Un caso de infestación por colémbolos Entomobrya atrocincta (Collembola, Entomobryidae) en una industria

Vídeo 1. Colémbolos Entomobrya bajo tejas en la cubierta de una industria./ C. Pradera 04-2025

Carlos Pradera | Barcelona, 18-02-2026

Recupero en esta entrada un interesante caso de infestación por colémbolos que ocurrió en abril del pasado año 2025. Si bien son insectos comunes en el medio urbano, es la primera vez que tengo un caso parecido. Tampoco recuerdo que nadie me haya hablado de algo similar.

Los colémbolos son hexápodos presentes en el medio urbano que prosperan en condiciones de humedad y se nutren de materia orgánica en descomposición, hongos, polen, algas y heces de artrópodos [1]. Abundan en exteriores en lugares donde se acumula la humedad. Pueden acceder ocasionalmente buscando humedad cuando su hábitat exterior se seca [2]. Sin embargo también se pueden desarrollar en interiores. A veces, aparecen en sótanos cerca de desagües donde proliferan en interior de arquetas y albañales. O se encuentran bajo macetas en ventanas y balcones. Además, en control de plagas son familiares en tratamientos contra termitas subterráneas (Reticulitermes). Los colémbolos son un indicio de eliminación de una colonia cuando aparecen en las estaciones de cebado [3].

Fig 1. Colémbolos atrapados entre el papel y el retractilado./ C. Pradera 04-2025

EL CASO

Como suelo comentar, lo que me gusta de mi oficio es que cada día se aprende. Eso sí, hay que ser observador y tener la mente abierta. A veces te encuentras casos que rompen un poco los esquemas. Como decía, los colémbolos están ahí sin actuar como plaga hasta que se dan las condiciones idóneas y superan el umbral de tolerancia. Esto ocurrió en abril del pasado año en un cliente que tiene requisitos de calidad altos. Empezaron a ver colémbolos en un almacén donde guardan papel que se encuentra apilado sobre palés. Eran visibles sobre el papel donde quedaban acumulados tras el retractilado. En la imagen número 1, se pueden ver individuos entre el papel y la película plástica con la que se protege la mercancía.

El cliente se alarmó, ya que llegaron quejas de los clientes y temían devolución de mercancías. No sabían a qué se debía la aparición de colémbolos y se pensó que podrían ser por los palés mismos o la materia prima. El 16 de marzo, tuve la oportunidad de acudir a la nave industrial para ver si se podía llegar a la causa raíz y dar solución a la infestación. Lo fácil hubiera sido encontrar el origen en la llegada de material exterior, pero habían muchos. Lo primero fue ver si las condiciones exteriores permitían su proliferación. El año pasado, a finales de invierno, llovió mucho en la zona. Quizás había habido un movimiento de colémbolos cuando esas zonas donde se pudieran haber desarrollado quedaban secas. Pero alrededor de la nave, no se veía nada. Además, estaba rodeada por un piso de hormigón y asfalto con funciones de aparcamiento.

Fig 2. Colémbolos bajo tejas./ C. Pradera 04-2025

Entonces pensé en la cubierta de la nave, formada por un viejo tejado a base de tejas. Solicité el acceso y allí encontré el origen. La mayor parte de las tejas estaban bien sujetas, pero algunas se movían. Al levantarlas vi que tenían cientos de colémbolos debajo (figura 2). En el vídeo número 1, se pueden ver cómo corretean en todas direcciones al ser descubiertos. Recolecté los que pude con ayuda de un aspirador entomológico y los metí en alcohol. Además de la humedad que acumulaba la cubierta debido al invierno lluvioso, también se veía polvo amarillo que noera otra cosa que polen de pino de los bosques que rodean el núcleo urbano donde se encuentra el cliente. Ambos factores propiciaron un rápido desarrollo de los colémbolos.

Mi hipótesis de trabajo fue que los colémbolos habían aparecido en el interior debido a que la cubierta se estaba secando. El mes de abril estaba siendo caluroso. El día que hice la inspección hacía calor. Esto empujaba a los colémbolos a moverse y encontrar otro lugar donde sobrevivir. La cubierta de la nave industrial tiene más de medio siglo con la configuración clásica de tejado en dientes de sierra, muy utilizada antaño porque aprovechaba la luz natural. Por supuesto, no hay manera de frenar la entrada de colémbolos en la nave. Estos son alargados de 1 mm de longitud aproximadamente que pueden pasar por rendijas de 0.2-0.3 mm de ancho. En las imágenes 3 a 5 se pueden ver ejemplares, todos pertenecientes al género Entomobrya, común en estructuras.

Fig 3. Colémbolos del género Entomobrya recolectados de la cubierta./ C. Pradera 04-2025

La dificultad del caso fue lidiar con el responsable del cliente que quería una solución para ayer. En primer lugar, le costó entender que el problema lo tenía en el edificio, porque le resultaba más fácil creer que venían en la mercancía. Cuando entendió el origen, se le explicó que evitar la entrada era imposible en un edificio viejo y de esas características. Y lo peor fue cuando quiso que se tratara con insecticida toda la cubierta, a lo cual me opuse. El operativo sería complicado y, por principios, me niego a echar insecticida sin conocimiento. Así que se hizo un tratamiento en interiores, en paredes y en perímetros. No tuvo el efecto deseado por el cliente que quería una eliminación total. El cliente además no tenía protocolos adecuados. Entraban los palés de la zona sucia (almacén) a la zona limpia (producción) sin revisar y limpiar antes. A todo esto, al cabo de dos semanas subí de nuevo a la cubierta y ya no había ningún colémbolo. Añado que en noviembre de 2025 volví a subir para saber si las lluvias habían propiciado la aparición de colémbolos. Y el resultado fue negativo.

COLÉMBOLOS IMPLICADOS

Como indicaba, los colémbolos están presentes en estructuras en bajo número y pueden actuar como plaga en determinadas ocasiones, debido básicamente a unas condiciones ambientales de humedad. Es por ello que en la literatura de control de plagas hay poca información. En su manual de entomología urbana, Robinson menciona como común a diferentes especies de la familia Entomobryidae, adaptables a la vida en estructuras. Menciona especies de los géneros Entomobrya, Lepidocyrtus y Seira [1]. Por otra parte, en España, Arbea ha documentado infestaciones domésticas provocadas por colémbolos [4, 5]. En concreto ha citado para la península Ibérica, casos de Entomobrya nigrocincta y Entomobrya schoetti.

Fig 4. Colémbolo hembra del género Entomobrya recolectados de la cubierta./ C. Pradera 04-2025

Hasta donde yo he podido llegar con la lupa binocular, la infestación fue debida a la especie Entomobrya atrocincta, especie que por su dimorfismo sexual ha causado una confusión taxonómica. En 2008, Ramel et al. la describieron de nuevo indicando por primara vez su dimorfismo sexual, cosa que la separaba de otras especies [6]. Sucede que las hembras de E. atrocincta se pueden confundir con otras especies que no presentan dimorfismo. Sin embargo, en 2012, Jordana asimiló la descripción de Ramel et al. con la especie E. nigrocincta [7]. Aquí pareciera que se empezaba a desentrañar el embrollo hasta que, desde el otro lado del Atlántico, autores norteamericanos mantienen que la especie que presenta dimorfismo sexual es E. atrocinta [7]. Carezco de conocimientos del género y de las especies. Por tanto, para mí, la prudencia es hablar de E. atrocinta. Arbea identifica E. nigrocincta en su nota sobre infestaciones domésticas siguiendo la asimilación de Jordana. Esperemos que en un futuro estudios moleculares aclaren el estatus taxonómico de ambas especies.

En la imagen número 3, se pueden ver algunos de los ejemplares que recolecté donde se aprecia el dimorfismo sexual. El macho tiene una coloración anaranjada, mientras que la hembra es de color crema con bandas oscuras (figuras 4 y 5). Además, hay diferencias de tamaño, ya que el macho es menor (<1 mm de longitud) que la hembra (<1.5 mm) [6, 8]. Robinson indica que su distribución es cosmopolita y que se ha sido encontrada en macetas y también infestando leche en polvo [1]. En la península Ibérica está ampliamente distribuida y ha sido encontrada en diversidad de ambientes. Es una especie epigea que puede desarrollarse rápidamente en condiciones adecuadas. Pero no he encontrado datos sobre su ciclo biológico.

Fig 5. Colémbolos del género Entomobrya recolectados de la cubierta./ C. Pradera 04-2025

CONCLUSIONES

Esta es la primera vez que constato una infestación de colémbolos en un interior industrial afectando a la actividad de una compañía. Según me informaron, llevan más de diez años trabajando y nunca antes habían tenido una infestación por colémbolos. Su presencia no causa daños en la instalación, en las mercancías ni en las personas. simplemente indican un problema ambiental, el exceso de humedad. Sin embargo, en el caso de este cliente es una pérdida económica porque puede provocar el rechazo de mercancías en el cliente final. Si aparecieran masivamente en un centro de curas, también actuarían como plaga.

Si bien la presencia de colémbolos bajo tejas no es rara (observación personal), la densidad poblacional observada fue excepcional. Posibles factores que contribuyeron a esta proliferación fueron la floración de pinos, que depositó polen en la cubierta, y un invierno lluvioso. Una segunda inspección, realizada a finales de marzo, no reveló colémbolos bajo las tejas. Este hallazgo apoya la hipótesis de un desplazamiento de la población debido a la desecación de su hábitat original.

Notas:

[1] W.H. Robinson. 2005. Urban insects and arachnids: a handbook of urban entomology. Cambridge University Press. 480 pp.

[2] S.A. Hedges. 2004. Occasional invaders & overwintering pests. Pp: 1028-1097. En: A. Mallis, S.A. Hedges & D. Moreland, D. (Eds.). 2004. Handbook of pest control. Ninth Edition. GIE Media, 1397 pp.

[3] C. Pradera. 04-08-2016. Síntomas de eliminación de una colonia de termitas subterráneas (Reticulitermes). El desinsectador y desratizador.

[4] J.I. Arbea. 2012. Nuevos datos sobre infestaciones domésticas de colémbolos ibéricos (Collembola). Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa, 51: 361-362.

[5] J.I. Arbea. 2018. Nuevo caso de infestación doméstica por colémbolos (Hexapoda, Collembola) en el sur de Galicia (España). Arquivos Entomolóxicos, 19: 203-206.

[6] G. Ramel, E. Baquero, R. Jordana. 2008. Biodiversity of the Collembola Fauna of Wetland Kerkini (N. Greece), with description of the sexual dimorphism of Entomobrya atrocincta Schött 1896 (Collembola: Entomobryomorpha). Annales de la Société entomologique de France (n.s.), 44(1): 113-128.

[7] R. Jordana. 2012. Synopses of Palaearctic Collembola: Capbryinae & Entomobryini. Soil Organisms, 84: 1-390.

[8] A.D. Katz, R. Giordano & F. Soto-Adames. 2015. Taxonomic review and phylogenetic analysis of fifteen North American Entomobrya (Collembola, Entomobryidae), including four new species. ZooKeys, 525: 1-75.

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