Carlos Pradera, Barcelona, 24-07-2024
La ermita de Sant Beado se encuentra a 1.677 metros sobre el nivel del mar en el Valle de Unarre, Lleida (figura 1). Es un remanso de paz rodeado de las montañas verdes del Pirineo (figura 2). Estuve cerca de una hora en el lugar. Tuve la suerte de que no hubiera nadie más que mi mujer y yo, lo cual aporta una experiencia más plena. Uno envidia a los eremitas que tenían una vida separada, sencilla y simple. La ermita está en buen estado gracias a la buena gente que se encarga de ello. Por suerte, en este mundo abundan más los buenos que los malos, aunque estos últimos se hacen notar.
Sobre las flores había coleópteros entre los que destacaban los longicornios (Cerambycidae). Por su belleza, me fijé en los Clorophorus trifasciatus (figuras 3-10). Intentando sacar el máximo beneficio a la cámara del teléfono móvil, aproveché para tomar fotografías. Esta especie se encontraba sobre flores blancas como se puede apreciar. Es una especie común en la zona donde vivo. Según Eduard Vives, es abundante en toda la península Ibérica y tiene una distribución por Europa Meridional y África del Norte [2]. Se encuentra desde el nivel del mar hasta alta montaña [3]. Es de tamaño medio de unos 10 mm de longitud. Su porte, como se aprecia en las fotos, es característico. Se puede confundir con Chlorophorus hungaricus, especie muy parecida, pero que se encuentra en Europa oriental [3].
La larva de Clorophorus trifasciatus se desarrolla sobre ramas muertas de árboles del género Quercus principalmente, pero también sobre otras muchas plantas [2]. Tiene un ciclo anual y los adultos aparecen de abril a septiembre donde se los puede ver sobre flores de umbelíferas [3]. No se asustan cuando uno se acerca para tomar unas fotografías. De hecho, la belleza de este coleóptero queda realzada sobre el fondo blanco de las flores.
También encontré otros interesantes insectos. De hecho, en verano en el Pirineo lo que no faltan son insectos. Destaco una pareja de Mylabris quadripunctata (Meloidae), especie que no es rara de ver (figuras 11-12). Después de la cópula, la hembra de este género pone los huevos en el suelo donde la larva depreda puestas y larvas de otros insectos que completan su ciclo en el suelo. En el caso de Mylabris variabilis, la hembra pone los huevos cerca de una puesta de saltamontes de cuyos huevos se alimenta la larva [4]. Y también encontré un ejemplar de Sesia apiformis, mariposa conocida como perforadora de los chopos (figuras 13-14). Para mí es poco común. La hembra hace la puesta sobre la corteza de árboles caducifolios, principalmente Populus. La larva se introduce en el tronco donde completa su crecimiento. Cumple un ciclo por año apareciendo los adultos en primavera-verano. Es una mariposa grande de unos 5 cm que no solo sorprende por su aspecto mimético con abejas y avispas, sino también por su vuelo sonoro. Te das cuenta de su presencia cuando pasa volando cerca.
Notas:
[1] Sant Beado. Wikipedia. Enlace: ca.wikipedia.org/wiki/Sant_Beado (consulta: 24-07-2024).
[2] Vives, E. 2000. Coleoptera, Cerambycidae. Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), Madrid. Serie Fauna Ibérica, 12. 716 p.
[3] Vives, E.. 2001. Atlas fotográfico de los cerambícidos íbero-baleares. Argantia Editio, Barcelona. 287 p.
[4] Pan, Z. & M.A. Bologna. 2014. Taxonomy, Bionomics and Faunistics of the Nominate Subgenus of Mylabris Fabricius, 1775, with the description of five new species (Coleoptera: Meloidae: Mylabrini). Zootaxa, 3806(1): 1-78.













