Carlos Pradera | Barcelona, 09-05-2026
Hace unos días, estaba mirando algunos ejemplares capturados en una trampa para avispas. Había capturas de avispa asiática (Vespa velutina) y de avispa germánica (Vespula germanica). En la imagen número 1, se puede ver un individuo de cada especie frente a frente. Me entretuve en observar el aguijón de ambas especies. Si uno no ha visto antes uno de cerca, puede pensar que el aguijón es simplemente como una aguja hipodérmica. La imagen que nos parece en la mente es la de una jeringuilla cargada con un líquido que nos inyectan en la piel. La punta de la aguja es fina y bien afilada. Y penetra gracias a la fuerza que ejercemos. Se rasga la piel y penetra. Sin embargo, sin ser del todo errónea, esta imagen difiere del proceso sutil y complejo que utilizan las avispas.
El aguijón de las avispas es una estructura compleja. Está formado por tres elementos: un estilete y dos lancetas. En la imagen número 2, se pueden ver la partes separadas de los aguijones de avispa asiática y avispa germánica. La parte gruesa es el estilete y las finas son las lancetas. El estilete viene a ser un canal hueco por el que circula el veneno. Pero por la parte externa, tiene otro canal para acoger las dos lancetas que se mueven libremente en un movimiento de vaivén. En la imagen número 3, se puede ver la punta del estilete del que sobresale una de las lancetas. Cada lanceta acaba en una punta aguda y uno de sus costados está aserrado. Es como un arpón que rasga y a la vez atrapa al dificultar que salga.

Fig 2. Aguijones de avispa asiática (izquierda) y de avispa germánica (derecha)./ C. Pradera 05-2026
¿Cómo ocurre la picadura? Recurro a un excelente esquema que Robin Edwards publicó en 1980 en su manual dedicado a las avispas sociales (figura 3) [1]. Cuando la avispa acerca el aguijón a la piel, una de las lancetas sobresale y se clava en la piel. Como un arpón, la lanceta penetra. Y cuando retrocede impulsa el estilete hacia dentro. Entonces sale la otra lanceta que lleva el estilete más adentro. Las dos lancetas se mueven coordinadamente en vaivén múltiples veces para hacer más profunda la herida. Y al mismo tiempo, con su movimiento impulsan la salida del veneno. Es un trabajo de perforación perfectamente diseñado. Las hormigas tienen un aguijón con la misma estructura y funcionamiento. En el caso de insectos hematófagos como los mosquitos, su estructura y funcionamiento es similar, aunque más complejo porque no solo inyectan sustancias, sino que además succionan.
En esta entrada, publico también otras imágenes del fabuloso libro de Edwards (figuras 4-6). Complementan la explicación que he dado con esquemas y fotografías. Y para finalizar, una reflexión. Es cierto que la sustancia que inoculan es la principal causa de la reacción alérgica que padecen las personas que padecen una picadura. Pero parece que contiene más cosas que inoculan de manera involuntaria. El aguijón puede estar sucio y contener bacterias que penetran en el organismo junto con el veneno. Es un tema interesante porque puede haber bacterias que pasen directamente a la sangre. En un estudio de 2023, no se encontraron bacterias patógenas, pero sí otras que está por determinar el papel nocivo que pudieran tener.
Notas:
[1] R. Edwards. 1980. Social wasps. Their biology and control. The Rentokil Library. 398 pp.
[2] I. Gkitsaki, A. Papachristoforou, S. Michailidou et al. 2023. The transmittable through stinging microbiota differs between honeybees and wasps: a potentially greater microbial risk of the wasp sting for humans. International Microbiology, 26: 663-674.





