Sobre el uso de la cebolla almarrana (Drimia maritima) como rodenticida

Fig 1. Grabado de 1806 de Sydenham Teast Edwards de cebolla albarrana (Drimia maritima) para la obra ‘The Botanical Magazine’ de William Curtis de Londres.

C. Pradera, Barcelona, 03-05-2020

La cebolla albarrana (Drimia maritima) [1] es una planta mediterránea que tradicionalmente ha sido muy empleada en medicina y veterinaria. Sus propiedades terapéuticas fueron utilizadas desde antiguo y consta en la medicina de griegos y egipcios. La mención más antigua se encuentra en el Papiro de Ebers, documento médico del antiguo Egipto que se sitúa en el 1500 a. C.  Además de cebolla almarrana, en castellano se utilizan otros nombres como cebolla almorrana, cebolla marrana, cebolla del diablo, ceborrancha, escila o esquila, entre otros muchos. La flor también tiene variedad de nombres como flor de perro o varita de San José [2]. En catalán, la denominación más usada es ceba marina o ceba marítima al ser una planta que crece cerca de la costa en el este de la Península Ibérica (figura 2). En inglés, se la denomina squill, scilla o sea onion. Los términos escila o esquila son cultismos que provienen del término griego σκίλλα (= skilla).

Fig 2. Distribución de D. maritima en la Península Ibérica./ P. Chiscano 1996 [2]

Esta planta es nativa de la cuenca mediterránea y se encuentra desde Portugal hasta Irán. En la imagen número 2, se puede ver la distribución para la Península Ibérica que aparece en un artículo de Pérez Chiscano de 1996 [3]. Según este autor su distribución está en relación al tipo de invierno. Esto es, a zonas donde la media de la mínima invernal es superior a los 2ºC, aunque esta planta tolera las heladas siempre que no sean intensas y duraderas. Se puede encontrar en espacios abiertos hasta los 900 metros en cualquier tipo de terreno. No es exigente en cuanto a las precipitaciones. Puede llegar a vivir varios años. La floración se produce cuando está plenamente desarrollada a finales de verano. En la imagen número 1, se puede ver un bonito grabado de 1806 donde está representado lo más característico para identificar la planta. El bulbo sobresale un poco del suelo y puede llegar a tener un diámetro de 18 cm. Destacan las grandes hojas que pueden medir hasta 1 metro de largo. La inflorescencia es en forma de racimo cuyo tallo puede llegar al metro y medio de altura. Las flores tienen seis pétalos y tienen una delgada línea longitudinal en el centro que suele ser roja.

USO COMO RATICIDA

La cebolla albarrana contiene compuestos tóxicos en todas sus partes, pero donde hay mayor concentración es en el bulbo. Tiene sabor amargo y el contacto con su jugo puede causar irritación y dermatitis. Contiene el compuesto tóxico llamado escilirósido que tiene acción raticida. La planta segrega estos compuestos como protección contra depredadores.

Fig 3. Polvo de escila roja./ worthpoint.com

En medicina tradicional, la cebolla albarrana se usó como tónico diurético, emético o expectorante. Se usaba también para calmar el dolor de muelas o los producidos por golpes. También fue utilizada como remedio mágico colocándola debajo de la cama para curar males diversos. Y se utilizó contra enfermedades culturales como el mal de ojo y en rituales de diversa índole. Pero no solo se usó en medicina, sino también como conservante, en cosmética y alimentación animal [2].

Ahora bien, como sabemos, la dosis hace el veneno. Y es por ello que fue utilizada contra diversas plagas como ratas, ratones, topos, chinches, pulgas, hormigas, moscas, etc. Consta que en Valencia se preparaba una mezcla a base del bulbo cortado, tomate y tocino. Y en Mallorca el bulbo se freía con manteca [2]. Según Tomás Landete y Antonio del Cerro en su libro dedicado a la rata de alcantarilla [4], la cebolla albarrana sería el raticida más antiguo que existe y su uso se remonta a la Edad Media. De hecho, se trata de uno de los pocos raticidas que existen cuyo origen es botánico.

Fig 4. Polvo de escila roja./ worthpoint.com

A pesar de su uso tradicional en Europa, he encontrado pocos productos comerciales a base de cebolla de albarrana [5]. Y si me he de fiar de la publicidad de la época, tuvieron poco éxito comercial. Esto contrasta con lo que sucedió en los Estados Unidos donde fue muy utilizada entre las décadas de 1920 y 1950. Una posible razón fue que no se buscó un método industrial adecuado para su comercialización como fue en EEUU. Al tratarse de una planta, la cantidad de compuestos tóxicos varía dependiendo del suelo, condiciones climáticas, etc. Y muy importante, la toxicidad depende de la variedad de planta. De hecho, existen dos variedades, la roja  y la blanca. La primera es más tóxica que la segunda que estaba indicada para usos medicinales. Es por ello que para su uso industrial como raticida se tuvo que investigar y estandarizar un método para obtener un producto con una toxicidad aceptable. El proceso consistía en cortar los bulbos de la variedad roja, secarlos y después molerlos para obtener un fino polvo. El proceso de secado era muy importante y se debía hacer a una temperatura de 80ºC. Si se hacía a menor temperatura, disminuía su capacidad tóxica. Y luego había que guardar el polvo en envases cerrados herméticamente para que no se degradara y perdiera toxicidad. En Estados Unidos la variedad roja de cebolla albarrana era llamada  red-squill. Su traducción en español es escila roja, término que encontramos en la literatura científica sobre desratización en español que, en muchos casos, bebe de la literatura anglosajona.

ESCILA ROJA

Fig 5. Technical Bulletin, 651, 1931.

La razón principal por la que la escila roja fue muy utilizada en los Estados Unidos es porque la Administración promovió su uso. A principios de la década de 1920 se utilizaban raticidas de gran toxicidad a base de fósforo, arsénico o estricnina. Esto implicaba un importante problema de riesgo de intoxicación para personas y animales domésticos. Es por ello que buscaron sustancias alternativas menos tóxicas y encontraron dos, el carbonato de bario y la escila roja. En 1927 el Departamento de Agricultura publicó un texto divulgativo (Farmers’ Bulletin, 1533) titulado ‘Rat Control’ en el que recomendaba a granjeros y agricultores el uso de ambos compuestos [6]. Esta recomendación llevó a que la escila roja fuera ampliamente utilizada y con ello fuera comprobada su eficacia.

En 1929 el Departamento de Agricultura publicó un estudio científico (Technical Bulletin, 134) titulado ‘Red-squill Powders as Raticides’ que analizaba muchos aspectos entre los cuales la toxicidad y la calidad de los diferentes polvos de escila roja [7]. Este documento estableció una base técnica que siguieron los fabricantes (figura 6). Y en 1931 fue publicado un texto divulgativo (Leaflet, 651) titulado ‘Red-squill Powder in Rat Control’ donde se daban directrices para el uso correcto y eficaz [8]. En este monográfico se explica cómo preparar los cebos a base de polvo de escila roja. La concentración del polvo debía ser entorno al 10%. Se recomendaban cebos con pescado, carne, cereales o vegetales. Al ser un raticida agudo, era necesario realizar un precebado con el mismo cebo pero sin la adición de escila roja durante unos días. Y cuando las ratas se hubieran acostumbrado a comerlo, se debían aplicar los cebos envenenados.

fig 6.Healdsburg Tribune, Vol. LII, No. 30, 23 de enero de 1930, California.

Llegados a este punto, se plantea la pregunta: ¿qué tenía la escila roja para ser recomendada por la Administración? Pues que a diferencia de los otros venenos era muy difícil que se produjera un accidente mortal en personas. La escila roja tiene una importante cualidad que la hace segura. Como se ha apuntado más arriba es emética para las personas. Así que, si alguien ingiere cebo envenenado, después de ser ingerido el cuerpo lo vomitará. Sin embargo, este efecto emético no sucede con las ratas y ratones. Así que cuando lo ingieren no lo vomitan y la intoxicación prosigue hasta que mueren. La rata no muere al poco de ingerir el veneno. En primer lugar, tras la ingesta, sufre un letargo.  Y si la dosis ingerida es la suficiente, la muerte puede tardar 24 horas en producirse. Después de provocar temblores y diversos síntomas, muere por parálisis del corazón. Un dato importante es que la escila roja es más tóxica para la rata de alcantarilla que para la rata negra o el ratón doméstico. Por otra parte, su uso también era menos peligroso para los animales domésticos, ya que los cebos envenenados no atraían a gatos, perros o gallinas. Y además en estos animales sí se daba el efecto emético.

PRODUCTOS COMERCIALES

Fig 7. Anuncio de K-R-O de 1932./ Ebay

El anuncio más antiguo que he encontrado sobre un formulado comercial de escila roja es de 1932 (figura 7). Se anuncia el producto K-R-O de la K-R-O Company de Springfield, Ohio. El nombre está formado por las iniciales de la frase kills rats only, lo cual hacía remarcaba que el producto solo mataba ratas. En el anuncio también se indica que que K-R-O era nuevo (new exterminator), así que debía haber sido lanzado al mercado poco tiempo antes. Los mensajes comerciales de los productos a base de escila roja hacían hincapié en que no se trataba de un veneno (poison) para las personas ni para los animales domésticos. Es por ello que en el anuncio el lema es que mata ratas sin veneno (kill rats whithout poison). Desconozco si K-R-O fue el producto más vendido en Estados Unidos, pero lo cierto es que fue el más publicitado en periódicos y revistas. En la imagen número 8, se puede ver otro anuncio de 1941. Y el anuncio más reciente que he encontrado es de 1950 (figura 9). Es interesante este anuncio porque se publicitan dos productos: el polvo para preparar los cebos (K-R-O Powder) y cebos listos para su uso (K-R-O Bis-kits).

Fig 8. Anuncio de 1941./ Ebay

El formulado más vendido y el original fueron los polvos de escila roja. Sin embargo, con el tiempo fueron apareciendo otros formulados que facilitaban su aplicación y evitaban que el usuario el engorro de preparar el cebo. Esto no sería un problema para un granjero, pero sí para una ama de casa de ciudad. Fueron comercializados diferentes cebos que cada empresa confeccionaba según su criterio para que fueran lo más atractivos para las ratas. Por lo que he averiguado, los cebos comercializados fueron secos en forma de galleta. Y en menor medida, también hubo cebos húmedos en forma de pasta para untar sobre pan o cualquier otro alimento. El cebo en pasta era bastante común en raticidas a base de fósforo y algunos también servían para el control de cucarachas. Parece ser que también fue comercializado productos con extracto de escila roja para preparar cebos, pero no he encontrado ninguno por el momento.

Fig 9. Popular Mechanics, Oct. 1950, pág. 40.

Un importante inconveniente para la fabricación de raticidas con de escila roja tuvo que ver con la Segunda Guerra Mundial. Al estallar la contienda en Europa, los fabricantes temieron que habría un importante problema de suministro. Uno de los mayores productores de escila roja era el norte de Argelia, entonces formaba parte de Francia, donde había importantes plantaciones. Esto llevó a que se aprovisionaran ante la incertidumbre. En 1939 fueron importados 403.907 kilos de bulbos. Dato que contrasta con los 54.946 kilos del año anterior [9]. La importación de tal cantidad de bulbos se hizo sin tener en cuenta su calidad. Lo que importaba entonces era hacer acopio. Y se debió suministrar tanto la variedad roja como la blanca. Esto tuvo implicaciones porque mucho material tenía poca toxicidad que no lo hacía apto como raticida. Para solucionar esto fue desarrollado un método. De las partidas menos tóxicas se realizaban extractos concentrados que luego se aplicaban a los polvos de otras partidas para que fueran adecuadamente tóxicas. La escila roja así tratada fue denominada como fortificada (fortified red squill). Esto se puede ver en el anuncio de K-R-O de 1950 (figura 9).

Fig 10. Lenz Rate Paste.

Además de esta importación masiva de bulbos, el Departamento de Agricultura promovió la plantación de escila roja en el sur de California donde el clima es parecido al del Mediterráneo. El plan experimental dio buen resultado obteniendo escila roja de alta toxicidad, aunque parece que no prosperó su cultivo. Hay que tener en cuenta que el Departamento de Agricultura había promovido el descubrimiento de raticidas e insecticidas a raíz se la Segunda Guerra Mundial. Para entender esto, basta saber que uno de los principales insecticidas utilizados entonces era el pelitre y el primer productor mundial era Japón. La investigación en compuestos raticidas dio como resultado el descubrimiento del antú (alfa-naftiltiourea), el 1080 (fluoracetato de sodio) y el 1081 (fluoracetamida sódica). Estos nuevos compuestos de síntesis entraron a competir con la escila roja. Y por otra parte, a partir de 1950 se empezaron a comercializar raticidas con warfarina, un nuevo compuesto que actuaba sobre la coagulación de la sangre y de efecto lento. La warfarina y otros anticoagulantes, como bien sabemos, fueron un éxito.

Notas:

[1] Antes clasificada en otro género como Urginea maritima.

[2] José Ramón Vallejo, José Antonio González y Francisco Amich. 2014. Urginea maritima (L.) Baker. En: Manuel Pardo de Santayana, Ramón Morales, Laura Aceituno & María Molina. 2014. Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad. Ministerio de Agricultura, Madrid. 41 pp. ISBN 978-84-491-1401-4.

[3] José Luis Pérez Chiscano. 1996. Aportaciones al conocimiento de Urginea maritima (L.) Baker (Liliaceae). Anales del Jardín Botánico de Madrid, 54, pp 393-398.

[4] Tomás Landete Castillejos & Antonio del Cerro Barja. 1998. La rata de alcantarilla (Rattus Norvegicus): ecología, comportamiento y control. Colección Ciencia y Técnica, No 22, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Cuenca. 131 pp. 22 cm. ISBN 84-89958-43-2.

[5] C. Pradera. 26-04-2014. Pasta raticida Fulmit a base de escila roja de Ruperto Busto. El desinsectador y desratizador.

[6] James Silver. 1927. Rat Control. Farmers’ Bulletin, No 1533, US Department of Agriculture. 21 pp.

[7] James Clyde Munch, James Silver & E. E. Horn. 1929. Red-squill Powders as Raticides. United States Department of Agriculture, Technical Bulletin, No 134. 36 pp.

[8] James Silver & J.C. Munch. 1931. Red-Squill Powder in Rat Control. United States Department of Agriculture, Leaflet, No 651. 8 pp.

[9] E. R. Kalmbach. 1947. Advances in Rodent Control. Yearbook of Agriculture 1943-1947, pp 890-896. US Department of Agriculture, Whashington.

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