Un caso de infestación en interiores de ratón moruno, Mus spretus (Rodentia, Muridae)

Fig 1. Estanterías afectadas por la infestación de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

C. Pradera, Barcelona, 19-09-2021

INTRODUCCIÓN

En esta entrada quiero dar cuenta de un caso de infestación de ratón moruno (Mus spretus) que contradice lo que se ha escrito sobre esta especie en relación al hombre. En la literatura científica se dice que es una especie silvestre no comensal del hombre [1]. Esta afirmación creo que se debe matizar. Así me lo hace ver el conocimiento que he obtenido en los últimos años sobre el ratón moruno. Años atrás, mi campo de acción se circunscribía al medio urbano puro y duro de Barcelona y su área metropolitana. Mis esfuerzos se circunscribían contra el ratón doméstico (Mus musculus). Y si alguna vez tuve un caso de ratón moruno, no lo supe ver.

Sin embargo, ahora muchos de mis clientes se encuentran en polígonos industriales rodeados de campo, en pequeñas poblaciones, en el medio rural, etc. Y esto me ha hecho ver lo extendido que se encuentra el ratón moruno, al cual poco se le conoce en nuestro sector. Una razón importante es porque se le suele confundir con el ratón doméstico.

Según lo que he podido observar, el ratón moruno se hace presente en el interior de edificaciones en otoño e invierno cuando. Esto es lo que constato cuando pasamos el verano. En un edificio en el que no ha habido actividad durante la primavera y verano, empieza a haber señales de que acceden ratones. Además, esta presencia se detecta primero en las zonas que tienen contacto con el exterior a través de puertas. Poco a poco entran más al interior. Pero cuando llega la primavera, desparecen.

Cuando tengo un caso de ratón moruno que accede a interiores, le explico al cliente que se trata de una especie silvestre que no se instalará y que no corremos un riesgo importante. Le explico que no es como el ratón doméstico que se instala en interiores y cerca de su fuente de alimentación. Y este sí es un problema. Mi recomendación es ajustar las puertas y tapar agujeros para cerrarles el paso. Aunque con el paso del tiempo, cada día digo esto con la boca más pequeña. Y más después de haber tenido dos casos dignos de estudio. En uno tuve dudas de si el ratón moruno se había instalado en el interior. Pero en el segundo, que es el que describiré, no hay dudas.

Una situación parecida también sucede con el ratón de campo (Apodemus sylvaticus), pero en la zona donde trabajo es una situación menor [2]. Que yo recuerde, en la empresa en la que trabajo llevamos un Ayuntamiento en la comarca del Moianès. Se encuentra rodeado de bosque. Y allí solo hemos detectado ratón de campo puntualmente en interiores. Quizás aquellos que trabajen en zonas a mayor altitud y/o más húmedas se encuentren que el ratón de campo accede en mayor medida a interiores.

Fig 2. Individuos de Mus spretus encontrados en la tienda de alimentación animal./ C. Pradear 02-2021

SOBRE EL RATÓN MORUNO

El ratón moruno ha tenido una historia movida dentro de la taxonomía. En 1909 G. S. Miller lo consideró una subespecie de Mus spicilegus. Y propuso para la Península Ibérica la existencia de dos subespecies, Mus spicilegus hispanicus y Mus spicilegus lusitanicus. Esta clasificación fue seguida por Ángel Cabrera. Posteriormente, en 1943 E. Schwarz y H. K. Schwarz revisaron el género Mus y pasó a ser considerada una subespecie de Mus musculus. Bajo la etiqueta Mus musculus spretus fueron colocados todos los ratones de cola corta del oeste de Europa y del norte de África. Y no fue hasta finales de la década de 1970, cuando investigadores de la Universidad de Montpelllier le dieron el estatus de especie [1].

A simple vista, el ratón moruno se diferencia principalmente del ratón doméstico por su menor tamaño, su cola corta y su diferente coloración. El carácter diagnóstico es la longitud de su cola en relación a la longitud de cabeza y cuerpo. En un adulto, la cola mide 51-76 mm frente a 68-91 mm de cabeza y cuerpo. El peso de un adulto es 8,5-20 gramos [3]. El ratón doméstico tiene un cola casi igual de larga que la longitud de cabeza y cuerpo. Este carácter diagnóstico es el mismo que utilizamos para diferenciar la rata negra (Rattus rattus) de la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus).

Por otra parte, también difieren en el color del pelaje. En su parte dorsal, el ratón moruno es leonado. En cambio, el ratón doméstico tiene un color más grisáceo. Ahora bien, si se mira la parte ventral quede clara la diferencia. El ratón moruno tiene el vientre blanquecino con una línea clara entre dorso y vientre. En cambio, el ratón doméstico tiene el vientre de color blanco amarillento y no tiene una línea divisoria clara, sino un degradado. Es cierto que existen algunas poblaciones de ratón doméstico asilvestradas que pueden tener el vientre blanquecino. En este punto, solo me he encontrado un caso.

En el caso de encontrarnos un individuo muerto y en avanzado estado de descomposición, lo mejor es recurrir a la observación de la dentadura y cráneo. Para ello, recomiendo el libro de Jacinto Román de 2019 dedicado a la identificación de cráneos de micromamíferos en egagrópilas [4].

Fig 3. Distribución de M. spretus./ Palomo 2007 [5]

El ratón moruno se encuentra distribuido por el sureste de Francia, Península Ibérica, Islas Baleares y Magreb, de Marruecos a Túnez. Ahora bien, como se puede observar en el mapa de la imagen número 3, se encuentra ausente en el noroeste de la península. Esto es porque es una especie de ambiente mediterráneo que se desarrolla en espacios abiertos y secos. Como límite se establecen las zonas con una pluviosidad superior a los 1.000 mm [1].

Dicho lo anterior, se comprenderá por qué es tan abundante en la península el ratón moruno. Ocupa una gran variedad de hábitats. Abunda, por ejemplo en los márgenes de campos de cultivo y en zonas periurbanas. Incluso se lo puede encontrar en un parque público de una ciudad como Barcelona que se encuentre bien al interior. O incluso se desarrolla en escolleras como sucede en el Puerto de Barcelona. Encontré una población de ratón moruno que parece haber quedado aislada cuando fue abierta la bocana para barcos de pasajeros.

Tiene una alimentación variada como el ratón doméstico. Su dieta principal se encuentra en los vegetales, pero también se alimenta de insectos y de lo que encuentre. Es una especie social como el ratón doméstico, ya que vive en grupos, aunque son de menor tamaño. Y cosa interesante, se reproduce casi durante todo el año desde marzo a enero con tres máximos en abril-mayo, agosto-septiembre y diciembre [6].

LITERATURA SOBRE CONTROL DE PLAGAS

Ángel Cabrera escribió en 1921 un librito de divulgación titulado ‘Roedores del campo y de los almacenes’ [7]. Al ratón moruno lo denomina ratón de campo y lo clasifica como Mus spicilegus. Explica lo siguiente: “El ratón de campo merece realmente este nombre, pues no entra en las casas, aunque sí en los parques y jardines extensos de las grandes ciudades. En todas aquellas localidades que no pasan de los 1.000 metros de altura se le encuentra lo mismo en los campos cultivados, en los que anida entre las mieses, que en los terrenos incultos, donde se establece bajo las retamas y las cam[b]roneras” (pág. 15). Y añade: “Cuando sobra comida, el ratón de campo se propaga hasta el punto de dar lugar a verdaderas plagas, como la ocurrida en Valencia, términos de Alcira y Carcagente, en el verano de 1908, a consecuencia de haberse abandonado en el campo dos cosechas sucesivas de arroz” (pág. 16).

En 1940 Daniel Nagore publicó un breve manual titulado ‘Ratas y Ratones, temibles enemigos del campo y la ciudad’ [8]. Y aunque no describe su biología y daños, lo incluye junto al ratón doméstico, la rata negra y la rata de alcantarilla en la misma categoría.

En 1950, José del Cañizo Gómez publicó ‘Ratones caseros y de campo’ [9]. Explica esto: “El verdadero ‘ratón de campo’ (Mus spicilegus hipanicus) no se encuentra nunca en las casas. […] Se alimenta, principalmente, de granos. Hace sus nidos en oquedades del suelo, entre las mieses o al pie de las retamas y cambroneras. Cuando la comida abunda, se reproduce el ratón campero hasta el punto de constituir una verdadera plaga que destruye las cosechas en el campo. Pero, por lo común, sus daños están localizados. Esta especie de ratón es muy frecuente en los campos de las provincias centrales de España” (pág. 6).

Podría repasar más literatura de control de plagas. Aparece como una especie dañina para los cultivos. Sin embargo, no se lo cita en interior de viviendas. Cabe la posibilidad que antaño era tan común tener ratón doméstico en las casas que este mantuviera lejos al ratón moruno.

Fig 4. Daños producidos en saco de pienso por Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

UN CASO DE INFESTACIÓN NO OCASIONAL

Como he explicado, la situación respecto al ratón moruno es que si se encuentra cercano a edificios y locales, puede entrar ocasionalmente y en especial a partir del otoño. Puede deberse a dos razones según mi parecer, disminución de recursos alimentarios y un aumento de la población debida a los máximos de reproducción de primavera y verano.

Ahora bien, tuve un caso en enero del pasado año 2020 en el que todo apuntaba a que el ratón moruno se había insalado. Se quejaron de presencia de ratones en la planta baja. Era una casa rodeada de una gran zona ajardinada en Sant Joan de Vilatorrada, Osona. Vi que los ratones accedían a la basura situada en la cocina bajo el fregadero. Realicé una desratización con alfacloralosa. Se encontraron cerca de una decena de ratones muertos. Me quedó la duda de si se habían instalado.

Sin embargo, después de este caso tuve otro en el que quedaba claro que el ratón moruno se había instalado y criado en interiores. Esto fue en una gran tienda dedicada a la alimentación animal con consulta veterinaria. A finales del primer trimestre de 2020 fue abierta esta tienda en Lleida. Se encuentra en una zona comercial ocupada a grandes superficies en la que hay solares pendientes de urbanizar. Es una zona que en el futuro se irá expandiendo a costa de los campos de cultivo que la rodean. Los cultivos son principalmente de árboles frutales.

En mayo fue un técnico con poca experiencia a hacer la implantación del sistema de control de plagas. Al cliente le urgía que fuéramos, ya que nada más abrir la tienda ya tenía ratones. El técnico hizo tres visitas sin dar solución a la problemática hasta que el cliente se quejó. Entonces fui en noviembre a ver qué pasaba. Me encontré una gran problemática. Los ratones se habían instalado en la base de las estanterías donde se exponía el pienso (figura 1). El cliente estaba molesto porque cada semana se retiraban unos cuantos sacos dañados y la cosa iba en aumento. Los sacos afectados eran de 20 kilos, ya que eran los que se colocaban en la balda más baja (figuras 4-8). Esto representaba una gran pérdida.

Al ver esta situación, sin perder tiempo empecé a colocar puntos de control en todos aquellos lugares en los que los ratones estaban instalados, lo cual era fácil porque se veían las señales de paso y había sacos de pienso rotos (figuras 9-13). Dispuse portacebos de seguridad para ratones con cebo húmedo a base de alfacloralosa al 4% (Black Pearl) y también con difetialona al 0,0025% (Frap Pasta). Dispuse la alfacloralosa por su rápido efecto. Aunque siempre está el temor a que algún ratón sobreviva a la bajada de temperatura. Y es por ello que también puse anticoagulantes. Dispuse 40 puntos de control por toda la tienda, lo cual es para mí pasar a nivel de gran desratización. Me llevó unas horas la desratización. La dificultad estaba en que la base de las estanterías no era registrable. Así que los que se encontraban a la vista de los clientes fueron fijados (figura 9).

Ahora bien, al poco de empezar a colocar los puntos de control, vi un ratón que salía por un agujero de la estantería. Vi que se trataba de un ratón moruno. A medida que avanzaba en la instalación, me di cuenta de la problemática de ratón moruno. Al acabar, aproveché para hablar con la encargada de la tienda y con otros trabajadores. Les expliqué que teníamos un caso excepcional, porque la infestación era de ratón moruno. Y según la literatura científica esto no se conocía, porque se describía esta especie como que no entraba en edificios. Una trabajadora me explicó que ella se había dado cuenta de que no era ratón doméstico. Me dijo que le gustaban los ratones y que encontró un nido con crías entre sacos del almacén. Se llevó las crías a casa, los crió y, cuando los vio grandes, los soltó en el campo. Tenía un vídeo que pude visionar. En efecto, se trataba de ratón moruno. Me explicaron que hubo un momento del año en el que se veían correr ratones por la calle. Parece que fue antes de que el solar que tenían cerca, al otro lado de la calle, fuera desbrozado.

Antes de marchar expliqué que a partir del día siguiente encontrarían ratones muertos. Pedí que los guardaran en el congelador y que me enviaran fotografías. Fui haciendo un seguimiento del caso vía telefónica. En una sola aplicación se pudo solucionar la infestación. Sin embargo, aunque desde entonces no ha habido más sacos dañados, y por tanto no se detecta infestación en el interior, sí es cierto que el consumo de rodenticida no ha disminuido en la parte de la tienda cercana al solar pendiente de urbanizar. Esto es justo en la parte de atrás, donde está el almacén.

En las imágenes se pueden ver los daños provocados, individuos muertos de ratón moruno y también se puede ver la situación de los portacebos. Muchos fueron colocados junto a unos agujeros en la base de la estantería por donde salían los ratones. Algunas de las imágenes de ratones muertos fueron tomadas por el cliente (figuras 14-17). En la imagen número 18, se puede ver un ratón junto a cebo con alfacloralosa. La muerte por esta materia activa se produce rápido. El ratón suele encontrarse cerca de donde hubo el consumo. En la imagen número 19 se pueden ver algunos de los cadáveres en avanzado estado de descomposición que recogí de lugares inaccesibles. Como se puede ver, había juveniles.

Fig 5. Daños producidos en sacos de pienso por Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

CONCLUSIONES

Este caso es excepcional. Sin embargo, lo que no es excepcional es la infestación ocasional de ratón moruno en edificios situados cerca del campo [2]. He tenido ocasión de hablar con compañeros del sector que trabajan en zonas con mucha presencia de ratón moruno y me han confirmado este punto. Además, alguno se ha encontrado ratón moruno en falsos techos, lo cual ya hace sospechar algo más. En fin, también cabe la posibilidad que en algún momento una especie silvestre ligue su vida a otra especie, tal y como hicieron el ratón doméstico, la rata negra y la rata de alcantarilla que clasificamos como sinantrópicas.

De estas tres especies se dice que son comensales del hombre, aunque también se puede decir del ratón moruno lo es en algunas ocasiones cuando entra en edificaciones en invierno. Aunque también se puede decir que son plenamente comensales aquellas poblaciones que viven en campos de cultivo. No olvidemos que son medios alterados dedicados a la agricultura.

Un tema interesante es saber si el ratón moruno es una especie autóctona. Se ha sugerido que podría ser originaria de área del Magreb y que fue transportada a Europa [1]. Se cree por dos razones. Por un lado, el género Mus no parece originario de Europa, sino que lo sería de África y Asia tropical. Y en segundo lugar, es una especie que tiene una estrecha relación con el medio agrícola, que no deja de ser un espacio alterado. Se trata de una especie que mantiene una relación estrecha con el hombre.

Notas:

[1] A. Navarro-Castilla, B. Sánchez-González, M.C. Hernández & I. Barja. 2017. Ratón moruno – Mus spretus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. A. Salvador & I. Barja (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. vertebradosibericos.org

[2] C. Pradera. 13-01-2021. El ratón moruno (Mus spretus) y el ratón de campo (Apodemus sylvaticus) como especies comensales ocasionales del hombre. El desinsectador y desratizador.

[3] L. J. Palomo, M. España, M. J López-Fuster, J. Gosálbez & V. Sans-Coma. 1983. Sobre la variabilidad fenética y morfométrica de Mus spretus Lataste, 1883 en la Península Ibérica. Miscel·lània Zoològica, 7: 171-192.

[4] Jacinto Román. 2019. Manual para la identificación de los cráneos de los roedores de la península ibérica, islas baleares y canarias. Manuales de Mastozoología, No 2. Sociedad española para la Conservación y Estudio de Mamíferos (SECEM), Málaga. 122 pp.

[5] Luis Javier Palomo. 2007. Mus spretus Lataste 1883. pp 464-466. En: Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España. L.J. Palomo, J. Gisbert & J.C. Blanco (Eds). Dirección General para la Biodiversidad-SECEM-SECEMU, Madrid. 588 pp.

[6] J. M. Vargas, M. España, R. Haro & V. Sans-Coma. 1984. Estructura poblacional de Mus spretus (Lataste, 1883) en cultivos de caña de azúcar del sur de la Península Ibérica. Miscel.lània Zoològica, 8: 253-262.

[7] Ángel Cabrera Latorre. 1921. Roedores del campo y de los almacenes. Editorial Calpe, Catecismos del agricultor y del ganadero, No 17. 32 pp.

[8] Daniel Nagore. 1940. Ratas y ratones, temibles enemigos del campo y la ciudad. Diputación Foral y Provincial de Navarra/Editorial Aramburu, Pamplona. 16 pp.

[9] José del Cañizo Gómez. 1950. Ratones caseros y de campo. Servicio de Capacitación y Propaganda, Ministerio de Agricultura, Madrid, Hojas Divulgadoras, número 6-50 H. 16 pp.

Fig 6. Daños producidos por Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 7. Daños producidos por Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 8. Daños producidos por Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 9. Portacebos junto a salida de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 10. Señales de paso de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 11. Señales de paso y agujero de salida de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 12. Señales de paso de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 13. Señales de paso de Mus spretus./ C. Pradera 11-2020

Fig 14. Individuos muertos de Mus spretus./ 11-2020

Fig 15. Individuos muertos de Mus spretus./ 11-2020

Fig 16. Individuos muertos de Mus spretus./ 11-2020

Fig 17. Individuos muertos de Mus spretus./ 11-2020

Fig 18. Individuo muerto de Mus spretus./ C. Pradera 02-2021

Fig 19. Individuos muertos de Mus spretus./ C. Pradera 02-2021

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