
Fig 1. Vista frontal de un macho de Periplaneta americana. A la izquierda, vista de las mandíbulas tras retirar el labro./ C. Pradera 10-2025
Carlos Pradera, Barcelona, 11-11-2025
La cucaracha americana (Periplaneta americana) es un insecto que se puede alimentar de una amplia variedad de alimentos. Es por ello que decimos que se trata de una especie omnívora [1]. No todos los insectos están dotados de esta capacidad que les da una gran ventaja. Para ello es esencial sus dos fuertes mandíbulas con los que corta y tritura un alimento por duro que sea. Quienes nos dedicamos al control de plagas, nos sorprende como una cucaracha es capaz de roer un bloque de rodenticida hasta no dejar absolutamente nada. Cuando empecé en control de plagas, recuerdo que las bolsitas de rodenticida en grano aparecían totalmente vacías. Dudaba de si se trataba de un ratón. Sin embargo, la bolsa tenía un agujero circular y perfectamente roído por el que se introducía hasta la fuente de alimento.
En la imagen número 1, muestro dos imágenes en vista frontal de la cabeza de una macho de cucaracha americana. A la izquierda no se ven las mandíbulas porque se encuentran ocultas detrás de un tegumento formado por el labro. A la derecha, quedan al descubierto después de haber retirado con un bisturí este tegumento. Como se puede ver, son mandíbulas grandes y afiladas, ya que tienen muchos dientes. Si fuera un insecto agresivo como una hormiga o avispa, podría defenderse pegando un mordisco doloroso.

Fig 2. Vista frontal y mandíbulas de cucaracha americana (izquierda) y de avispa asiática (derecha)./ C. Pradera 10-2025
Para entender lo que representan estas mandíbulas para una cucaracha, nada mejor que compararlas con las de otro insecto. En la imagen número 2, se pueden ver juntas las mandíbulas de la cucaracha americana y de la avispa asiática (Vespa velutina). Y en la imagen número 3, se puede ver más en detalle. Sabemos que las mandíbulas de la avispa asiática son vitales para la supervivencia de la colonia. Las obreras cazan insectos como abejas que atrapan con sus patas y trituran con sus mandíbulas. Cortan la cabeza y el abdomen de su presa para quedarse solo con el tórax, la parte con más proteína. Luego la trituran y amasan para convertirla en una pasta con la que alimentan a las larvas.
Al observar las mandíbulas de la cucaracha americana, no las he visto tan duras y fuertes como las de la avispa asiática. Es por ello que la avispa puede morder más fuertemente y cortar rápidamente a sus víctimas. Aunque a ello también ayuda no tener un labro que dificulta meter las mandíbulas como si se tratara de una tijera. Sin embargo, lo que me ha sorprendido es que la cucaracha americana posee más dientes por lo que está más afilada. Esto le dará una ventaja para cortar y triturar alimentos sin ningún problema. De hecho, en 2015 Weihmann y colegas publicaron un estudio que explicaba cómo eran los mordiscos y daba cuenta de su fuerza [2]. Estimaron que la tensión muscular máxima variaba entre 41 N/cm² y 58 N/cm².

Fig 3. Mandíbulas de la cucaracha americana (izquierda) y de la avispa asiática (derecha)./ C. Pradera 10-2025
Las mandíbulas y la paciencia permiten a este insecto horadar materiales. Recuerdo ver una madera con ootecas insertadas. La hembra de la cucaracha americana, antes de depositar y fijar la ooteca, había hecho una pequeña hendidura para favorecer la fijación. Años atrás en una residencia de ancianos, encontré los lomos de algunos libros roídos [3]. Me explicaron que estos daños los causaba la cucaracha americana. Tuve dudas iniciales hasta que vi que estaban roídos y había excrementos. Las bibliotecas con documentos antiguos a base de materiales como pergamino y cuero son objeto de la voracidad de las cucarachas.
Por supuesto, las cucarachas aprovechan todos los recursos disponibles como excrementos y cadáveres de su propia especie. Esto puede parecer aberrante, pero las convierte en grandes recicladoras. No solo son útiles en el medio natural, sino en el alcantarillado.
Notas:
[1] S.J. Barcay. 2004. Cockroaches. Pp: 120-215. En. A. Mallis, D. Moreland & S. Hedges. 2004. Handbook of Pest Control. The Behavior, Life History, and Control of Household Pests. Ninth Edition. GIE Media Inc., USA. 1.397 p.
[2] T. Weihmann, L. Reinhardt, K. Weißing, T. Siebert & B. Wipfler. 2015. Fast and Powerful: Biomechanics and Bite Forces of the Mandibles in the American Cockroach Periplaneta americana. PLoS One, 10(11): e0141226.
[3] C. Pradera. 01-03-2016. Sobre la cucaracha americana (Periplaneta americana) en bibliotecas. El desinsectador y desratizador.