en “Garrapatas

  1. Victor dijo:

    Hola desinsectador! – me parece genial tu blog!
    las garrapatas detectan el dioxido de carbono de la respiracion de lo mamíferos y se activan!

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