A propósito de un caso de picadura producida por chinche (Heteroptera) no hematófaga

Fig 1. Imagen de adulto de Zelus ranardii por Simon Pérez.

C. Pradera, Barcelona, 27-01-2021

Escribo esta entrada a propósito de la consulta que me hizo Simón Pérez de Alcalá de Henares el pasado 9 de enero. Le quedo agradecido por pensar en mí y explicarme su caso que considero muy interesante. Espero que su consulta quedara resuelta y satisfecha.

Me explicó en un correo que, estando en la cama, había notado un pinchazo fuerte en el brazo que lo despertó. Al encender la luz, encontró una chinche de unos 2 centímetros. La picadura fue dolorosa porque seguía doliendo después. Al no saber de qué se trataba, tomó unas fotografías. Quería saber de qué insecto se trataba y si era necesario realizar algún tratamiento.

En la imagen número 1, se puede ver una de las imágenes que me envió. Vi que se trataba de una chinche (Heteroptera), pero no la reconocí como una especie hematófaga. Las especies que se alimentan de sangre humana en Europa pertenecen a la familia de los cimícidos (Cimicidae). Tenemos dos especies, Cimex lectularius y C. hemipterus [1]. Su aspecto y tamaño de menos de 1 cm son muy diferentes.

Ahora bien, la mayor parte de las chinches son fitófagas y disponen de una larga y fina probóscide que usan para introducir en el tejido vegetal y succionar los jugos. En el caso de los cimícidos, han adaptado este aparato picador succionador para la ingesta de sangre. La literatura científica refiere diversas familias de chinches fitófagas que puede picar ocasionalmente a personas. Cabía la posibilidad de que se hubiera introducido en la vivienda buscando refugio y hubiera picado a falta de alimento. De hecho, cuando en julio de 2015 dediqué una entrada a la chinche Belonochilus numenius que estaba afectando de manera generalizada a los plátanos de sombra en Barcelona y cercanías, un par de lectores dejaron nota de que habían tenido picaduras [2].

Fig 2. Zelus ranardii. Imagen de Simon Pérez (izquierda) y de Wikipedia (derecha).

Ahora bien, luego pensé en las chinches depredadoras que han adaptado su probóscide para introducir sustancias que inmovilizan a las presas y luego sorber los líquidos internos. Pensé en las chinches asesinas de la familia de los redúvidos (Reduviidae), algunas de las cuales constan en la literatura científica como picadores ocasionales a personas. A esta familia pertenecen los triatominos (Triatominae), subfamilia hematófaga que se encuentra en América y es vector del llamado mal de Chagas.

Ahora bien, el ejemplar de las imágenes no tenía el aspecto de las especies que se encuentran en la Península Ibérica. Y entonces pensé en Zelus renardii, un redúvido exótico en expansión por la península. Y en efecto, tal y como se puede ver en la comparativa de la imagen número 2, se trataría de esta especie. A la izquierda está la imagen que me envió Simón Pérez y, a la derecha, una tomada de la Wikipedia.

El caso de Zelus renardii es interesante. Se trata de un redúvido originario del norte y centro de América que se encuentra en expansión mundial. En 2012 fue detectado por primera vez en Murcia [3]. En 2019 fue publicado un artículo de Marta Goula et al. en el que se daba cuenta de nuevas citas en las ciudades de Barcelona, Castellón, Valencia, Madrid y Sevilla [4]. Esto significaba un rápido avance. Las citas fueron en parques y jardines urbanos. Esto significa que es una especie bien adaptada al medio urbano donde encuentra sus presas. Y esta adaptación a la ciudad facilita su expansión.

En respuesta a Simón Pérez, expliqué que creía que era Zelus renardii y que se trataba de una situación ocasional. Le pregunté si vivía en una casa rodeada de jardín. Me contestó que vivía en una quinta planta y que había un jardín alrededor del edificio. Añadió que los árboles llegaban justo debajo de su ventana. Esta chinche ha sido citada en plantas en balcones y el adulto puede volar. Así que no es extraño que pueda haberse introducido en una vivienda en una quinta planta. Ahora bien, la picadura se produjo durante el período de mayor afectación de la reciente borrasca Filomena que fue entre el 6 y el 11 de enero. Es lógico comprender que hay insectos que puedan buscar refugio en edificios. Y una vez sucedido esto, es también lógico que esta chinche asesina buscara alimento desesperadamente en el brazo de una persona a falta de presas.

Dicho esto, indicar que se trata de una picadura ocasional, pero hay que tenerla en cuenta porque se pueden dar otros casos. El hecho de que esta chinche que se encuentre en expansión no significa que sea un peligro para las personas. Por tanto, si hay que recomendar un tratamiento, creo yo que el más indicado es realizar una limpieza escrupulosa de la habitación con ayuda de un aspirador. No estamos ante una infestación.

Fig 3. Tabla en ‘Medical and Veterinary Entomology’ de Gary R. Mullen & Lance A. Durden, pág. 108.

En la imagen número 3, se puede ver una tabla elaborada por Gary R. Mullen y Lance A. Durden y publicada en el libro ‘Medical and Veterinary Entomology’ de 2019 [5]. La tabla se recoge las familias de hemípteros que pueden picar ocasionalmente. En primer lugar aparecen tres familias de homópteros que hay que tener en cuenta si nos encontramos en un caso de picadura ocasional. En cuanto a los heterópteros, constan 12 familias de las que se han publicado casos por todo el mundo. Los autores destacan dos familias, Reduviidae y Anthocoridae, de las que se han reportado más casos.

Si se tiene en cuenta que estas especies que pican ocasionalmente no son hematófagas, se entenderá que sus picaduras sean dolorosas. Los insectos hematófagos deben picar sin ser detectados, por tanto, buscarán que sean indoloras en el momento de picar. Luego se producirá la hinchazón y el prurito cuando el cuerpo reaccione a las sustancias inoculadas con la saliva. En el caso de los picadores ocasionales notaremos el dolor nada más picarnos. Y puede suceder que luego se produzca una reacción alérgica dependiendo de las sustancias inoculadas como es el caso de los redúvidos.

Para acabar, apuntar el caso de la chinche asesina Holotrichius innesi que mencionan Mullen y Durden en su libro. Esta chinche se encuentra en los desiertos de Sinaí y Negev de Israel. Y su picadura se considera más neurotóxica y hemotóxica que la picadura de las serpientes venenosas de esa región. Se trata de un caso excepcional.

Notas:

[1] C. Pradera. 18-04-2020. Detectada chinche de cama tropical, Cimex hemipterus (Hemiptera, Cimicidae), en Barcelona. El desinsectador y desratizador.

[2] C. Pradera. 06-07-2015. Chinche Belonochilus numenius (Heteroptera, Lygaeidae), plaga de los plátanos de sombra. El desinsectador y desratizador.

[3] Luis Vivas. 2012. Primera cita en España de la especie Zelus renardii (Kolenati, 1857) (Heteroptera: Reduviidae) que representa la segunda cita en Europa. BVNews Publicaciones Científicas, No 1, pp 34-40.

[4] Marta Goula, Ferran Lizana & Adrià Miralles-Núñez. 2019. New records of the Nearctic leafhopper assassin bug, Zelus renardii Kolenati, 1857 in the Iberian Peninsula (Hemiptera: Heteroptera: Reduviidae). Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural, Vo 83, pp 219-222.

[5] Gary R. Mullen & Lance A. Durden. 2019. Medical and Veterinary Entomology. Tercera edición. Academic Press. 792 pp.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .