Crematogaster auberti

Fig 1. Paisaje de Constantina (Sevilla)./ Desinsectador 06-2017

Dentro de su género, Crematogaster scutellaris es la especie de hormiga más abundante en la Península Ibérica. La conocida como hormiga de los alcornoques destaca por varias razones. En primer lugar, es una especie que construye su colonia en la madera, ya sea en la corteza de un árbol vivo como en la de un tocón. En segundo lugar, está bien adaptada al clima mediterráneo por lo que soporta sus rigores. Y en tercer lugar, es muy plástica. Se adentra sin problemas en las ciudades donde encuentra en árboles aislados plantados en alcorques o bien en parques y jardines. Y si no encuentra árboles, bien le vale la madera puesta en obra que haya tenido un ataque previo de termitas o carcoma, o se encuentre seriamente dañado. Pero incluso, como me he encontrado en varias ocasiones, aprovecha el material aislante de viviendas como poliestireno o poliuretano para perforarlo y construir su hormiguero.

Fig 2. Piedra bajo la cual encontré una colonia de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Por contra, en la Península Ibérica hay otras especies de Crematogaster menos abundantes como son Crematogaster auberti o C. sordidula. Había buscado sin mucho ahínco estas otras dos especies, hasta que hace un mes encontré bajo una piedra una colonia de Crematogaster auberti, la cual, según los manuales, es una especie común. La encontré en Constantina, un pequeño y bonito pueblo de Sevilla (figura 1). Me levanté pronto para pasear con el fresco de la mañana y, al salir fuera del núcleo urbano, vi una piedra sospechosa de albergar hormigas debajo. La levanté y allí estaban (figura 2). Me sorprendió que las obreras no salieran en estampida o con ganas de guerrear como hace C. scutellaris. Parecían dóciles. Se dejaron fotografiar en incluso succionar con el aspirador entomológico. Las obreras de C. auberti tienen una forma parecida a las de C. scutellaris. Sin embargo, tienen todo el cuerpo oscuro. Un detalle interesante es que, además de construir galería subterráneas, también aprovechan los recovecos de la piedra (figura 3). Allí pude ver diversas cámaras con pupas. Me pareció que habían moldeado el barro.

Fig 3. Piedra bajo la cual encontré una colonia de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Pero un aspecto más interesante es que se trata de hormigas nocturnas que, durante el día, permanecen inmóviles. Esta es la razón por la que me las encontré quietecitas. Esto significa que esta especie se ha especializado en buscar alimento en un momento del día en que tiene menos competidores. Al igual que C. scutellaris, se alimenta de lo que encuentre. Puede forrajear en busca de artrópodos vivos o muertos, o bien buscar jugos azucarados de plantas o secreciones de homópteros aéreos o radiculares. En las imágenes 4 y 5, se pueden ver obreras sobre una cinta métrica y sobre papel milimetrado para hacerse una idea de su longitud. Aproximadamente, miden unos 4 mm. Y en las imágenes siguientes, se pueden ver obreras con suficiente aproximación como para hacerse una idea de su forma.

Fig 4. Obreras de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Fig 5. Obreras de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Fig 6. Obrera de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Fig 7. Obreras de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

Fig 8. Obreras de Crematogaster auberti./ Desinsectador 06-2017

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