Un flebótomo

Fig 1. Flebótomo hembra atrapado sobre cola./ Desinsectador 07-2104

Desde hace algunos días se está colando algún flebótomo en casa. El primero que detecté fue mientras cenábamos. Vi algo que volaba cerca de mi mujer, pero no le di importancia. Minutos más tarde, mi mujer vio sobre su antebrazo un pequeño insecto de color claro. Al poco tiempo le apareció una inflamación. Entonces me di cuenta de que era un flebótomo. Le comenté a mi mujer que si volvía a ver algo parecido que me avisara. Al día siguiente, notó que se le posaba un flebótomo y me llamó. Rápidamente cogí un potecito y fui a cazarlo. Bien. Para poderle hacer una foto puse como tapa un cartón encolado y esperé a que se posara sobre este. Cuando quedó atrapado le hice unas cuantas fotos. Espero que se pueda apreciar bien su forma, ya que mide poco más de 2 milímetros.

En España hay varias especies de estos incordiantes y diminutos insectos. Según parece, en la Península Ibérica hay dos especies bastante extendidas, Phlebotomus ariasi y P. perniciosus, que son además vectores de Leishmania infantum, protozoo que es causante de la enfermedad llamada Leishmaniasis [1]. Se trata de un animalito que necesita a un mamífero y a un flebótomo para completar su ciclo. Como en el caso del mosquito, la que pica es la hembra, ya que necesita sangre para gestar los huevos. Hay que decir que, entre los mamíferos, este insecto prefiere picar a otros animales antes que a los humanos. Entre los animales cercanos al hombre, quienes se llevan la palma son los perros y gatos.

El flebótomo tiene una actividad estacionaria que va de mayo a octubre. La larva se desarrolla en lugares con elevada humedad, con materia orgánica para alimentarse y oscuros. El adulto no es muy buen volador. Aunque lo suficiente para que la hembra se pueda trasladar en busca de sangre para desarrollar los huevos. Esto lo lleva acabo cuando empieza a anochecer. No se aleja mucho de la zona de donde se ha desarrollado. Durante el día se esconde en agujeros, cuevas, madrigueras o alcantarillas. El macho vive poco. Una vez ha tras pasado su esperma a la hembra ya no tiene utilidad. En cambio, la hembra puede vivir hasta un mes, tiempo durante el cual podría realizar hasta cuatro puestas.

Notas:

[1] Encinas Aragón, J.; F. J. Fernández Gómex, M. D: Lasheras Carbajo, F. J. Barbas del Buey: Leishmaniosis canina y humana: una visión de conjunto, Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COVELMA).

Fig 2. Flebótomo hembra atrapado sobre cola./ Desinsectador 07-2104

Fig 3. Flebótomo hembra atrapado sobre cola./ Desinsectador 07-2104

2 comentarios en “Un flebótomo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s