Carlos Pradera, Barcelona, 30-11-2025
Tolva es un modesto municipio de la provincia de Huesca con un censo que no llega a las 150 almas (figura 1). Se encuentra a unos 700 metros de altitud en la bonita comarca de la Ribagorza. Es un buen lugar para pasar unos días de descanso donde impera la tranquilidad. Un pueblo es un lugar estupendo para encontrar insectos adaptados al medio urbano. Los insectos que calificamos como sinantrópicos, o también antropófilos, se adaptaron a la vida con los humanos en casas centenarias de pueblos y aldeas. Y evolucionaron en ese ambiente donde antes era habitado no solo por numerosas familias, sino por animales domésticos de todo tipo. En la actualidad, la mayor parte de personas vivimos en la ciudad, pero hasta no hace mucho era al revés.
En Tolva aproveché para buscar insectos en un apartamento en el que pasé unos días. La mínima fue de 2ºC y la máxima de 12ºC. En el exterior, pocos insectos había. Detrás de un armario encontré no solo polvo acumulado, sino también pequeños insectos (figuras 2 y 3). Con un frasco de muestras y unas pinzas blandas, me arrodillé para recoger algunos. Lo primero que observé fueron adultos de escarabajo araña (Ptininae) (figura 4). No son coleópteros fáciles de encontrar por lo que es interesante. Las veces que los he visto es en viejos edificios. Al ver el pronoto brillante y sin pelos, pensé que podía tratarse de Gibbium psylloides. En la península Ibérica tenemos dos especies de este género. Además está Gibbium aequinoctiale que es más escasa. Con la ayuda del estereomicroscopio y de la obra de referencia de Xavier Bellés [1], he podio corroborar que son ejemplares de Gibbium psylloides. En total, recolecté unos 40 individuos adultos. Todos estaban muertos. En las imágenes 5 a 7, se puede ver detalle de algunos.
Ahora bien, también encontré otros coleópteros en la muestra. En número, destacaron los derméstidos. Son varias las especies que completan su ciclo de vida en interiores. En este caso encontré, larvas, mudas y adultos de Anthrenus verbasci. Las larvas de estos coleópteros sobreviven con lo que encuentran como, por ejemplo, los restos de otros insectos. Los derméstidos se pueden encontrar prácticamente en todos los edificios. Y por lo general, completan un ciclo al año. En menor número encontré dos adultos de Tribolium castaneum. Es otro coleóptero habitual. Tiene la capacidad de volar. Es una plaga de los productos alimentarios almacenados, pero se puede alimentar de una gran variedad de materiales. Por lo que he podido constatar, incluso de insectos muertos [2]. Y también en bajo número, recolecté dos adultos de Nicobium castaneum. Se trata de una carcoma de la subfamilia Anobiinae, de la cual son varias las especies adaptadas a la madera obrada en interiores. Nicobium castaneum no es la especie más común, pero no es rara. Este año ya va la segunda vez que la encuentro. La larva se alimenta de madera de pino.
Entre los insectos voladores, del orden de los lepidópteros había una polilla de la ropa o Tineola bisselliella. Y del orden de los dípteros encontré algunos individuos de las familias Drosophilidae, Phoridae, Psychodidae y Sphaeroceridae. En general, son familias habituales en interiores. Y si cambiamos de clase, destaca un individuo de Porcellionides pruinosus, cochinilla de la humedad que en el medio urbano puede ser calificada como de ubicua. Además, la encuentras en una planta baja y en un ático. La he encontrado incluso en casas de campo que se hace difícil pensar como llegó. Y para acabar, están las arañas, siempre presente en interiores. Me esperaba encontrar una araña de rincón mediterránea (Loxosceles rufescens), pero solo vi algunas mudas (figura 8).
Volviendo a Gibbium psylloides, apuntar que es un pequeño coleóptero que mide 1,8-2,9 mm de longitud. Xavier Bellés estableció su distribución por la región paleártica. La da como ampliamente distribuida en la península Ibérica. La clasifica como especie adaptada al medio urbano y a interiores. Puede completar varios ciclos al año en buenas condiciones. En el apartamento solo encontré adultos. Esto me hace pensar que son individuos que se han ido acumulando a lo largo de años llegados desde otro punto.
Robinson escribe que la larva se alimenta de «lana, cuero y sebo». Y se encuentra en todo tipo de edificios como «casas, hoteles, almacenes, molinos y graneros». La larva permanece en el interior del alimento durante su desarrollo y pupa sobre este. Los escarabajos araña los relaciono principalmente con nidos de aves. Esto es lo que me he encontrado a lo largo de los años. En Tolva abundan las especies domésticas como la paloma común y el gorrión. Hasta el momento, no he visto alimentos infestados con escarabajo araña, a pesar de que aparece listado en manuales sobre insectos plaga de productos almacenados.
Notas:
[1] X. Bellés. 1990. Coleoptera. Ptinidae, Gibbiinae. Fauna Ibérica, 0. 43 p.
[2] C. Pradera. 25-11-2023. El escarabajo castaño de la harina, Tribolium castaneum (Coleoptera, Tenebrionidae), también se alimenta de insectos muertos. El desinsectador y desratizador.
[3] W.H. Robinson. 2005. Urban Insects and Arachnids: A Handbook of Urban Entomology. Cambridge University Press. 480 p.







