Recetas del siglo XVIII para exterminar las chinches de cama

C. Pradera, Barcelona, 05-11-2015

Buscando en la hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España1, he encontrado tres escritos interesantes para el exterminio de la chinche de cama de la segunda mitad del s. XVIII. Se trata de las recetas más antiguas que hasta el momento he encontrado escritas en castellano. Los dos primeros fueron publicados en el periódico de Madrid llamado El Semanario Económico, uno en 1766 y otro en 1778. Y el tercero fue publicado en el Diario de Madrid en 1789. Aunque hay que hacer constar que el publicado en 1778 parece ser una copia de un texto publicado en 1760 en otro periódico llamado Diario Económico. Por tanto sería el más antiguo.

En el texto de 1766 se explican dos métodos: una fumigación mediante el uso de resinas de plantas quemadas en un brasero y un pincelado a base de un receta que contiene mercurio fijado con huevo. En el texto de 1778, se explica la clásica fumigación con dióxido de azufre a partir de la quema de azufre. Y en el de 1789, se explican dos métodos: una fumigación similar a la del texto de 1776 y un pincelado con una receta a base de trementina.

A continuación se puede leer el texto transcrito en el cual he conservado la ortografía, aunque he modificado la acentuación para acomodarla a la actual.

1/ Texto publicado en el Semanario Económico el jueves 12 de junio de 1766 (n. XXIII), páginas 181 y 182:

«MODO SEGURO PARA EXTERMINAR CHINCHES

»»181. En un brasero de carbones encendidos, se echa una onza de gálbano2 y otra de asafétida3. Estas drogas son sucos gomosos, que se exprimen de ciertas plantas, y que se hallan fácilmente en las boticas, y tiendas de droguería. Después de haver quitado las camas, y hasta las tablas de ellas, se esparce todo por el suelo; se tiene el quarto bien cerrado, y con un trapo se cierra la abertura de la chimenea. Esta operación es menester hacerla por la mañana muy temprano, y no abrir el quarto hasta la noche, a la hora de acostarse. Al punto que el vapor de las drogas se exhala, las chinches caen en movimiento; y si quedan algunas, al día siguiente se hallan secas. Una onza de estas drogas, basta para sahumar dos camas, o dos quartos. Si por casualidad ha escapado alguno de estos incómodos insectos, se podrá repetir la operacion. El tiempo mas apropósito para hacerla, es en el de los grandes calores. Repetidas experiencias han confirmado el sucesso, y eficacia.

»»Como no todos se adaptarán a sufrir el mal olor, que aunque poco que queda los primeros días en el quarto sahumado se añade este otro medio de liberarnos de tan molestos enemigos: tómese una onza de azogue4, y las claras de cinco, o seis huevos; mézclese, y bátase todo junto en un plato, o mortero de madera, con una brocha, o escobilla, hasta que las bolas del azogue apenas se perciban; después desarmada la cama, se irán acomodando sus piezas, unas tras de otras, y cepillándose bien para quitarles todo el polvo, y vasura, pero sin lavarlos; luego se untarán todas las junturas, y endiduras de la cama con la expressada composición, y dexará assí secar. Se previene que las maderas de la cama no se han de lavar después en ningún tiempo. Desde la primera aplicación de este remedio se destruirán enteramente las chinches; pero si quedare alguna, repitiendo la operación, seguramente quedarán todas aniquiladas.»

2/ Texto publicado en el Semanario Económico el jueves 21 de mayo de 1778 (n. XXXII), páginas 254 y 255:

«MODO DE DESTRUIR LAS PULGAS, CHINCHES, Y RATONES DE UNA CASA

»»239. No hay cosa más fácil que destruir estos animales, e insectos. El secreto es infalible. La experiencia lo ha acreditado siempre que se ha puesto en uso. Póngase un poco de azufre en una vasija de barro, o de hierro; y después de haberla puesto en medio del quarto, póngase fuego dentro de ella, teniendo cuidado de cerrar uy bien todas las puertas, y ventanas, para que el vapor se comunique por todas partes, y no salga fuera. Este vapor no le pueden sufrir las pulgas, y en particular las chinches, y las hace morir indefectiblemente. Es verdad que el olor es desagradable; y así para que no se comunique al lienzo, o a otras cosas, se pueden pasar a otro quarto. Por lo que mira a las tapicerías, y muebles, es necesario dexarlos; porque puede haber en ellos estos insectos, y las más veces sucede que las chinches hacen en ellos su nido, y depositan sus huevos: el olor los hace reventar. No hay que temer que el azufre eche a perder cosa alguna; solo quedará el olor, que se disipará dentro de algunos días, dexando después las puertas, y ventanas abiertas. Si se quiere evitar la incomodidad de ese olor, se puede hacer esta operación por partes; esto es, en un quarto mientras que se habita en otro. De este modo se verá toda la casa libre de estos insectos. Por lo demás, el olor del azufre es más desagradable que dañoso, pues lejos de hacer mal es saludable, y los médicos le mandan usar en muchos casos: dexando las ventanas abiertas, en una noche se disipa quasi el olor. Diar. Ec. Julio 1760.»

3/ Texto publicado en el Diario de Madrid5 el sábado 15 de agosto de 1789 (n. 227), páginas 905 y 906:

«Excelentes, y experimentadas recetas para exterminar de todo punto las chinches.

»»El primero de estos remedios no consiste mas que en una simple fumigacion, para la qual se hechan en un braserillo de buena lumbre una media onza de galbanum2, y otro tanto de assafetida3 que son unas drogas, ó gomas resinosas que las venden los Drogueros, y los Boticarios, y de un humo y olor muy penetrantes. Con este humo se van sahumando las sabanas, mantas, colchas, almohadas, y colchones de la cama, como tambien los banquillos y tablas, ó si es catre, y asimismo las sillas, mesas y demas muebles que haya en la alcoba; y aun sino se quiere tanta prolixidad, basta el dexar el braserillo en medio de ésta, y cerrarla muy bien las puertas, y ventanas, hasta tapar con unos trapos la boca de la chimenea, si la tiene. Esta operacion se hace por la mañana temprano, y se tiene bien cerrada la alcoba para no abrir su puerta hasta la hora de irse á acostar. Luego que el vapor de las drogas se ha insinuado por todas aquellas ropas y maderas, no dexa chinche que no atolondre sofoque y mate, y se las vé caer y desprenderse sin movimiento; con la circunstancia de que si aun quedan y resisten algunas, al siguiente, ó á los otros dos dias se las halla consumidas y secas. Una onza de cada droga de las dichas, basta para la fumigacion de dos camas, y acaso de dos alcobas con todos sus trastos, y el tiempo mas oportuno de hacerlo, es ahora por las mañanas de los dias que hace mucho calor.

»»Para el otro remedio contras estos asquerosos y molestos insectos, se toma un poco de espirito de vino bien rectificado, hasta en cantidad de medio quartillo, y otra tanta porcion de aceyte nuevamente destilado; ó en su lugar, el espiritu de terebentina6 en igual dosis. Mezclense bien estos líquidos, y quando ya estén bien rebueltos, hechese dentro una media onza de alcanfor machacado groseramente, que ello se desleirá al cabo de algunos minutos. Luego que el todo esté bien incorporado, tomese una brochita, y bayanse untando de aquel compuesto todas las rendijas, y grietas de las maderas de camas, catres, y otros trastos infestados de chinches, y no quedará una con vida, y aun perecerán los huevecillos.»

Notas:

1. Web de la Biblioteca Nacional de España: http://www.bne.es/</u

2. El galbanum o gábano es una resina gomosa y aromática que procede de plantas umbelíferas (Apiaceae) del género Ferula, principalmente de Ferula gummosa (o también Ferula galbaniflua) originaria de Asia que se usaba en medicina. Se extrae mediante una incisión en la raíz. En el Antiguo Egipto se utilizaba para la fabricación de cosméticos y en el embalsamamiento.

3. La assafetida  o assaofetida es una resina que se extrae del tallo de la planta Ferula assafoetida, una especie de planta umbelífera (Apiaceae). Se utiliza como condimento alimentario o como remedio contra diversos males.

4. Mercurio.

5. Periódico fundado el 1 de febrero de 1758 bajo el nombre de ‘Diario Noticioso, Curioso, Erudito y Comercial, Político y Económico’, siendo el primer diario publicado en España. A partir de enero de 1788 pasa a llamarse ‘Diario de Madrid’. Cesa su publicación el 31 de diciembre de 1814. Ejemplares disponibles en la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España, http://www.bne.es/

6. La terbentina o trementina es un líquido volátil e incoloro que se produce mediante la destilación de resina de diversas especies de conífera.

Fig 1. Página 906 de 15 de agosto de 1789 del ‘Diario de Madrid’./ Biblioteca Nacional de España, Hemeroteca Digital

Fig 2. Página 907 de 15 de agosto de 1789 del ‘Diario de Madrid’./ Biblioteca Nacional de España, Hemeroteca Digital

2 comentarios en “Recetas del siglo XVIII para exterminar las chinches de cama

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