En el Delta del Ebro: caracoles manzana

Fig 1. Imagen de un campo de arroz del Delta del Ebro. / Desinsectador 15-07-2012

El pasado fin de semana hice una escapada al Delta del Ebro (Tarragona). Pasé la noche en la zona de l’Ampolla. Me paseé muy a gusto por unas tierras tan privilegiadas con un montón de humedales. El paisaje es de gran belleza y contraste. Anduve por caminos de no más de tres metros de ancho que a un lado tenías el mar con toda su fauna marina y, al otro, los canales de agua dulce con toda su fauna fluvial. Para quienes gusten de ver aves, el delta es un lugar recomendado. Encontrará atalayas y casetas dispuestas para facilitar el avistamiento. Además, para el que guste de los insectos, el delta dispone de un montón de ellos, entre los cuales, están los mosquitos. Por suerte, este enclave extraordinario tiene amplias zonas protegidas en calidad de parque natural.

Fig 2. Libélulas posadas sobre plantas junto a un canal. / Desinsectador 2012

Lo primero que salta a la vista, es la gran cantidad de libélulas que hay. Esto sorprende al principio, pero luego se entiende por varias razones. La primera es que la libélula es un insecto acuático en su estado larval, estado en el que pasa la mayor parte de su vida antes de transformarse en tan bello animal volador. Además, la libélula es un insecto muy beneficioso, puesto que come otros insectos. Cuando es larva, come larvas de mosquitos. Y cuando es adulto, come mosquitos, insectos que abundan mucho en cualquier humedal. En el Delta del Ebro, las gentes que lo habitan están acostumbrados. No así los forasteros como yo que bajó a pasar unos días. Ya me advirtieron que entre las 8 y media y las diez de la noche salían los mosquitos a comer. Y bien que lo noté, porque poco después de las ocho no paraba de oír su molesto zumbido. Yo me pongo nervioso enseguida que veo un mosquito. Y en el delta había millares. No paraba de mirarme las extremidades para ver si tenía posado algún mosquito. Al final de este posteo he colgado algunas fotos de libélulas. Todas ellas pertenecen a la especie Sympetrum fonscolombii. He de agradecer que las libélulas permanecieron quietas mientras yo me acercaba sigilosamente a fotografiarlas.

Fig 3. Caracol manzana en un arrozal. / Desinsectador 2012

Este blog habla de plagas. Y en el Delta del Ebro saben mucho de esto. Aunque el cometido es hablar de plagas urbanas, dedicaré un poco de espacio a una plaga del campo. Se trata del caracol manzana (Pomacea insularum), que se dio a conocer en el delta en el 2009, en la zona entre los pueblos de l’Aldea y Camarles. Puede que su presencia se debiera a especímenes escapados debido a la acuarofilia. O puede que fuera deliberadamente introducido. La cuestión es que es uno de las peores especies invasoras que pudiera tener un humedal y, en concreto, una zona dedicada al cultivo del arroz. Este caracol acuático es originario de Sudamérica. Puede llegar a medir hasta 15 centímetros y pesar hasta 600 gramos. Además de grande, tiene un apetito voraz y come raíces de arroz. En una noche puede destruir muchas plantas. Y en poco tiempo destruir un cultivo.

Fig 4. Racimos de huevos de caracol manzana sobre planta de arroz. / Desinsectador 2012

Me di cuenta de la presencia del caracol manzana gracias a lo vistoso de los huevos que pone. Algunos campos estaban bastante infestados y, en las plantas que quedaban cerca del camino, se podía observar algo de color rosado pegado al tallo. Al acercarse uno, veía un racimo de huevos pegado y envolviendo un tallo de la planta. Según lo que he leído, un caracol manzana puede poner entre 400 y 500 huevos cada diez días. Y a los ocho meses, las crías ya son fértiles. Así que empiezas a echar sumas y los números son de espanto.

Fig 5. Dos ejemplares de caracol manzana. / Desinsectador 2012

De momento, este caracol ha infestado una parte del delta, la parte que queda al norte del río Ebro. Se teme que este caracol pueda llegar a otras zonas arroceras de España como la Albufera de Valencia. En Oriente es una plaga en muchos países y las pérdidas que conlleva su expansión son millonarias. Es curioso que por el Este Asiático se expandiera gracias a personas que pensaron que la cría de este caracol podría ser un negocio redondo. Fue introducido en Taiwán en 1979 y luego en Japón. Se crearon criaderos con vistas a lo que podía ser un gran negocio. Al final, todo quedó en nada debido a que el consumidor no ha apreciado la carne de este caracol. Lo importante es que esta plaga ha venido para quedarse. Su erradicación es casi imposible. En el delta están desesperados y no saben qué hacer. La invasión del caracol manzana es hasta la fecha la peor que ha sufrido esta zona. Y eso que ya lleva unas cuantas en las últimos años, como la del famoso mejillón cebra.

Para más información, aquí tienen enlaces: Proliferación del caracol manzana en el Delta del Ebro. Otro caso de especie invasora (Mi+d, 23-07-2010). La plaga del caracol manzana lo resiste todo en el delta del Ebro (El País, 19-07-2011). 18 especies invasoras causan daños irreparables en el delta del Ebro (El País, 30-07-2012). Las plagas del Ebro causan molestias y gastos millonarios (La Vanguardia, 21-07-2012).

Fig 6. Ejemplar hembra de Sympetrum fonscolombii. / Desinsectador 2012

Fig 7. Ejemplar macho de Sympetrum fonscolombii. / Desinsectador 2012

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