Sobre la presencia de Wasmannia auropunctata (Formicidae, Myrmicinae) en Marbella y su posible control

Fig 1. Juan Antonio Santana, Xavier Espadaler y Carlos Pradera en Marbella./ Desinsectador 12-05-2018

Ha pasado casi un año desde que estuve en Marbella junto a Xavier Espadaler y Juan Antonio Santana para determinar el alcance de la pequeña hormiga de fuego, Wasmannia auropunctata. Esto fue el 12 de mayo de 2018. Determinamos la magnitud de la tragedia y se la comunicamos al Ayuntamiento de Marbella para que actuara con la idea de erradicar la colonia e impedir que llegara a otros lugares. Y a fecha de hoy, no hemos recibido ninguna petición para ver qué se podía hacer. La noticia apareció en bastantes medios de prensa gracias a la difusión que realizó el CREAF. No entiendo esta apatía de la Administración.

Quiero dejar nota de que tengo algo de experiencia con hormigas invasoras por lidiar en mi trabajo con la hormiga argentina, Linepithema humile, y por haber encontrado en Barcelona la hormiga leona, Pheidole megacephala. Ahora bien, estas dos especies citadas me parecen poca cosa al lado de Wasmannia auropunctata. Y no me refiero a su impacto en el medio natural, ya que todas lo tienen, sino por su impacto en las personas. Como es bien sabido, además de picar, puede causar ceguera si su aguijón se clava en un ojo. No se trata tan solo de una hormiga que molesta. Además, tiene un importante impacto económico, ya que su presencia en una zona puede devaluar el precio de los inmuebles.

SITUACIÓN

Fig 2. Obreras de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Todo empezó cuando Juan Antonio Santana me envió unas imágenes de una hormiga que había encontrado en la propiedad de un cliente. Refería el cliente que picaban y que la comunidad donde vivía estaba llena de pequeñas hormigas amarillas. El cliente tenía la intención de alquilar la propiedad y quería un tratamiento para eliminarlas con vistas a no recibir quejas de los inquilinos. Gracias a las imágenes, deduje que se podía tratar de Wasmannia auropunctata, especie que también barajaba Juan Antonio. Lo comenté con Xavier Espadaler, quien también sospechó al ver las imágenes. Luego, Juan Antonio envió una muestra con obreras y confirmamos la suposición. Ante esta excepcional situación de una hormiga tropical en un lugar como Marbella, con estructura supercolonial y con serias implicaciones sanitarias, decidimos organizar un viaje a la zona. Desconocíamos qué nos íbamos a encontrar. Pensamos que su presencia sería escasa, dado su carácter tropical. Es por ello que Xavier Espadaler preparó cebos para realizar un monitoreo. La idea de inicio era dejar los cebos espaciados por la zona, cerca de la propiedad afectada, y regresar al cabo de unas horas para ver las especies que habían acudido.

Fig 3. Obreras de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Pues bien, este plan, fue descartado nada más llegar y hacerse una composición de lo que había. Tan solo dejamos un cebo (figuras 27 a 32). Durante la mañana del 12 de mayo, alucinamos con lo que nos encontramos. No hacía falta dejar cebos, porque por todas partes corrían obreras de Wasmannia auropunctata. Se la podía encontrar por cualquier lugar en mayor o menor medida. En las partes frescas, corría en gruesas pistas (figuras 2 y 3). Entraban y salían por grietas y por mechinales (figuras 19 a 24). En un huerto, encontramos debajo de piedras gran número de hormigueros (figuras 4 a 9). Había obreras con huevos y larvas, y también numerosas reinas (figuras 10 a 18). Visto la magnitud de la tragedia, decidimos coger un plano y rastrear las calles con la idea de puntear sobre un plano su presencia. Por un lado iba Juan Antonio y, por otro, yo. Xavier Espadaler iba anotando los lugares. Cuando teníamos alguna duda, la consultábamos con él. Pero al cabo de poco, nos habíamos acostumbrado a la forma y la particular manera de caminar de las obreras de Wasmannia auropunctata, así que el trabajo de campo fluyó rápido. Al llegar al mediodía, estábamos impactados con lo que habíamos visto.

Fig 4. Hormiga Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Calculamos que el área ocupada por esta especie era de unas 5’8 hectáreas dentro de la cual no había ni rastro de otras especies de hormiga. Entrevistamos a varias vecinos. Alguno nos refirió que había tenido picaduras y que había ido al ambulatorio explicando la situación, pero la habían despachado quitando importancia. Esta persona nos dijo que ella creía que se trataba de la hormiga de fuego. Entendimos que se refería a Solenopsis invicta, ya que hay mucha información en internet sobre sus picaduras. Un vecino que tenía un gran huerto comentó que desde que había aparecido esta hormiga habían desaparecido todos los animales que había antes. También refirió picaduras una mujer quien nos permitió entrar en su propiedad y vimos que había pistas por todas partes. Era obvio que todos los vecinos conocían el problema de esta hormiga en la urbanización. Y también de los problemas que ocasionaba.

CONCLUSIONES

Tras el trabajo de la mañana, era evidente que había que comunicar la situación al Ayuntamiento de Marbella con urgencia. Y también solicitar que esta situación se elevara a la Junta de Andalucía. Fuimos conscientes de que había que actuar para erradicar la colonia o cuanto menos controlarla. Y también de que se acotara la zona para que no se sacaran plantas, tierra o cualquier objeto en el que pudieran viajar hormigas e infestar otras zonas. Es evidente que de la misma manera que Wasmannia auropunctata se ha establecido en esa urbanización, lo podría hacer en otro lugar que tuviera condiciones similares. Como ya he apuntado al principio, se comunicó al Ayuntamiento. Se le dio cuenta de dónde se había encontrado y de su distribución exacta. Luego fue publicado un artículo en la revista Iberomyrmex [1].

Respecto a la erradicación, es del todo obligado por parte de la Administración que le pertoque hacerlo. Se encuentra acotada su distribución de tal manera que es bien posible siendo un área pequeña. Y si no se pudiera, se ha de persistir en ello y tomar medidas para impedir su expansión. Por suerte, en este punto, ya hay literatura científica publicada. De hecho, un experto en la materia como Casper Vanderwoude, del Hawai’i Ant Lab (University of Hawai’i), se puso en contacto con Xavier Espadaler para ayudar en lo que fuera necesario. Este experto ha hecho las pruebas necesarias con distintos cebos y ha establecido un procedimiento para controlar Wasmannia auropunctata. Hay publicados dos artículos de este autor con las pruebas llevadas a cabo en Port Vila, República de Vanuatu. Hay un informe preliminar de 2007 [2] y luego un informe final de 2015 [3]. Ambos repores están disponibles en internet. Y además, el Hawai’i Ant Lab tiene una página web dedicada a la pequeña hormiga de fuego: www.littlefireants.com

En resumen, tenemos el formulado del cebo y el procedimiento para aplicarlos. Solo hace falta voluntad. No considero que los costes de llevar a cabo un tratamiento fueran elevados teniendo en cuenta la situación. Además, se contaría con la activa participación de los vecinos que podrían aplicar los cebos e informar del progreso del tratamiento. Eso sí, es necesario realizar un tratamiento de manera sistemática y científica.

Notas:

[1] Xavier Espadaler, Carlos Pradera & Juan Antonio Santana. 2018. The first outdoor-nesting population of Wasmannia auropunctata in continental Europe (Hymenoptera, Formicidae). Iberomyrmex, 10.

[2] Casper Vanderwoude. 2007. Little Fire Ant (Wasmannia auropunctata) in Port Vila: Report to Secretariat of the Pacific Community on activities 5-14th October 2007, and recommendations for future management. Vanderwoude Consulting, Revision number 25, 5/10/2007.

[3] Casper Vanderwoude, Lilly Fatal & Sylverio Bule. 2015. Recommendations for future management of little fire ants in the Republic of Vantutu. Final Report September 2015.

Fig 5. Hormiga Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 6. Hormiga Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 7. Hormiga Wasmannia auropunctata debajo de una piedra./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 8. Hormiga Wasmannia auropunctata debajo de una piedra./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 9. Hormiga Wasmannia auropunctata debajo de una piedra./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 10. Hormiga Wasmannia auropunctata debajo de una piedra./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 11. Reinas, obreeras, huevos y larvas de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 12. Reinas, obreeras, huevos y larvas de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 13. Reina de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 14. Reina de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 15. Reina de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 16. Reina de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 17. Obreras y larva de reproductor de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 18. Obreras y larva de reproductor de Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 19. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 20. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 21. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 22. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 23. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 24. Obreras saliendo de un mechinal Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 25. Obreras intentando cazar un Tenebrionidae, pero este sabe defenderse Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 26. Obreras intentando cazar un Tenebrionidae, pero este sabe defenderse Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 27. Uno de los cebos ideados para Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 28. Uno de los cebos ideados para Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 29. Uno de los cebos ideados para Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 30. Uno de los cebos ideados para Wasmannia auropunctata./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 31. Obreras de Wasmannia auropunctata en un cebo./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 32. Obreras de Wasmannia auropunctata en un cebo./ Desinsectador 12-05-2018

Fig 33. Obreras de Wasmannia auropunctata enganchadas a las patas de una obrera de Camponotus barbaricus./ Desinsectador 05-2018

Fig 34. Obreras de Wasmannia auropunctata enganchadas a las patas de una obrera de Camponotus barbaricus./ Desinsectador 05-2018

Fig 35. Obrera de Wasmannia auropunctata enganchada a una pata de obrera de Camponotus barbaricus./ Desinsectador 05-2018

Fig 36. Obrera de Wasmannia auropunctata enganchadas a una pata de obrera de Camponotus barbaricus./ Desinsectador 05-2018

Fig 37. Obrera de Wasmannia auropunctata enganchada a una pata de obrera de Camponotus barbaricus./ Desinsectador 05-2018

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